
Rastrearlo, deshabilitarlo, localizarlo, bloquearlo. Si nos roban el smartphone hay varias opciones que podemos llevar a cabo. Pero Android trabaja en una que se presenta como la más radical de todas, la más directa y toda una declaración de principios: «¿Me robas el móvil para revenderlo? Pues te lo ‘brickeo’ a distancia y a ver qué haces con un ladrillo irrecuperable en tus manos».















































