Análisis del Huawei P30 Pro: prueba a fondo, características y opinión

Valoración: 9 de 10

Ya hemos probado el Huawei P30 Pro, el modelo más potente que llega en la primera generación de terminales de gama alta de la compañía asiática en este 2019. Este terminal tiene una buena cantidad de novedades, especialmente en lo que tiene que ver con la fotografía, y algunos elementos que recuerdan -como poco- al Mate 20 Pro. Esto es lo que nos ha parecido este nuevo smartphone.

Como ya se ha convertido en clásico, la gama P de Huawei es la que ofrece los grandes avances en fotografía que heredarán los Mate (que, a su vez, incluyen mejoras en opciones como el hardware y usabilidad). En esta generación no hay cambio alguno, y se mantiene la forma de actuar. Eso sí, existen algunos detalles que son interesantes y que por ser nuevos son de lo más llamativos.

Imagen del teléfono Huawei P30 Pro

Sin más pasamos a mostrar las opciones y resultados que hemos obtenido con el Huawei P30 Pro al darle uso de forma habitual como teléfono principal.

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware
  4. Software
  5. Autonomía
  6. Cámaras
  7. Conclusión

Diseño

Lo primero que salta a la vista es que se mantienen las líneas que son habituales en los terminales de gama alta de la compañía China y, por lo tanto, el Huawei P30 Pro es completamente reconocible (esto es así incluso en el módulo de la cámara trasera). Además, al nuevo modelo no le falta un acabado en metal y cristal combinado que dotan al teléfono de un aspecto premium en el que llama la atención lo curvado de los laterales (algo que se hereda del Mate 20 Pro), que no hace que el agarre sea peor pero que no evita que el dispositivo sea algo resbaladizo. Si te preguntas por las huellas, sí se quedan marcadas y esto es algo complicado de solucionar en los smartphones que tienen el cristal por bandera.

Imagen frontal del Huawei P30 Pro

No hay grandes cambios respecto a lo que se espera de un teléfono a día de hoy, ya que los botones hardware están en el lugar que esperábamos: a la derecha (nos sigue gustando el color rojo que se añade al de encendido que lo identifica muy claramente). En el lado izquierdo no hay nada que rompa con el diseño del Huawei P30 Pro. Por cierto, algo que es positivo y que permite un agarre cómodo es que el peso está bien distribuido, lo que permite tener una sensación de ser más ligero de lo que realmente es: pesa 192 gramos, que no es un horror pero tampoco le hace destacar especialmente.

Imagen trasera del Huawei P30 Pro

En la zona superior ya se aprecia algo que es llamativo (y que se mantiene en la zona inferior): estos lugares son prácticamente planos, lo que le hace diferente y atractivo. En lo que tiene que ver con la parte trasera, aparte de la cámara que es prominente y hace que el teléfono baile en exceso al dejarlo en una superficie plana, no hay nada que rompa el disfrutar del smartphone y sus muy variados colores (nosotros hemos probado el negro, que es atractivo pero algo soso). Al repasar el frontal, lo primero que llama la atención es que este modelo llega con notch tipo gota de agua -curiosamente aquí no se hereda el grande que se incluye en el Mate 20 pro, lo que ya hace pensar que el reconocimiento facial no es precisamente el mismo-, lo que le permite un buen aprovechamiento que se sitúa en algo más del 88%, una buena marca que le deja prácticamente empatado con el Galaxy S10+. Esto se consigue también por unos marcos laterales mínimos pero no le falta una pequeña «barbilla» en su zona baja. El caso, es que este modelo es atractivo se mire por donde se mire, pero sin ofrecer grandes innovaciones y sí cierto continuismo.

El Huawei P30 Pro incluye algunas curiosidades. Una de ellas tiene que ver con el sonido. Se ha eliminado el sacarlo por el puerto USB tipo C, un acierto ya que la calidad era cuestionable, y ahora este llega con un altavoz tradicional que está en la zona baja del Huawei P30 Pro (donde no encontrarás toma de auriculares, ya que en este smartphone no existe, lo que elimina la radio FM). El elemento para escuchar las llamadas no existe como tal, lo que es una sorpresa y un avance: ahora se utiliza la pantalla para generar vibraciones que por conducción ósea transmiten el sonido. Es la primera vez que lo vemos en un modelo de la firma asiática y se puede decir que este smartphone incluye un «panel acústico».

