Dejar la cartera en casa y pagar solo con el teléfono es algo cada vez más común. Sin embargo, todavía hay mucha gente que desconfía de la seguridad de servicios como Google Pay, pero pagar con el móvil es hoy en día mucho más seguro que usar una tarjeta física por varios motivos.
Los pagos móviles se han estandarizado en la actualidad tanto por su comodidad como por la seguridad. Realizar el pago es tan sencillo como acercar el teléfono al datáfono como si fuera una tarjeta. De esta forma, no tendrás que llevar la tarjeta física encima con el riesgo que implica perderla. Asimismo, la seguridad de este sistema impide que nadie pueda robar tus datos bancarios durante el proceso, pero merece la pena saber cómo funciona para evitar sustos y usar Google Pay con tranquilidad.
Tus datos nunca se exponen
La gran ventaja de Google Pay es que el número de tu tarjeta nunca llega a manos de la tienda, restaurante o establecimiento donde estás pagando, ni tampoco queda registrado. Google utiliza un sistema de seguridad muy concreto que funciona de la siguiente forma:
- Número de cuenta: cuando acercas el móvil para pagar, Google no envía los 16 dígitos. En su lugar, comparte un código inventado que solo sirve para esa operación. Esto significa que, si alguien intenta hackear el sistema de seguridad de la tienda, jamás encontrará tus datos. Del mismo modo, si alguien logra captar la señal de tu tarjeta al pagar, no podrá usarla para comprar nada más tarde.
- Almacenamiento: la información bancaria de tu teléfono se guarda en una zona especial de tu procesador que es totalmente independiente del resto de aplicaciones y servicios. Es como una caja fuerte cuyo acceso es prácticamente impenetrable.
Capas de seguridad de Google Pay
Pagar con el móvil es más seguro que hacerlo con una tarjeta física y aquí no hay discusión posible. Cualquiera puede robar tu tarjeta física y usarla, pero hacerlo con el teléfono es mucho más complicado por los siguientes motivos:
- Biometría obligatoria: para autorizar el pago, en la mayoría de los casos tendrás que usar tu huella o el reconocimiento facial para confirmar la operación.
- Avisos instantáneos: en el mismo instante en el que se realiza un pago con la tarjeta, el móvil envía una notificación. Esto es muy útil para saber si alguien está pagando con tu tarjeta sin tu permiso.
- Bloqueo a distancia: si pierdes el teléfono o te lo roban, el proceso para anular la tarjeta física es mucho más sencillo. Solo hay que acceder a la página web de tu banco desde el PC para bloquear la tarjeta.
Por último, aunque el sistema de seguridad de Google Pay goza de una gran protección, siempre hay cosas que uno puede hacer para hacer de tu teléfono un espacio todavía más seguro. Entre ellas, se encuentran estar al día con los parches de seguridad mensuales de Android, no utilizar redes WiFi públicas y configurar un bloqueo de pantalla complicado de acertar, por si alguien te roba el móvil.
