ZTE Axon M

Análisis del ZTE Axon M

Valoración: 7 de 10

Sello Movilzona 7Hemos probado durante un tiempo el ZTE Axon M, un modelo que llega con opciones que no son precisamente habituales en el mercado actual y, por ello, hablamos de un terminal que genera curiosidad en el mismo momento en el que se ve. Esto se debe, especialmente, a que este modelo dispone de dos pantallas de uso combinado y, además, es plegable. Os contamos la opinión que nos ha dejado este dispositivo tanto en su usabilidad como en el rendimiento global.

No estamos ante un modelo con pantalla plegable como los que se esperan en un futuro, especialmente de la mano de Samsung con su Galaxy X. Pero, como siempre decimos, dar rienda suelta a la imaginación e intentar innovar siempre debe ser bien recibido ya que este no es un modelo que, en el fondo, es más de lo mismo. Eso sí, se corre el riesgo de no dar en el clavo con las novedades, algo que os vamos a contar si ocurre o no con el ZTE Axon M.

Imagen frontal del ZTE Axon M

Sin más, os pasamos a contar la experiencia de uso que hemos obtenido con el ZTE Axon M, que a día de hoy seguimos utilizando para descubrir de la mejor forma posible las opciones que ofrece (si esto ocurre, actualizaremos el texto de esta prueba).

Diseño del ZTE Axon M

No cabe duda que estamos ante un modelo único, ya que aunque la idea no es completamente nueva -hay que recordar por ejemplo intentos como el Sony Tablet P-, sí es cierto que en el mercado actual no encontramos dispositivo alguno que se parezca al ZTE Axon M… que con sus dos pantallas abiertas recuerda un poco a la Nintendo DS. El caso, es que la primera impresión que se tiene del dispositivo es de ser muy voluminoso y pesado (alcanza nada menos que los 230 gramos como se ve en la ficha del ZTE Axon M), lo que tiene la justificación de disponer de las dos pantallas.

La bisagra que existe en el ZTE Axon M está situada en el lateral derecho, por lo que en este lado del dispositivo no existe ningún elemento más. Así,los botones de control de volumen y encendido (hay un tercero denominado de Inicio rápido que es configurable) están todos en la izquierda, y cuesta un poco acostumbrarse a que esto sea así, ya que habitualmente es justo al contrario. Los bordes del terminal son bastante marcados,lo que rompe con la tenencia actual de ser muy suaves y, esto, se nota al manipular el terminal, pero no llega a ser muy negativo en lo referente a la ergonomía.

Por cierto, que como ocurre con algunos modelos de Sony, el lector de huellas está integrado en el botón de Encendido -algo lógico ya que no hay espacio material ni delante ni detrás-, que tiene unas dimensiones más grandes de lo normal por ello, y que nos ha dejado una excelente impresión, ya que la velocidad con la que funciona es altísima y, además, no hemos detectado fallos en su funcionamiento. No es lo más ergonómico que hemos visto, pero no hay nada que objetar a la hora de utilizarlo.

Botones del ZTE Axon M

Los acabados tanto delantero como trasero son de cristal, recordamos que son pantalla ambos lados del ZTE Axon M, y aquí cabe destacar que se incluye protección Gorilla Glass 5 que es indispensable. Esto lo decimos ya que al dejar el dispositivo encima de la mesa es una pantalla la que entra en contacto con la superficie, por lo tanto, proteger de la mejor forma posible estos elemento se antoja esencial. En nuestras pruebas no observamos gran desgaste ni defectos con el uso, pero la sensación de que algo puede pasar siempre está ahí.

El uso con las pantallas cerradas es correcto, aunque se detecta que el peso no está especialmente bien distribuido por elementos como las bisagras que antes hemos mencionado, y, además, el grosor de más de 12 milímetros se deja notar para acceder a todos los rincones del panel. Con los dos elementos desplegados hay que dar uso a las dos manos, y lo cierto es que se tiene más sensación de utilizar una consola portátil más que un smartphone. Pero, como todo, es cuestión de acostumbrarse.

En la parte superior del ZTE Axon M está la toma de auriculares, que cabe perfectamente en este lugar, y en la inferior el puerto USB tipo C y, también sus altavoces estéreo. Estos ofrecen una excelente calidad de sonido, tanto por definición como por potencia -por lo que se sigue la senda del Axon 7 que ya probamos en su momento en MovilZona-. Adicionalmente, hay que comentar que este modelo es compatible con Dolby Atmos, gracias,  entre otras cosas, a la inclusión de un chip AKM4962. Aquí nos has gustado, y mucho, el ZTE Axon M.

Con una buena apertura de la segunda pantalla, no se detectan fallos ni bajada de solidez de la bisagra o cualquier otro elemento que interviene en el proceso, el ZTE Axon M no es un modelo tipo Full View, ya que su aprovechamiento frontal no supera el 70% en ninguno de los dos elementos integrados (aunque el borde derecho sí que ofrece aquí un mejor acabado). En definitiva, este smartphone ofrece un buen acabado con un aspecto evidentemente diferente y, por lo tanto, llama la atención.

Parte trasera del ZTE Axon M

Dos pantallas en el ZTE Axon M, lo más destacado

Sin duda alguna la inclusión de dos pantallas en este terminal es lo que le hace ser diferente y aporta valor respecto a otros modelos del mercado. Los dos paneles integrados son tipo IPS con una resolución de 1080p (lo que permite una densidad de píxeles en cada uno de los elementos de 426 ppp). Las dimensiones en el uso individual son de 5,2 pulgadas, subiendo a las 6,75 cuando las dos pantallas se utilizan en paralelo.

