A pesar de que los relojes inteligentes son en su gran mayoría resistentes al agua, no es lo mismo mojarlos con agua dulce que con agua salada, una diferencia clave que podría terminar rompiendo el dispositivo. Esto es sabido por muchas personas y, por eso, son muchos los que se preguntan: «¿Me puedo bañar en el mar con un smartwatch?».
Ahora que llega el buen tiempo y el momento de ir a la playa, es más importante que nunca saber que tu reloj podría correr peligro si lo llevas al agua de mar, por mucho que este tenga resistencia al agua a tanta profundidad y aunque no superes el tiempo permitido. La razón es muy sencilla, y es que el agua salada podría dañarlo. Esto debes tenerlo en cuenta tanto si te llevas el reloj siempre contigo y no te das cuenta como si haces deportes acuáticos en la playa y quieres controlar tus avances.
¿Qué le puede pasar a un reloj en el mar?
La sal del mar es uno de los principales enemigos de dispositivos electrónicos como el móvil o el smartwatch, incluso aunque este sea resistente al agua y esté bien sellado. El agua tiende a quedarse estancada en la pantalla, botones, correa u otros elementos del reloj, haciendo que este se corrompa y produzca daños irreversibles. Esta, además, puede ocasionar obstrucciones en los altavoces y micrófonos de muchos smartwatches actualmente y podría colarse por cualquier junta mal sellada, adentrándose y provocando que antes o después el reloj deje de funcionar.
La certificación e incluso la resistencia a la presión del agua con la que se identifican los relojes deportivos no suele tener en cuenta el agua salada por tratarse de un líquido corrosivo y conductor que genera innumerables problemas.
¿Qué debo hacer tras bañarme con el reloj en el mar?
Si te has descuidado y te has metido al mar con el reloj puesto, no te preocupes porque los fabricantes han pensado en este tipo de situaciones y tenemos varios pasos para tratar de solucionar posibles problemas futuros con la corrosión que el agua del mar podría ocasionar:
- Utiliza el modo para expulsar el agua: muchos relojes lo integran en su menú.
- Aclara el agua con agua dulce, centrando la atención en los altavoces, micrófonos, pines de carga y elementos de unión.
- Seca el reloj con paños o telas de microfibra que no puedan dañarlo.
- En los próximos días, vigila de cerca sus pines para evitar la cristalización y corrosión.
¿Existen relojes diseñados para soportar el agua salada?
Algunas marcas prometen una experiencia similar en agua dulce y en agua salada, con sellos reforzados y materiales anticorrosión que certifican su durabilidad, aunque no sumerjamos bajo el mar o el océano. Sin embargo, incluso estos relojes requieren de un cuidado especial después de haber pasado por el agua salada, por lo que inevitablemente tendremos que aclararlos con agua dulce y secarlos cuidadosamente para que la sal no se quede estancada en los dispositivos.
Algunas de las marcas más especializadas en este tipo de relojes adaptados para nadar en aguas abiertas son los modelos Ultra de Samsung y Apple, pero también hay modelos de la serie Descent de Garmin o los últimos relojes GT Pro de Huawei.