La calidad de sonido es mejor de lo que esperábamos, la verdad, y la nitidez y potencia es más que aceptable (y en lugares con mucho ruido se agradece que la transferencia sea ósea). Para conseguir esto se integra una bobina en la zona superior que es la que emite las vibraciones –no interfiere con el notch- y como hemos dicho no funciona nada mal. Por cierto, al recibir una llamada aparece una animación en el Huawei P30 Pro para saber exactamente el lugar adecuado donde poner el oído, pero al no hacerlo no hemos obtenido una experiencia sonora mala. Un acierto, a nuestro juicio.

El Huawei P30 Pro es oficial, el salto de la marca a los 1000 euros

En definitiva, el Huawei P30 Pro es un teléfono atractivo, esto es innegable, y que se agarra con comodidad pese a tener una pantalla grande (ojo que se escurre bastante). Con buenas líneas de diseño, las esquinas son especialmente atractivas, y con una posición adecuada de los elementos, no desentona en la gama alta y su amplia gama de colores es muy llamativa. Cumple a la hora de ser un teléfono que destaca sin perder la esencia del diseño de la firma asiática. Además, sí que creemos que hay un avance hacia al minimalismo que es de agradecer.

Biometría

Lo primero que hay que decir es que se ofrece todo lo que se espera de un modelo de gama alta, existiendo un claro avance respecto a la gama P20 pero, eso sí, quedando detrás del Mate 20 Pro sin duda alguna. Nos explicamos.

Para empezar se incluye el lector de huellas en la pantalla. Esto le hace competir en el mercado de forma adecuada. En este caso no se da uso a tecnología de ultrasonidos -básicamente es óptica- como en el Galaxy S10, pero el funcionamiento es realmente bueno. Rápido y fiable, la respuesta es excelente, y la zona donde se tiene que poner el dedo se ilumina de forma automática (con tan sólo levantar el terminal, por poner un ejemplo).

Imagen trasera del Huawei P30 Pro

La gestión de alta de huellas y otras opciones propias del software de configuración es sencilla, y lo cierto es que estamos ante uno de los mejores teléfonos del mercado en lo que tiene que ver con esta pasarela biométrica.

Respecto al reconocimiento facial, el notch tipo gota de agua deja claro que no estamos ante un modelo que ofrezca opciones 3D. Esto le hace perder puntos frente a dispositivos como los iPhone o el propio Mate 20 Pro. Se incluye una solución más sencilla que tira de la cámara y algunos sensores pero que tiene problemas en lugares con poca luminosidad. ¿Se pueden utilizar? Sin problema alguno, pero no hay que esperar grandes resultados y, al menos en nuestro caso, nos decantamos de forma clara por el lector de huellas. Eso sí, el sistema de alta de una cara es sorprendentemente rápido, lo que es de agradecer.

En definitiva, un modelo que es muy completo, pero que no ofrece innovación, pero sí que se ha optimizado el uso del lector de huellas, ya que en nuestra experiencia es más rápido que cualquiera de los que hemos probado de la firma.

Pantalla

En este apartado hay cierta continuidad en algunos detalles y cambios en otros, y estos son realmente importantes. En el primero de los casos está que el panel utilizado es tipo OLED, por lo que se utiliza la misma tecnología que en la generación anterior del teléfono de Huawei y, además, en lo que tiene que ver con la resolución se sigue utilizando Full HD+ (2.340 x 1.080). Por lo tanto, no se da el salto a QHD una generación más, lo que le puede hacer perder puntos frente a la competencia pero que tiene algunos detalles positivos en lo referente al consumo.

Calidad de la pantalla del Huawei P30 Pro

Siguiendo con los fríos números, hay que decir que las dimensiones de la pantalla son uno de los grandes cambios que ofrece el Huawei P30 Pro, ya que se da el salto a las 6,47 pulgadas, por lo que hay un aumento considerable desde las 6,1 del P20 Pro. Esto hace que la densidad de píxeles sea de 399 ppp, por lo que no supera los cuatrocientos que sí ofrecen modelos como el Galaxy S10+. El caso es que la decisión que muestra este componente es bastante buena, pero no ralla al nivel que hemos visto en parte de sus rivales… Aunque, evidentemente, no hay problema con los bordes de las letras ni con las figuras en movimiento.

