
Cuando hablamos de la evolución de nuestras redes móviles, solemos centrarnos en lo positivo: descargar una película en segundos, jugar en la nube sin retardo o conectar miles de dispositivos a la vez. Sin embargo, el despliegue de las bandas más altas del 5G ha destapado un problema que ha dado lugar a diferentes estudios. Y no, no hablamos de ningún problema de salud. Más bien, de previsión.








































