
Existen aplicaciones en todos los sistemas operativos que requieren del acceso a los datos que los usuarios tienen almacenados en los terminales. Al tratarse de información confidencial debería ser necesario que la aplicación, en algún momento, pida permiso para usar dicha información. Apple se ha enfrentado dos veces este mes a una controvertida situación en la que los usuarios no tenían conocimiento de esta intromisión.












































