Muchos móviles de gama alta superan los 1.000 euros y muchas tiendas ofrecen seguros móviles a la hora de realizar la compra. Es una froma de proteger al consumidor tras una inversión elevada, aunque a veces se juega con el miedo de los usuarios a romper el dispositivo recién estrenado.
Sin embargo, esto implica un desembolso mensual que puede convertirse en una trampa financiera si no se analizan las condiciones reales. Para determinar si realmente merece la pena, es importante basarse no en el miedo, sino en lo que cuesta el seguro, el valor del dispositivo y la posibilidad de que sufra daños hgraves. No existe una única respuesta, pero sí una forma para saber si estás tirando el dinero o protegiendo tu smartphone.
Compara los precios del seguro y reparación
Para conocer con detalle la rentabilidad de contratar un seguro móvil, debemos comprar el precio del seguro con el de las reparaciones. Un seguro para un teléfono de gama alta tiene un precio de unos 15 euros al mes. Por lo tanto, en un periodo de dos años, habrás pagado 360 euros.
Cambiar una pantalla AMOLED u OLED actual cuesta entre 200 y 500 euros, dependiendo del modelo. Esto quiere decir que el seguro solo saldría rentable si rompes el móvil una vez cada dos años. Si eres una persona cuidadosa y sabes a ciencia cierta que no debería pasarle nada, puedes ahorrarte por completo ese desembolso mensual que a largo plazo puede convertirse en tu peor pesadilla.
El factor determinante: la gama
La rentabilidad de contratar un seguro móvil también depende de la gama a la que pertenece el dispositivo:
- Gama baja o media: rara vez compensa asegurar estos móviles. La prima del seguro no baja demasiado en comparación con el precio del teléfono. Además, pagar 8 euros al mes por un móvil de 250 euros significa que en dos años habrás pagado casi el valor del móvil.
- Gama alta: aquí todo cambia por completo, ya que no solo proteges el dispositivo de daños, sino también frente a otro tipo de accidentes. Si te roban un dispositivo de 1.200 euros o sufre daños irreparables por agua, el seguro actúa como un salvavidas.
Franquicias y depreciación
Hay dos elementos que suelen arruinar por completo la rentabilidad de los seguros móviles. Son las siguientes:
- Franquicia: muchos seguros a todo riesgo exigen que pagues los primeros 50 u 80 euros de cada reparación. Si sumas la prima anual más la franquicia, a menudo el coste supera el de una reparación por libre en una tienda local.
- Depreciación: puede que tu móvil valga 1.000 euros hoy, pero en menos de un año podría costar la mitad. Sin embargo, muchas aseguradoras te siguen cobrando la misma cuota mensual que el primer día, haciéndote pagar un precio premium por asegurar un dispositivo que ya se ha devaluado.
Alternativas a pagar un seguro móvil
Muchos seguros de hogar ya cubren el robo fuera de la vivienda o daños accidentales. Igualmente, pagar con ciertas tarjetas de crédito ofrece seguros de protección de compras gratuitos durante los primeros meses.
La contratación de un seguro solo se justifica si el dispositivo supera los 800 euros aproximadamente y eres un usuario de los que no tiene cuidado con el móvil o tiene un entorno laboral peligroso. En estos casos, la prima evita un desembolso importante por siniestro total del dispositivo. Por el contrario, para móviles de gamas media o usuarios que tienen claro que no van a exponer el móvil a condiciones peligrosas, lo mejor es no contratar ningún tipo de seguro para el teléfono.
