
La gran mayoría de los teléfonos Android que todos usamos a diario pronto se verán privados de parches de seguridad. Sin estos parches y sin la posibilidad de instalar una versión más reciente del sistema operativo de Google, muchos se verán expuestos a todo tipo de ataques por parte de ciberdelincuentes que sepan cómo aprovechar estas vulnerabilidades.













































