La NSA sabe donde ha estado tu móvil y el de casi todo el mundo

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La última revelación de Edward Snowden reabre la polémica en torno hasta donde llegan los tentáculos de la National Security Agency (NSA) ya que ahora afirma que ésta recopila más de 5.000 millones de registros a diario de los datos de localización de terminales móviles en todo el mundo.

La NSA y su interés en nuestros datos personales vuelven a ser tema de portada en rotativos de todo el mundo a partir de las últimas filtraciones de documentos de Edward Snowden a The Washington Post. En ellos asegura, y parece demostrar, que la agencia norteamericana está actualmente registrando a diario datos de localización de terminales móviles en todo el mundo.

NSA

Según Snowden, la NSA es capaz de acaparar la friolera de 5.000 millones de registros cada día en los que analiza datos de la localización y los movimientos de terminales móviles en todo el mundo. Cómo indica The Washington Post, esto implica que los programas de vigilancia de la NSA pueden encontrar un teléfono concreto en cualquier punto del mundo, y hasta pueden recuperar el trayecto que ha ido haciendo en los últimos meses, como se puede ver en el gráfico en el que el periódico explica cómo funciona la vigilancia de la NSA.

La NSA admite que lo hace “por seguridad”

Por su parte, la agencia norteamericana no ha tardado en responder, admitiendo este dato e indicando que esta vigilancia es “totalmente legal” y sólo está dirigida a identificar amenazas extranjeras para la seguridad de EE.UU., asegurando que el programa es necesario para combatir el terrorismo internacional. Robert Litt, consejero general de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional en EE.UU., indica que “la NSA no tiene razón para sospechar que los movimientos de la mayoría de los usuarios de teléfonos móviles son una amenaza. Sin embargo, recoge los datos de forma masiva porque su herramienta analítica más potente le permite buscar contactos desconocidos de objetivos de inteligencia identificados a través de rastrear a la gente con la que sus movimientos se cruzan”.

Fuente: The Washington Post

 

 

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)