Todos los smartphones y dispositivos móviles vienen de fábrica con una serie de frecuencias establecidas por el fabricante para brindar un rendimiento sin poner en peligro la integridad del dispositivo. Sin embargo, igual que en los ordenadores, también es posible modificar las frecuencias de base de los smartphones Android de manera que podamos, por ejemplo, aumentar la mínima para solucionar posibles cuellos de botella que pueda haber, especialmente cuando utilizamos roms personalizadas como LineageOS.

Android por defecto no nos permite realizar estas modificaciones por seguridad, por lo que, para ello, es necesario utilizar aplicaciones de terceros especiales para dicho fin como es el caso de Kernel Auditor. Antes de continuar os informamos de que para realizar estos cambios debemos tener permisos de root en el dispositivo ya que, de lo contrario, no funcionará. Además, debemos tener en cuenta que cambiar las frecuencias puede hacer que el smartphone empiece a funcionar mal, que la batería se agote más rápidamente e incluso corremos el riesgo de que nuestro teléfono se estropee, por lo que debemos utilizar esta herramienta con precaución y sabiendo siempre lo que hacemos.

Si no sabemos seguro lo que estamos haciendo, es mejor no correr riesgos y no continuar. Si continuamos, debemos extremar las precauciones y no marcar la opción de “Aplicar las modificaciones al inicio” hasta que comprobemos que todo funciona normal.

Cambia las frecuencias de la CPU de tu Android con Kernel Auditor

Para poder realizar esta modificación, lo primero que necesitamos será descargar la aplicación Kernel Auditor en nuestro smartphone desde la tienda de aplicaciones de Android.

Kernel Adiutor (ROOT)
Desarrollador: Willi Ye
Precio: Gratis

Una vez instalada la ejecutamos. Lo primero que veremos será una pantalla como la siguiente donde veremos, en tiempo real, cómo están funcionando los distintos cores del procesador de nuestro Android.

Kernel Auditor Android

Como podemos ver, en nuestro ejemplo tenemos un smartphone con 8 cores, de los cuales 4 están desactivados ya que son los que se utilizan cuando el dispositivo está en reposo, aunque, como vamos a ver a continuación, podemos activarlos y desactivarlos a nuestro gusto.

Para poder controlar el comportamiento de la CPU de nuestro teléfono, lo siguiente que haremos será desplegar el panel izquierdo del programa para poder abrir el apartado correspondiente a la CPU de nuestro dispositivo.

Kernel Auditor Android CPU menu

Una vez seleccionemos el menú de CPU, podremos ver un resumen de nuestro procesador. Si tenemos un dispositivo relativamente moderno podremos ver dos tipos de procesadores, el procesador BIG, el más rápido y encargado de las tareas pesadas y el procesador LITTLE, un procesador más lento pero que consume muchos menos recursos, ideal para funcionar en reposo.

Como podemos ver, desde aquí podemos cambiar las frecuencias máximas, mínimas y el gobernador (el comportamiento) de la CPU. Salvo que tengamos un kernel específico, no vamos a poder aumentar, por seguridad, la frecuencia máxima de ninguno de los cores, pero sí vamos a poder aumentar la frecuencia mínima, útil si tenemos problemas con ciertas tareas (por ejemplo, al escuchar música con el dispositivo en reposo) o reducir la máxima, útil para ahorrar más batería.

Utilizando los interruptores que aparecen podemos desactivar cores del procesador, acción que nos ayudará también a ahorrar batería, pero no es recomendable.

Una vez que hemos realizado estos cambios, lo único que nos queda por hacer es probar que todo funciona sin problemas y, de ser así, podemos volver al Kernel Auditor, al apartado CPU para activar el interruptor que nos permite aplicar estos cambios al reiniciar el teléfono ya que, de lo contrario, si reiniciamos, volveremos a arrancar con la configuración por defecto.

Como podemos ver, una herramienta muy interesante y sencilla gracias a la cual vamos a poder mejorar el rendimiento de nuestro smartphone o alargar la duración de su batería, pero siempre con precaución.