Otro cambio relevante es el que tiene que ver con el notch, ya que en esta nueva generación se ha optado por el uso de uno tipo gota de agua, en vez de integrar un elemento de mayores dimensiones y que resta algo de espacio, siendo el ratio del panel de 19.5:9 lo que encaja bastante bien con las aplicaciones que se ejecutan. Es una solución más tradicional que el agujero en la pantalla, por lo que hablamos de una menor innovación, pero no es menos cierto que es una apuesta más segura y que no queda nada mal en el consumo de contenidos.

Hay que indicar que el dispositivo cuenta con un panel con cierta curvatura, lo que hace que su aspecto sea atractivo y que encaja como un guante tanto en lo que tiene que ver con el agarre como en la manipulación. En cuanto al contraste y al brillo, hemos comprobado que la pantalla del Huawei P30 Pro se comporta bastante bien, con unos saltos en el primero de los casos que son bastante positivos y, en el segundo, con una potencia que nos ha permitido ver colores muy bien representados (alcanzar los 600 nits en uso habitual es completamente posible)  y, manipular sin problemas el teléfono en exteriores. La gestión automática del brillo, por cierto, ha sido muy buena, y no hemos encontrado especiales retardos -sólo hemos detectado esto en algunas ocasiones cuando la luz ambiente era prácticamente inexistente-. Poco o nada que objetar a los ángulos de visión, exceptuando que en la zona curvada del panel aparecen ligeras tendencias a los verdes antes de lo esperado cuando se visualizan grises.

Los colores como hemos indicado se representan con bastante fiabilidad, y no hay tendencias extrañas hacia los cálidos o los fríos. Además, en el software del terminal se incluyen opciones de gestión personalizada, con opciones amplias a la hora de establecer una temperatura de color manual y dos opciones predeterminadas: Normal y Vívido. La segunda es la que se utiliza por defecto, y es un cierto ya que es la mejor de ambas. Por cierto, como ya es habitual en EMUI, es posible establecer la resolución de forma manual, lo que se agradece en situaciones donde la batería no está en su mejor momento, y una opción automática -denominada Resolución Inteligente- que no gestiona mal ya que no es muy agresiva.

Otras opciones que llegan con el sistema operativo es la posibilidad de  ocultar el notch, que por cierto está bien perfilado, no existen fugas de luz o sombras no deseadas (y, esto, ocurre de la misma forma en los bordes de todos los laterales de la pantalla) y, también, es posible gestionar las aplicaciones que se muestran a Pantalla completa cuando esto no es posible realizarlo de forma nativa. Este es un buen detalle, ya que se pueden mostrar aberraciones al forzarlo, y de forma manual es posible evitar esto. Es decir, que se incluyen muchas y variadas posibilidades de gestión a la hora de configurar la pantalla del Huawei P30 Pro.

Hay que comentar que no le falta a este modelo la opción de utilizar gestos para realizar algunas acciones, que se ejecutan con sencillez y bastante precisión -sin grandes novedades respecto a lo que hemos visto en generaciones anteriores de terminales de la firma-. Un detalle curioso es que es posible dar uso a un Modo Oscuro en la interfaz del Huawei P30 Pro, pero no lo encontrarás en los ajustes de la pantalla, lo que no tiene un gran sentido. Esto está en las opciones de la Batería y se denomina Oscurecer colores de interfaz. Es efectivo y se aplica bien, pero no creemos que este sea el lugar en el que tiene que estar.

Finalmente, hay que indicar que la experiencia visual es buena con el Huawei P30 Pro, ya que lo que se muestra en la pantalla ofrece una buena calidad, pues todo está bien definido y con una intensidad y realismo más que correcta en el panel OLED (que, por cierto, no muestra tendencias al azul como en otros modelos de la competencia). Por lo tanto, estamos ante un modelo digno de la gama alta, pero que no destaca por encima de algunos de los que hemos visto en 2019, como por ejemplo el Samsung Galaxy S10+, que con su AMOLED Dynamic está algo por delante que este modelo.

