
Los fabricantes van poco a poco consiguiendo lo que hasta hace poco era impensable y es integrar baterías de gran capacidad sin sacrificar en exceso el diseño. A medida que los miliamperios crecen, lo hace también el grosor y el peso del móvil, pero los fabricantes van poco a poco tomando el pulso a un equilibrio que nos lleva a ver smartphones con baterías enormes de 6.000 mAh.













































