
WhatsApp no es ni ciega ni sorda a todo lo que escribimos y seguramente todos los mensajes que realizamos acaban por analizarse de algún modo. Así que más vale que tengamos cuidado con lo que hacemos no sea que algún día nos encontremos con un bonito mensaje de ‘baneo’, de expulsión y si eso ocurre, revertir la situación podría ser misión imposible.













