Hardware

La verdad es que esperábamos algo más en el Huawei P30 Pro. No decimos esto por ser un modelo que decepciones ya que, evidentemente, no es el caso. Pero sí que es cierto es que existen muy pocas novedades respecto a lo que ya vimos en el Mate 20 Pro. Tanto es así que, en líneas generales, estamos ante un clon.

Botones integrados en el Huawei P30 Pro

Un claro ejemplo de lo que decimos son los dos componentes principales del hardware del Huawei P30 Pro: el procesador y la RAM. En el primero de los casos hablamos del Kirin 980, un modelo que en su interior incluye dos chips NPU para el uso en tareas de Inteligencia Artificial y que utiliza en el mejor par de cores arquitectura Cortex-A76 a una frecuencia de 2,26 GHz. Está fabricado con tecnología de siete milímetros (lo que es positivo en lo referente al consumo y al control de temperatura, y hay que decir que el terminal cumple con esto). El caso es que es el mismo que en el Mate 20 Pro, por lo que prácticamente se calcan los resultados que se obtienen con este en todo tipo de situaciones y con los juegos -donde la GPU Mali-G76 MP10 se comporta bastante bien… pero no al nivel de las Adreno de los SoC Qualcomm.

Aquí hay que destacar que el Huawei P30 Pro llega con soporte de la tecnología GPU Turbo 2.0. Esto permite que la experiencia al jugar con títulos exigentes sea muy buena, con una cantidad de cuadros por segundo que no bajan nunca de los 60 FPS. Eso sí, la compatibilidad con los diferentes títulos es limitada, pero algunos de los que lo soportan son de buena calidad: PUBG; Vainglory; NBA 2K18; e, incluso, Arena of Valor.

Rendimiento benchmark Huawei P30 Pro

Rendimiento en AnTuTu Huawei P30 Pro

La memoria está bien dimensionada, ya que la RAM puede ser de 6 u 8 GB (nosotros hemos probado un modelo con la segunda cantidad que es tipo LPDDR4X) y, en lo que tiene que ver con el almacenamiento, existen modelos que van desde los 128 hasta los 512 gigas, siendo este último detalle una de las pocas cosas nuevas del Huawei P30 Pro respecto al Mate 20 Pro. Es importante destacar que el rendimiento de este último componente es algo superior, por lo que parece que se ha mejorado su calidad y, también, la forma con la que trabaja con el software instalado.

Hay que comentar que el Huawei P30 Pro mantiene la apuesta por las tarjetas NMCard en vez de las microSD. Su funcionamiento no ofrece problema alguno  está un poco por encima de lo que ofrecen estas últimas. Pero la pérdida de uso de un estándar sigue sin convencernos, ya que no se pueden encontrar precios tan económicos y, además, los suministradores por el momento no son precisamente muy numerosos -algo que debería cambiar lo antes posible-.

A continuación dejamos algunos ejemplos de lo que ofrece el Huawei P30 Pro en las pruebas de rendimiento que generalmente utilizamos en Movilzona. Interesante fijarse en dos cuestiones: su capacidad con los juegos en tres dimensiones y, también, que todas las mediciones realizadas muestran que la temperatura no es un problema (y esto nos quedó claro en el uso que le dimos al terminal).

En lo que tiene que ver con la conectividad, hay que decir que Huawei ha realizado un gran trabajo con este terminal. Dejando a un lado la ausencia de la toma de auriculares, hay que decir que al terminal no le falta de nada. Así, el acceso a redes WiFi (se incluye una adaptador Dual Band y funciona muy bien el cambio al uso de datos en el caso de obtener una cobertura deficiente) es rápido y estable, con una cobertura excelente. Además, Bluetooth llega en versión 5.0, y en el uso no hemos encontrado fallo alguno al combinarse con otros terminales o con altavoces. Existe chip NFC con el que se gestionan los pagos sin fallos (que se puede apagar por software, un buen detalle) y, como regalo, se incluye emisor de infrarrojos lo que es todo un acierto. Es decir, que todo muy bien… Pero, de nuevo, estamos ante cosas que ya ofrecía el Mate 20 Pro y que no han cambiado lo más mínimo.

