Steve Ballmer renuncia a su cargo en Microsoft

Windows Phone

Tras más de 13 años como presidente ejecutivo, Steve Ballmer anuncia su salida de Microsoft. Así lo ha hecho saber a través de una nota de prensa en la que además da a conocer detalles sobre una nueva estructura a nivel interno. A primera vista éste parece uno de los principales motivos, aunque se especula que la presión de los accionistas ha sido determinante. No obstante, Ballmer mantendrá su puesto a lo largo del próximo año hasta la reelección de un nuevo candidato.

Con más de 30 años de antigüedad en la empresa, Steve Ballmer llegaba a la cúpula directiva en junio del 2000 para sustituir a Bill Gates. Desde entonces, su principal labor ha sido reconvertir la plataforma móvil a Windows Phone y adaptar el sistema operativo Windows a los nuevos formatos. Los resultados se han materializado en forma de Windows 8 y Windows Phone 8, principalmente.

Su contribución durante los últimos años

Sin duda, la noticia del día. Steve Ballmer abandona Microsoft. Ese ha sido el titular por excelencia en todos los medios, que se han hecho eco de la información proporcionada por el norteamericano a través de una nota de prensa y un correo electrónico a nivel interno. En la primera Ballmer anticipa que seguirá con las labores de Consejero Delegado durante los próximos 12 meses hasta que la compañía elija a otra persona para sustituirle. En la segunda parte justifica su salida como lo mejor para los planes de futuro del gigante del software. Y es que se vaticinan cambios en el organigrama de la firma y las propias palabras de Ballmer sobre el asunto han sido: “Necesitamos un CEO que se mantenga en la dirección de la compañía durante un largo tiempo”.Steve Ballmer en una presentación de Windows Phone

Un puesto de gran responsabilidad

Lo cierto es que la renuncia de Steve Ballmer se ve envuelta en una situación de tensiones continuadas. De hecho, el CEO habría recibido fuertes presiones para renovar la compañía y hacer frente a la evolución de dos de sus grandes competidores, Apple y Google. Además, desde hace tiempo se especula con la disconformidad de los accionistas por la labor de Ballmer y la dirección que ha tomado la empresa. Uno de los más claros ejemplos se produjo en 2011 cuando David Einhorn, de Greenlight Capital, pedía la cabeza de Steve en una conferencia en Nueva York. El accionariado le ha acusado, entre otras, de que el valor de Microsoft se ha estancado durante los últimos 10 años.

De un modo u otro, Steve Ballmer, considerado como uno de los 100 hombres más ricos del mundo según Forbes, obligado o voluntariamente, pone su puesto a disposición de un comité especial. Éste, comandado por el mismísimo por Bill Gates, se encargará de seleccionar al candidato idóneo para liderar los próximos retos de la compañía.

Escrito por Víctor Rodríguez