Los móviles POCO han presumido de potencia bruta y autonomía desde tiempos inmemoriales, pero la cámara ha sido desde sus inicios una asignatura pendiente. Sin embargo, con la llegada del nuevo POCO F8 Ultra, esto se ha acabado. Estamos ante el mayor buque insignia fotográfico de la marca y el más ambicioso hasta la fecha. Tras poner a prueba su cámara, específicamente el nuevo teleobjetivo periscópico de 50 MP con zoom óptico de 5x, podemos confirmar que Xiaomi no ha usado el apellido Ultra en vano.
Hemos salido a la calle para comprobar si este sensor, respaldado por el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, realmente compite en la liga de los grandes y aquí están los resultados de nuestras pruebas.
Detalle y modo Macro
La primera prueba de fuego ha sido en un entorno de naturaleza. Al fotografiar esta flor, lo primero que sorprende es la distancia mínima de enfoque. Aunque es un zoom de largo alcance, el POCO F8 Ultra permite acercarse lo suficiente para actuar como un telemacro improvisado.
En la secuencia de las flores blancas con motas púrpuras, la transición desde el plano general al detalle es impecable. El recorte al 100% sobre los pétalos revela una textura realista, sin el temido efecto acuarela que solíamos ver en generaciones anteriores. El procesado respeta las imperfecciones naturales de la flor y las gotas de rocío, manteniendo un desenfoque del fondo natural.
Colorimetría y texturas
La fotografía de la barca en la arena nos sirve para analizar la interpretación del color. POCO solía saturar los amarillos y rojos para hacer la foto más viva. Pero, en el POCO F8 Ultra, vemos una madurez en el procesado.
Al hacer zoom sobre el detalle del ojo pintado en la parte delantera, el sensor de 50 MP saca pecho. La madera desgastada y las capas de pintura se sienten muy realistas. Lo más destacable aquí es la consistencia de los colores: el amarillo es idéntico al amarillo del zoom de 5x. No hay salto de balance de blancos entre lentes, un fallo muy común incluso en móviles de 1.000 euros.
Rendimiento del rango dinámico
El estanque de nenúfares presentaba un reto de iluminación: reflejos en el agua y vegetación verde brillante. El teleobjetivo ha resuelto la escena con buena nota. Al cerrar el encuadre sobre los nenúfares rosas, el HDR no se ha vuelto loco intentando levantar las sombras del agua, mientras que ha mantenido un buen contraste.
Asimismo, la nitidez en las hojas flotantes es soberbia y se pueden apreciar con detalle los nervios de las plantas sin que aparezca ruido digital en las zonas más oscuras del agua.
La prueba definitiva: interiores nocturnos
Aquí es donde fallan muchos móviles de gama alta. Los teleobjetivos suelen tener aperturas más cerradas, lo que obliga a subir el ISO en interiores. Sin embargo, nuestra prueba en el pasillo con iluminación artificial demuestra el buen trabajo de la estabilización óptica.
Las líneas de las vigas del techo y las baldosas del suelo se mantienen rectas y definidas. A pesar de la luz artificial tenue, el móvil no ha empastado los tonos marrones de la madera. Esto nos indica que el obturador puede disparar relativamente lento gracias a un sistema de estabilización muy sólido, permitiendo capturar más luz sin sacrificar nitidez.
El POCO F8 Ultra ha dejado de ser un móvil pensado únicamente para jugar y se ha convertido en una herramienta fotográfica versátil. Su teleobjetivo de 5x no es un añadido cualquiera, sino una lente de calidad que ofrece nitidez, una colorimetría consistente y un rendimiento nocturno que, por primera vez en la marca, mira de tú a tú a la gama premium tradicional.
