
Hay una recomendación que siempre suele estar presente, ya sea para ahorrar batería o para evitar problemas como el que os contamos a continuación. Todas las conectividades inalámbricas deberían ser apagadas cuando no están en uso. Cualquier transmisión de datos, por muy cifrada que se encuentre, siempre conlleva cierto riesgo. Esto se acaba de demostrar con algunos iPhone, que pueden ser atacados cuando el usuario se deja el Bluetooth encendido.















