Imagen lateral del Huawei P30 Pro

En lo referente a la experiencia de uso, hay que decir que la que hemos obtenido en el día a día es muy buena con una respuesta ágil en todo tipo de situaciones y donde no hemos detectado retardo alguno en la ejecución de juegos exigentes, como puede ser PUBG, y aplicaciones donde algunos modelos tienen dificultades. Por lo tanto, el Huawei P30 Pro es un terminal de gama alta por méritos propios, que funciona muy bien… pero con el hándicap de innovar o incluir novedades limitadas si se toma como referencia el Mate 20 Pro (algo que no ocurre si se hace lo propio frente al P20 Pro).

Software

Por cierto, no vamos a explicar mucho respecto al software, ya que aquí tampoco existen grandes novedades. Se integra Android Pie con EMUI 9.0, por lo que es lo mismo que desde hace tiempo ofrece la firma para sus smartphones. Por lo tanto, no hay grandes añadidos o cambios respecto a lo ofrecido en los Mate 20 Pro. Hablamos de un trabajo por encima del desarrollo de Google que mantiene su gran cantidad de opciones, pero que es bastante intrusivo -y, en ocasiones pesado- y que muchos se pierden entre tantas opciones. Un ejemplo de lo que ofrece el Huawei P30 Pro aquí lo  puedes ver en las siguientes capturas, pero hay margen de mejora:

El caso, es que se incluyen opciones como Caja fuerte para tener archivos a salvo de miradas indiscretas; un asistente como HiVision que es útil pero que no llega a los niveles de Alexa o Bixby; o una gestión muy interesante de la personalización de la interfaz con el uso de Temas y, también, del aspecto de elementos como los botones táctiles.

Autonomía

Muy bien equipado aquí el Huawei P30 Pro. El terminal incluye una batería de 4.200 mAh lo que le coloca al nivel del Mate 20 Pro. Se puede pensar que cómo es posible que ofrezcan el mismo amperaje con unas dimensiones similares… La explicación, es que el nuevo modelo que se ha presentado es algo más fino -el resto de dimensiones son similares-. El caso, es que con este teléfono se consigue un día y medio de uso sin el más mínimo problema con un uso habitual (incluso más si no se es muy exigente). Además, con la pantalla encendida constantemente se consiguen tiempos que se sitúan en siete u ocho horas con brillo al máximo y ejecutando aplicaciones multimedia, con valores superiores si no se abusa de la luminosidad del panel que pueden llegar a las 14 horas en uso combinado.

Hay que decir que la pantalla no es especialmente tragona, ya que no ha superado nunca los 700 mA, y como el Kirin 980 es un procesador que gestiona bien la energía, los resultados lógicamente son buenos. Por cierto, hay que destacar que EMUI 9.0 es especialmente agresivo con aplicaciones en segundo plano, esto es positivo en lo referente a la autonomía, pero puede pasar factura en desarrollos que se desee que estén abiertos de esta forma (por suerte, es posible crear excepciones por software).

La carga rápida está presente, con una potencia de 40 W de máxima denominada SuperCharge (un buen detalle es que existe ahora un cargador para coche, de la propia firma, que permite aprovechar al máximo esta posibilidad y hemos comprobado que esto es así y es un excelente detalle). El caso, es que sin problemas de sobrecalentamiento –pero la temperatura sube evidentemente- conseguimos rellenar el 70% de la batería en unos 28 minutos (y hablamos comenzando desde cero). Importante comentar que los trabajos posteriormente se ralentizan, como es lógico, y para llegar al 90% hay que estar 42 minutos (prácticamente cincuenta y cinco para una carga completa).

No le falta carga inalámbrica compatible con Qi al Huawei P30 Pro. La potencia en este caso es de 15 W, por lo que se maneja en valores que son normales en la gama alta y que, evidentemente, no alcanzan los tiempos antes mencionados (en media hora se consigue más o menos un 30%). Además, la carga reversible anunciada con el Mate 20 Pro llega esta gama de producto, y es una buena solución, no hay duda, pero algo lenta en su ejecución. De nuevo buenas noticias: es posible gestionar si se tiene acceso a ella o no mediante software en el apartado Batería.

