Los smartphones del futuro podrían recargar su batería a partir del ruido ambiental

Escrito por Víctor Rodríguez
Estudios

El óxido de Zinc puede ser la clave para aumentar la autonomía de los smartphones o, en su defecto, colocarse como la principal fuente energética para la recarga de la batería. Es una de las posibilidades que parten de una investigación que han llevado a cabo científicos de la universidad de Queen Mary y el departamento de investigación de Nokia, los cuales han descubierto que este material produce electricidad a partir de la absorción de las ondas acústicas que genera el ruido ambiental.

Nunca podríamos haber imaginado que los smartphones del futuro se valdrán de las voces, la música, la rodadura del tráfico y otras tantas fuentes de ruido para cargar sus baterías. Sin embargo, un proyecto de investigación que partía con el objetivo de mejorar la eficiencia de los paneles solares ha derivado en otro descubrimiento. Y es que casualmente se descubrió que estos paneles se volvían más productivos al repercutir sobre los mismos las ondas sonoras de un foco emisor. Poco después Nokia Research extrajo el concepto físico y lo derivó a la rama de los smartphones.Carga de la bateria con el ruido

El resultado es que en un futuro podría ser posible que la batería de los smartphones se recargase de forma continua y automática ante la presencia de ruido ambiental. El secreto se basaría en una capa de óxido de zinc que recubriría la carcasa del equipo. Como ya hemos indicado, la estructura atómica de este elemento químico produce energía eléctrica de alta intensidad ante la presencia de un foco de ruido cuyas ondas sonoras agitan su superficie. De hecho, se ha comprobado en laboratorio que una superficie equivalente a la de un Nokia Lumia 925 impregnada de estos nanogeneradores de energía es capaz de generar una diferencia de potencial de cinco voltios, intensidad suficiente como para iniciar la carga de la batería.

Este descubrimiento abre una vía a la posibilidad de crear un sistema de recarga capaz de aprovechar el ruido, la contaminación acústica, esa que hoy por hoy podemos encontrar con facilidad en las grandes urbes, especialmente en España.

Fuente: phys.org