
Lo que llevamos de 2015 está siendo un año muy extraño porque es el primero en el que el mercado de los chips está sufriendo silenciosas pero lentas convulsiones, que están viendo caer a las torres más altas. Y es que hace un par de años, ¿alguien de vosotros esperaba que el mercado de los dispositivos Android no estuviera gobernado por los SoC de Qualcomm con sus Snapdragon?
















