Cámaras

Aquí es donde la compañía asiática ha echado el resto en este Huawei P30 Pro, sin perder algunas de las virtudes que ya son santo y seña de los mejores modelos de la firma, como por ejemplo la colaboración con Leica o el uso de la Inteligencia Artificial (que apenas incluye novedades respecto al Mate 20 Pro excepto en este apartado, como comentaremos más adelante).

Cámara trasera del Huawei P30 Pro

Para empezar, indicaremos cómo son los sensores que se incluyen en el Huawei P30 Pro y que son los responsables de estar ante uno de los mejores modelos para hacer fotografías que están en el mercado de los teléfonos móviles:

Cámara trasera (de arriba hacia abajo):

  •       Sensor de 20 megapíxeles dedicado al gran angular con apertura de F:2.2
  •       Sensor de 40 megapíxeles para fotografía tradicional con focal F:1.6, dispone de estabilización óptica; PDAF y enfoque selectivo por láser
  •       Sensores para teleobjetivo (y denominada Periscopio y que incluye un prisma para realizar su trabajo) que tiene una resolución 8 MPx que permite un zoom óptico 5X y que alcanza en híbrido 10X. Su apertura es F:3.4. Importante indicar que este elemento es más grande ya que integra píxeles de 1.22 µm (un avance importante respecto a los 1.0 µm del P20 Pro). La lente es de 125 mm y dispone de estabilización óptica. Es hardware clave de este teléfono
  •       Al lado del elemento se incluye uno adicional tipo ToF 3D, dedicado a la adquisición de profundidad y volumen de lo que se fotografía

Cámara delantera:

  •       Sensor de 32 megapíxeles con apertura

Módulo de la cámara del Huawei P30 Pro

Estas son las armas que incluye el nuevo Huawei P30 Pro, pero adicionalmente existen algunas novedades que se deben conocer y que son esenciales para entender los resultados que se pueden conseguir con el Huawei P30 Pro. Uno de ellos es el cambio del elemento de la cámara principal que pasa de ser RGGB a RYYB. Esto quiere decir que los verdes se cambian por amarillos, lo que en un principio permite adquirir mucha más luz en una toma, y sobre el papel supone un avance que puede situarse en un 40%. Por cierto, que la sensibilidad ISO que permite el terminal alcanzar los 409600, por lo que se añade una opción más que permite gestionar escenas con muy poca luz.

Mejoras con la IA y la aplicación integrada

En lo que tiene que ver con la cámara es donde existen avances de la IA de Huawei. Dos son los añadidos que se encuentran en el Huawei P30 Pro. El primero es el denominado AI HDR+ que ayuda cuando las escenas son comprometidas gestionando en el postprocesado donde es necesario compensar para que los resultados sean mucho más eficientes y de calidad (se activa por defecto si la IA está en funcionamiento). La segunda es una ayuda extra al estabilizar el vídeo, lo que se denomina AIS (Artificial Intelligence Stabilization), esto se consigue entre otras cosas con el uso de la lente gran angular, pero no alcanza los niveles que vimos en el Samsung Galaxy S10+, pero es efectiva.

La aplicación para gestionar la Cámara es bastante continuista. Bien es cierto que es sencilla de utilizar, pero no hay grandes novedades y faltan mejoras como por ejemplo que la activación del HDR se pueda realizar en la pantalla principal o un mejor acceso a los diferentes Modos que existen en el Huawei P30 Pro. Estas son las posibilidades más llamativas que ofrece el terminal:

  •       Panorámica: permite hacer fotos de una escena muy amplia y, ahora con el gran angular es mucho mejor
  •       Cámara lenta: permite realizar grabaciones hasta 120 FPS con una notable calidad, pero el proceso de grabación es algo complejo
  •       Supermacro: excelente solución para realizar primeros planos que pueden ser a una distancia de 2,5 centímetros con una gran calidad
  •       Subacuático: un modo que permite grabar y hacer fotos bajo el agua si se acompaña de una funda especial al Huawei P30 Pro
  •       Lente AR: añade elementos de realidad aumentada para hacer las fotos más atractivas
  •       Documentos: se hace una foto a un documento y se ajusta el resultado para que sólo se vea lo que se necesita. Gran solución para compartir resultados

Es un trabajo que funciona de forma muy efectiva y que admite gestos, y lo cierto es que su utilidad es grande. Bien es cierto que es posible que se necesitan ciertas mejoras, en especial en la manipulación, pero se mantiene el buen nivel en este desarrollo. Por cierto las más de 1.500 escenas que reconoce la IA son una gran ayuda, pero todavía queda por mejorar ya que en ocasiones el teléfono se equivoca al realizar esto.

