Orange está interesada de nuevo en la compra de Yoigo

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)
Operadores

Pese a que las miradas están ya puestas en IFA 2014 de Berlín, esta mañana el 28 Encuentro de las Telecomunicaciones AMETIC seguía su rumbo y dando importantes noticias para el sector como es el interés de Orange en la compra de Yoigo.

Federico Colom, Director Financiero de Orange España, ha destacado en su intervención en el 28 Encuentro de las Telecomunicaciones AMETIC que la filial de la operadora francesa estaría interesada en al compra de Yoigo, un proceso en el que participó ya en 2013 durante el primer intento de Telia Sonera de poner a la venta su operadora española.

Colom indicó que, si Telia Sonera inicia un proceso formal de venta de Yoigo, algo que se viene rumoreando desde hace tiempo, la operadora naranja volverá a participar, pese al fiasco que supuso la última. Y es que en 2013, el grupo sueco abortó finalmente una venta a la que se habían presentado Vodafone, que al final se ha fusionado con ONO, y Orange, de quien dice está cerca de comprar Jazztel también. Según parece, las ofertas no eran satisfactorias para la compra de Yoigo que Telia Sonera valoraba en cerca de 1.000 millones de euros.

Logo Yoigo

Por otra parte, en ese proceso también pesó el ambiente en Bruselas, poco proclive por entonces a las fusiones y la consolidación del sector, una exigencia que han reiterado en el encuentro de AMETIC todos los responsables de las operadoras españolas.

Con un panorama comunitario más favorable, que ha favorecido operaciones como la de Telefónica y E-Plus en Alemania, y un Yoigo que está acusando mucho la ausencia de una oferta convergente, ya que lo que ofrece está supeditado al acuerdo con Movistar, la venta de la cuarta operadora con red propia española, anunciada ya por Telia Sonera, y especialmente con un desarrollo del 4G importante de cara a la liberalización del espectro de 800 Mhz en 2015, es un pastel apetitoso para Orange. Por otra parte, la operadora sueca es probable que por esperarse un año y no aceptar la venta en su momento, ahora tenga que rebajar sus pretensiones.