
Tu móvil sabe lo que estás haciendo en todo momento, desde que lo desbloqueas hasta que lo vuelves a bloquear, pasando por todas las apps que has abierto, el scroll en redes sociales o las búsquedas que realizas por Internet. No importa si tu teléfono es Android o un iPhone, el dispositivo recopila hasta el más mínimo detalle sobre ti y hay poco que puedas hacer para evitarlo.













































