No todas las aplicaciones del tiempo funcionan igual y, si tienes más de una aplicación en tu móvil, te habrás dado cuenta de que las predicciones varían notablemente de una a otra. Aunque lo cierto es que ambas pueden tener las mismas probabilidades de acertar, pues se basan en diferentes modelos matemáticos y algoritmos de interpretación que varían las posibilidades de lluvia o de sol que aparecen en el smartphone.
Sobre todo cuando se acercan fechas clave en el calendario, como por ejemplo la Semana Santa o nuestras vacaciones de verano, tendemos a mirar la previsión de las próximas dos semanas con tal de adelantarnos a los acontecimientos. Es aquí donde más varían las previsiones y donde no será lo mismo consultar a la AEMET que hacerlo en la famosa app AccuWeather o la que viene por defecto en el teléfono.
Todas las apps del tiempo dicen la verdad.
Por una mala predicción no podemos dejar de confiar en una aplicación; lo cierto es que sus valores numéricos podrían haber predicho correctamente la situación meteorológica a la que te enfrentas. Es decir, si pone que el próximo lunes lloverá en tu ciudad, pero finalmente solo caen cuatro gotas, podríamos decir que la aplicación acertó, aunque su modelo fue mucho más negativo de lo que finalmente ocurrió.
La previsión del tiempo ha evolucionado mucho en los últimos años, pero eso no quiere decir que exista un centro especializado en cada barrio de una gran ciudad o en cada pueblo de un entorno más rural. Cada aplicación bebe y prioriza de uno o varios modelos meteorológicos; basándose en ellos y en una programación previa, la aplicación nos muestra más o menos lluvia en la ubicación donde nos encontramos. Los modelos más populares y utilizados en España son los siguientes, todos ellos con un alto nivel de fiabilidad:
- IFS (modelo europeo)
- GFS (modelo americano)
- HARMONIE-AROME (modelo de AEMET)
- ICON (modelo alemán)
- AROME (modelo francés)
Aunque la tecnología nos permite en la actualidad saber con alta precisión la cantidad de lluvia que caerá en determinadas horas o incluso la temperatura que se alcanzará basándose en sensaciones térmicas reales, no puedo obtener unos datos precisos en rangos muy concretos. Muchos de estos modelos dividen el mapa en cuadrículas de aproximadamente nueve kilómetros reales, por lo que si vivimos en una zona que convive con un microclima, es muy probable que nos encontremos con situaciones diferentes a las que la aplicación del tiempo nos mostraba.
No existe la aplicación 100% precisa.
Basándonos en todo lo que hemos explicado, podemos decir sin miedo a equivocarnos que no existe una aplicación que siempre acierte con el tiempo. Todas en mayor o menor medida tienen motivos suficientes como para mostrarnos el sol, las nubes o las tormentas en el teléfono móvil cuando queremos consultar el día que tenemos por delante, pero solo aquellas con más suerte o que han conseguido desarrollar un algoritmo mucho más preciso tendrán más posibilidades de acertar.
La única solución definitiva que nos queda para averiguar si lloverá o hará sol sigue siendo la paciencia; con el paso de los días y las horas, los modelos podrán predecir con mayor exactitud lo que va a ocurrir. La atmósfera está cambiando continuamente y por eso, a día de hoy, mirar al cielo sigue siendo la mejor forma de averiguar el tiempo que hará.