Fallo IA cámara del Huawei P30 Pro

Calidad de las fotos con el Huawei P30 Pro

Una vez que se tiene una visión global de lo que ofrece el hardware del terminal y sus novedades más relevantes, hay que decir que lo que se consigue con el teléfono es realmente bueno al hacer fotos. En general, el balance de blancos y el rango dinámico es excelente, con poco o nada de ruido en las tomas que hemos realizado y, además, con una estabilidad en lo que se consigue excepcional. Por lo tanto, definición y colores realistas son la tónica general en las fotos que se hacen con el Huawei P30 Pro.

Una muestra de lo que decimos son estos ejemplos de fotografías que hemos hecho con el Huawei P30 Pro:

Pero hay algunos detalles a valorar en particular. Para empezar, gracias a ToF 3D hemos comprobado que el efecto bokeh es muy bueno, mejor que en los P20 sin duda alguna (sigue siendo mejor el modo Apertura que el Retrato para conseguir el resultado deseado. Es de lo mejor del mercado, pero no hay una diferencia tan grande como era de esperar –especialmente en situaciones complejas-, pero no hay duda que el salto cualitativo es importante.

De nuevo, en las fotos con poca luz el Huawei P30 Pro se sitúa como líder. Hay una mejora tanto en la luz que se adquiere como en la definición de lo que se ve en las imágenes (la IA ayuda de forma clara y efectiva). Además, esto es así con diferentes zoom, incluido en 5X. A destacar que ahora lleva menos tiempo realizar una captura en Modo noche, y esto es positivo – -además, el no utilizar trípode es algo que se nota menos-.

En lo que tiene que ver con el zoom, hay que decir que nos han encantado los resultados con 5X, que es óptico y el sensor periscopio permite que se superen aquí los resultados obtenidos con modelos anteriores de la firma. Al dar uso al híbrido 10X, hay que decir que se pierde algo de calidad pero el ruido no es especialmente evidente. El caso es que es efectivo y seguro que son muchos los que dan uso a esta posibilidad. ¿Excelente? No del todo, ya que hay pérdida de información que se compensa sólo en parte, pero no hay nada que sea ni medio parecido en el mercado. Muy bien aquí el Huawei P30 Pro.

En lo que tiene que ver con el vídeo, la calidad 4K que se ofrece es muy buena, con una gran estabilidad y definición, además el enfoque es excelente. Los saltos al pasar de un zoom a otro no son especialmente evidentes y mucho menos erróneos. Por lo tanto, se mantiene el nivel -que no es otro que se un teléfono el Huawei P30 Pro  excelente a la hora de utilizar sus cámaras-. Gran trabajo el realizado, especialmente al grabar por la noche… pero hay posibilidad de mejora al grabar cámara lenta y rápida.

Conclusión

Un gran avance respecto al P20 Pro, no hay duda, pero no tanto si la referencia es el Mate 20 Pro. El caso es que el Huawei P30 Pro es un gran teléfono que ofrece una calidad excelente en prácticamente todos los apartados, con mención especial a lo que tiene que ver con la cámara y una autonomía que es fantástica. Por un precio desde los 949 euros es lógico esperar esto, pero la verdad es que para nada decepciona el dispositivo.

Es cierto que tiene detalles mejorables, como la escasa innovación que ofrece, más allá de su sistema de sonido para escuchar las llamadas y la cámara trasera (ojo que esto no es poco). Pero la verdad es que al utilizar este teléfono se tiene la sensación de dar uso a algo premium, y esto es lo que se pretende. Y, como colofón, estéticamente este Huawei P30 Pro es un smartphone atractivo.

Lo mejor

  • Excelente calidad de la cámara principal
  • Muy buena autonomía y carga rápida
  • Es bastante atractivo

Lo peor

  • Se podía esperar algo más de innovación y novedades
  • EMUI sigue siendo una personalización excesivamente pesada e intrusiva

Puntuación análisis Huawei P30 Pro