Steve Jobs, un año sin el genio

Apple

Un año ya sin ti. Hoy hace un año que la redacción de [sitename] tenía que escribir y hacer una de las noticias y especiales más importantes y a la vez más tristes de su pequeña historia. Jobs se iba para siempre en las siempre perdidas horas de la madrugada española y dejaba huérfano al mundo de la tecnología.

A día de hoy solo podemos decir que su empresa va, como el desearía, mejor que nunca. Una marca, Apple, solo superada por Coca Cola como la marca más famosa del mundo. Una marca que es ya famosa por el hecho de ser famosa. Pero eso nos da igual, te echamos de menos. Eso nos duele.

Su eterna fama

El hombre que cambió el rumbo de la historia de los móviles, elevado a la categoría de genio por muchos, guste o no se ha diluido un poco en este voraz y odioso mundo de las noticias y la información digital. Ya no son tantos los que hablan de él, pero seguro que le da igual, mientras que su manzana brille y sus fans le sigan él estará contento en el más allá. Su fama es eterna. Su dimensión tan grande que cualquier persona que estudie este siglo deberá llegar al él, analice o no la tecnología. Jobs es un hecho social.

Siendo críticos es una pena que no haya coincidido el lanzamiento del iPhone 5 con el día de hoy. Creemos que no podía haber mejor homenaje. Un móvil, según cuenta Businessweek, que tiene tu ADN. Podemos decir que es la última reencarnación tecnológica de tu persona.

Es genial

Apple camina más firme que nunca desde que él no está. De hecho parece como si nada hubiera pasado en Apple. Como si siguiera haciendo sus inolvidables conferencias capaces de parar el mundo. Quizá su espíritu siga levitando entre los muros de Cupertino. Fijo que sí. Porque las cifras dicen que todo va como nunca, que no puede ir mejor, es como la perfección matemática en forma de negocios sin la presencia del genio. Solo a Apple le podía pasar. Steve era tan grande que hasta se permite el lujo de ver desde las distancia como su empresa lo borda. Era grande, muy grande. Por eso desde la redacción de [sitename] queremos siempre recordarle con todos los galones.

Querido genio, seguro que en tu nueva vida hablas con los Beatles y le explicas a Hendrix y a Elvis esa nueva manera de escuchar la música que hay en el planeta tierra. Tiene buena pinta, pero nada comparado con que estuvieras entre nosotros. Larga vida al más grande.

Miguel A. Muñoz

Steve Jobs y Steve Wozniak en los años 70

Stay Hungry, Stay Foolish
(Gustavo Torán)

La prensa y los seguidores de Apple siempre intentaban predecir el próximo movimiento del buque californiano y su capitán Steve Jobs. Aún continúa esa vigilancia a la empresa con mayor valor y seguimiento en toda la comunidad tecnológica a pesar de que su jefe ya no está. Esa es la noticia de hoy: la vida sigue y la máquina sigue engranando marchas. Apple sigue diseñando productos en California, donde la ausencia de Jobs está cubierta por sus compañeros; auténticos genios del diseño y la ingeniería.

Que la compañía siga adelante, cosechando resultados tan buenos sin Steve es el mayor honor y tributo que recibe. Es seguir el rumbo que él mismo resumió con una cita que tomó prestado de la publicación final de The Whole Earth Catalog a mediados de los 70: stay hungry, stay foolish. Recordar a Jobs de vez en cuando es bueno, pero mejor es ver como esta segunda iteración de Apple funciona actualmente sin él. No puede haber una mejor noticia como esa un año después de la partida de un visionario que revolucionó tres pilares inamovibles: la música, los ordenadores y la telefonía móvil.

Un hueco que no se puede volver a ocupar
(David G. Bolaños)

No era un ingeniero brillante como Wozniac, ni tenía talento como diseñador de Johny Ive. No era tampoco un eficaz gestor como lo es Tim “IceMan” Cook. De hecho, hasta como ser humano no parece que sus virtudes superaran a los numerosos y graves defectos. Pero tenía algo único. Una visión del futuro privilegiada.

Steve Jobs miraba no al futuro inmediato, sino hacia donde a nadie se le ocurría mirar. El ordenador personal, las interfaces gráficas, el iPod, iTunes, el iPhone y el iPad. Hablar de sus productos no es hablar de quien los inventó, porque no lo hizo y ni siquiera fueron los primeros de su género, sino de quien supo que era eso lo que querían los usuarios y cómo lo querían, cuando ni ellos lo sabían.

Apple lo perdió una vez, pero tuvo la suerte de recuperarlo para disfrutar de la más exitosas de su épocas. Ahora ya no es posible volver a obrar el milagro. El papel de Jobs en la empresa es imposible de repetir. No era sólo el CEO, era quien decía SI y NO, de forma rotunda, y sin lugar a discusión. Marcaba el camino, quizás demasiado tozudamente, pero, y la historia avala su legado, pocas veces se equivocó.

Después de su primer año de andadura en solitario a Apple todavía se le nota la ausencia y algo de desgobierno. Necesita quitarse de encima la leyenda para forjar su propio carácter. Y es que es imposible que sigan pensando “¿qué haría Steve?”, ya que sólo él, y sólo él, era capaz de responder a esa pregunta.

¿Héroe o villano?
(Raquel Arranz)

Después de la muerte de Steve Jobs, hoy hace un año, algunos periodistas y escritores decidieron recomponer su vida a través de los libros. Por ellos hemos conocido a otro Steve Jobs, inteligente pero exigente, creativo pero, en ocasiones, equivocado, visionario pero no adivino, y por supuesto, humano como todos. Su aportación al mundo de la tecnología es innegable e ingente, pero la evolución de los dispositivos móviles desde hace un año, también nos ha demostrado que todo el mundo se puede confundir.

No dejes de ver el vídeo sobre Jobs y el mensaje de Tim Cook que hay hoy en la página de Apple 

Escrito por Miguel Ángel Muñoz