Apple ataca al pirateo

Apple ataca al pirateo

David G. Bolaños

Los responsables de AppTracker, cuyo servicio más conocido es Installous, una suerte de App Store en el que conviven los links a la tienda oficial y a descargas más turbias, han migrado a servidores de países en donde no hay leyes de protección de derechos de autor ante el aluvión de notificaciones de cese por parte de Apple.

Apple se ha puesto muy seria ante los que están distribuyendo fuera de la App Store las aplicaciones que ésta contiene, ya sea de forma gratuita como de pago. Desde hace unos días, ha empezado a remitir sistemáticos avisos de cese y desistimiento cada vez que alguien en su conocida aplicación Installous, accedía a algún enlace de descarga no permitida de una aplicación.

La respuesta de AppTracker: la huída y el pataleo

La respuesta de los responsable de Installous ha sido la migración hacia servidores en países donde no hay leyes de protección a los derechos de autor y la implantación de los conocidos códigos Captcha cada vez que se quiere acceder a uno de los enlaces que no llevan a la App Store sino, por lo general, a servicios de descarga directa en los que se encuentra la aplicación crackeada.

Desde AppTracker se defienden argumentando que no ofrecen directamente la aplicación. Avisan de que si alguien se considera perjudicado en sus derechos de autor debería enviar una notificación al sitio que ofrece la descarga y no a ellos ya que «no suministramos aplicaciones craqueadas, enlazamos a los sitios que lo hacen».

Eterna discusión entre «policías» y «ladrones»

De nuevo nos encontramos con la cara más oscura del jailbreak, que si bien en su fundamento quiere ser una puerta abierta a mejorar y ampliar las posibilidades de los iPhone, tiene en su contrapartida los que lo ven como el acceso a una barra libre de las aplicaciones que están en el App Store.

Del lado de Apple está la defensa del trabajo de los desarrolladores, para el que cosas como Installous atentan contra el justo beneficio por su trabajo. Por otra parte, están los usuarios de Installous quienes afirman que es una vía para probar lo que las aplicaciones realmente ofrecen y no sólo versiones de prueba, aduciendo que esto les puede llevar más adelante a pagar por ellas si las encuentran realmente útiles.

En la era del software barato, el desarrollador es el que pierde con el pirateo
Tanto unos como otros llevan años esgrimiendo sus argumentos. Pese a que el jailbreak es legal, aunque comporte la posible pérdida de la garantía, no fomenta el hurto de software sino la ampliación de las posibilidades de un sistema. Sin embargo, no es menos cierto que es un paso imprescindible para instalar aplicaciones sin pasar por caja.

En esta ocasión, desde [sitename] nos ponemos de parte no de Apple, sino de los desarrolladores, ya que mientras en Cupertino el efecto de que una aplicación se descargue y no se compre es relativo, para los dueños de la aplicación el impacto es directo. Llevamos años sufriendo el estigma de «piratas» y es hora de demostrar que la reivindicación de que el problema, aunque nunca fue una justificación, era el precio abusivo del software ha pasado a mejor vida.

Por ello, ahora que hay aplicaciones que cuestan menos que un café e incluso las más caras vienen a tener el precio, en la mayoría de las ocasiones, de una copa en cualquier discoteca, no hay razones que justifiquen el no recompensar el esfuerzo y la labor de quien está detrás ya que su trabajo es el que nos permite alucinar con cada juego y aplicación.

Sin entrar a valorar si la exclusividad del medio, la App Store de Apple, las normas del mismo o la tajada que sacan en la empresa californiana es el adecuado, lo que es cierto es que si no pueden ganarse la vida con ello, ya que como cualquier hijo de vecino los desarrolladores tienen casa, familia, facturas, etc, se acabó lo que se daba y todos somos los que saldremos perdiendo.