Las operadoras estadounidenses analizan la rentabilidad del iPhone 4S

Las operadoras estadounidenses analizan la rentabilidad del iPhone 4S

Víctor Rodríguez

¿El el iPhone 4S el reclamo perfecto para las operadoras? Puede que sí lo sea para captar clientes, pues todas quieren negociar con Apple. Sin embargo, las principales operadoras estadounidenses como Verizon, AT&T y Sprint no lo ven como el negocio más rentable pues sus beneficios se han visto mermados.

¿Quién no se ha cambiado de una operadora a otra por conseguir un teléfono nuevo a precio reducido? Ese es el efecto que quieren las operadoras para engrosar la cartera de clientes. Aplican rebajas sustanciales al precio del teléfono a cambio de una permanencia en el operador. Sin embargo la situación ha cambiado con la llegada de los smartphones y su alta demanda. Sus precios en el mercado libre superan fácilmente los 500 euros y el sistema utilizado por las operadoras empieza a resentirse.

Aparentemente parece el negocio del siglo. Las operadoras ofrecen el iPhone de última generación a precios reducidos a cambio de una cuota fija por sus servicios y la garantía de una permanencia, a menudo de dos años. Sin embargo, la alta demanda de teléfonos de altas prestaciones y precio como el iPhone 4S ha desequilibrado la armonía experimentada hace un par de años. Según las estadísticas que manejan Verizon, AT&T y Sprint, sus beneficios se han visto reducidos cada trimestre en cierta proporción acorde a las ventas materializadas del teléfono de Apple. Según indican en términos de EBITDA, desde que Verizon inició las venas del iPhone, su porcentaje bajó de 46.4% al 42.2%. Curiosamente durante el trimestre que se esperaba la llegada del iPhone 4S, la operadora vendió menos iPhone y su EBITDA subió hasta el 47.8%. Lo mismo se refleja en las cuentas de AT&T y Sprint en mayor o menor medida.

Estos datos estarían relacionados con la subvención que aplican los operadores al teléfono de Apple. Según los analistas, esa cifra está en torno a los 450 dólares. La conclusión según Sprint es que ganar un cliente que adquiere un iPhone supone costes un 40% superiores a los que genera uno que adquiere un modelo de inferiores prestaciones. Además, la comercialización de este tipo de teléfonos les obliga a actualizar sus redes para soportar el mayor tráfico de datos, que va en aumento año tras año. Este cúmulo de situaciones se ha saldado en EEUU con subidas de precio en diferentes tarifas y/o la reducción del límite de descarga.

Ante la pregunta de por qué las operadoras siguen comercializando el iPhone de Apple, es un secreto a voces. Muchos de los clientes perdidos por Sprint, por ejemplo, fue porque la operadora no contaban en su catálogo con el iPhone. Daños colaterales.