
Una de las novedades que más ha centrado la atención del MWC, con el permiso del Nokia 808 PureView, es el Samsung Galaxy Beam con su picoproyector integrado capaz de proyectar imágenes de hasta 50 pulgadas. No es la primera vez que la multinacional coreana intenta algo parecido pero en la ocasión anterior el peso y las dimensiones se convirtieron en un lastre desde el punto de vista estético y comercial.


























