
El salto que ha dado el realme 16 Pro+ en el apartado fotográfico no es casual. La marca lleva varias generaciones afinando su propuesta, pero aquí da un paso claro hacia un perfil más ambicioso, especialmente enfocado en el retrato y en ofrecer versatilidad real con varias cámaras útiles. No es solo cuestión de números (que también), sino de cómo se comporta en el día a día, que es donde realmente se mide un móvil de este tipo.











































