Por qué los iPhone no cargan tan rápido como algunos móviles Android

No cabe la menor duda de que los iPhone de Apple gozan de una calidad suprema que los convierte en el smartphone premium por antonomasia. No obstante, hay cierto apartado que no termina de convencer del todo a los usuarios y tiene que ver con la carga rápida, la cual se aleja de manera considerable de las cifras que vemos en dispositivos Android.

Es muy habitual en la actualidad utilizar el teléfono móvil para realizar toda clase de tareas en cualquier momento y lugar. Esto obliga a los fabricantes a mejorar uno de los aspectos claves de la industria hoy en día como es la batería, cuyo estándar se sitúa entre los 4.000 y 5.000 mAh aproximadamente.

Una potencia que resulta difícil de superar sin recortar en otras facetas y es por ello por lo que la carga rápida ha ganado peso durante los últimos años hasta alcanzar cantidades tan irrisorias como los 120W del Xiaomi 11T Pro que logran cargar el terminal en cuestión de 15 minutos. La pregunta es, ¿por qué iPhone no ofrece propiedades similares?

Carga rápida en iPhone

Lo cierto es que Apple no otorga demasiada información sobre la batería y sus cualidades cuando habla de las especificaciones de sus iPhone. Una medida que no contenta del todo a los usuarios, puesto que desconocen si van a tener autonomía de sobra, puesto que solo ofrecen las horas de reproducción de audio y vídeo.

Proceso de carga rápida en un iPhone

Además, la carga rápida siempre ha sido una asignatura pendiente de la empresa de Cupertino, aunque no parece que sea una característica que les preocupe demasiado. Principalmente, porque prefieren apostar por una velocidad menor que mantenga la salud de la batería intacta el mayor tiempo posible.

Sin embargo, los usuarios han manifestado en numerosas ocasiones el descontento con esta medida. Esto se debe a que el iPhone 13 Pro Max permite carga rápida de 30W. El inconveniente es que para ello debes hacerte con un cargador oficial de Apple que proporcione la potencia necesaria. De lo contrario, no podrás aprovechar su capacidad.

¿Una cifra pobre?

Este último caso es una excepción, pues el resto de los últimos lanzamientos de la marca estadounidense cargan normalmente a una velocidad de 18W. La diferencia respecto a Android es que la potencia de la batería de los iPhone es menor, aunque su eficiencia energética logra rendir con creces e incluso alcanzar a los que se encuentran bajo el ecosistema desarrollado por Google.

Apple es consciente de las desventajas que presenta la carga rápida, como son pérdida de autonomía o sobrecalentamiento al no utilizar un cargador adecuado. En pocas palabras, para exprimir al máximo esta capacidad vas a tener que pasar por caja y apostar por un cargador de mayor calibre.

Carga inalámbrica del iPhone X

Además, desde la llegada del iPhone 8 en adelante, la entidad americana introdujo una prevención de seguridad para evitar calentamientos. Asimismo, estas son algunas de las recomendaciones que ofrecemos si notas que tu smartphone carga demasiado lento en comparación con ocasiones anteriores:

  • Utiliza un cable y cargador homologado. Esto lo sabrás por una pequeña pegatina con el mensaje “Made for iPhone”
  • Comprueba la carga rápida que admite tu modelo.
  • La carga rápida no es siempre igual de efectiva. Durante el inicio suele ser más rápida, mientras que, a medida que llega a su máximo, reduce la velocidad para no dañar la batería.
  • Para cargadores inalámbricos Apple utiliza un estándar Qi. Esto quiere decir que la base de carga es determinante para cumplir con la rapidez establecida.
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