Modo atril del ZTE Axon M

¿Y cómo funciona el ZTE Axon M con las dos pantalla abiertas? Pues es sencillo. Cuando se hace esto en la cinta inferior el icono con la letra M pasa a estar activo y se tiene que pulsar para elegir uno de los cuatro Modos existentes:

  • Extendido: las dos pantalla actúan como si fueran sólo una y, por lo tanto, se puede considerar al ZTE Axon M casi como un tablet. Esta opción nos ha gustado para el consumo multimedia, pero en la parte central hay un espacio de unión que hace que en ocasiones no se disfrute de la mejor forma posible de lo que se ve. Esto se debe a que estamos ante un dispositivo que no dobla su pantalla, sino que tiene dos independientes.

Pantalla extendida del ZTE Axon M

  • Independiente: aquí cada panel del terminal actúa de forma independiente, y lo cierto es que es una de las opciones que más nos ha convencido, ya que las posibilidades multitarea que esto permite son realmente amplias. Así, por ejemplo, es posible tener el correo en una y, en la otra, navegar por Internet. Esta sí que es una buena idea.

Pantalla independiente del ZTE Axon M

  • Duplicación: ese modo de uso de la pantalla del ZTE Axon M  es una posibilidad más, pero que no creemos que sea la que más uso se dé. Se puede aprovechar para que alguien que esté contigo pueda ver lo mismo que tu en el segundo panel utilizando la posición atril que permite la bisagra integrada.

Pantalla duplicada del ZTE Axon M

  • Individual: es la cuarta posibilidad y es la que sólo mantiene encendida una de las pantallas (y la que se utiliza habitualmente o cuando se cierra el panel). Al colocar en modo atril como antes hemos indicado, posibilita que no se tenga que agarrar de forma constante el ZTE Axon M.

Pantalla individual del ZTE Axon M

La experiencia de uso en cada uno de los Modos antes indicados es correcta, con algunos problemas debido al elemento de ruptura central que afecta al utilizar el denominado como extendido. Pero es innegable que el esfuerzo por innovar existe y que, cuando menos, el ZTE Axon M es diferente. Por cierto, las aplicaciones se ajusten bien por defecto a todas las posibilidades comentadas (hay una configuración en los Ajustes que fuerza esto) y, excepto en algunos pocos casos, no encontramos deformaciones evidentes de lo que se ve en pantalla.

Selección de los modos de pantalla en el ZTE Axon M

Los marcos no son muy amplios, pero tampoco los más reducidos que hemos visto en los modelos más actuales que hay en el mercado (el porcentaje de aprovechamiento frontal no supera el 70%). Con una excelente respuesta al dar uso al panel táctil y una protección excelente -Gorilla Glass 5-, la manipulación  de los paneles del ZTE Axon M no es para nada problemático. Por cierto, que las huellas no se quedan especialmente marcadas, algo que seguro que es una buena noticia para muchos.

En lo referente a la calidad de imagen de ambos elementos, hay que decir que la pantalla del ZTE Axon M se ve bastante bien. Los colores, configurables por software, son bastante intensos y realistas, destacando el ángulo de visión que nos ha gustado mucho. El brillo no es especialmente potente, pero lo cierto es quecumple con lo exigible incluso en exteriores.

Hardware del ZTE Axon M

Lo primero que se debe conocer en este apartado es que los componentes esenciales están más cerca de la gama alta de 2016 que de la del 2017. Esto lo decimos especialmente por el procesador elegido, un Snapdragon 821 de Qualcomm (el mismo que se incluye en el interior del LG G6, por poner un ejemplo). Este SoC de cuatro núcleos de arquitectura Kryo (que funciona a una frecuencia máxima de 2,15 GHz) permite un desempeño notable en general. Incluso, los juegos en general no son un problema gracias a su GPU Adreno 530. Por cierto, problemas de altas temperaturas no detectamos, si esta duda pasa por la cabeza de alguno. Aquí, con el precio que tiene el ZTE Axon M, se podía esperar un elemento algo más potente, todo hay que decirlo.

Resultado en Basemark del ZTE Axon M

En lo que tiene que ver con la memoria, la RAM es de 4 GB, una cantidad adecuada para el uso de las dos pantallas y, especialmente, ejecución de aplicaciones en paralelo en cada una de ellas. El almacenamiento sí que nos ha convencido, ya que es de 64 gigas y, además, comprobamos que su rendimiento es bastante alto, especialmente al leer información (la ampliación es posible mediante el uso de tarjetas microSD de hasta 256 GB).

La experiencia de uso nos ha dejado un buen comportamiento en general, especialmente al trabajar con sólo una pantalla activa, pero cuando las dos funcionan a la vez en ocasiones hemos encontrado algunos pequeños tirones que dejan una ligera sensación agridulce. No es algo especialmente notable, pero con los juegos como puede ser Dead Trigger 2 es donde esto se manifiesta de una forma mucho más patente. Incluso, algunos desarrollos se abren un poco más lento de lo esperado.

Los resultados en las pruebas de rendimiento que utilizamos habitualmente en MovilZona las dejamos a continuación:

Apartados como la conectividad está bien resuelta en lo básico, ya que no falta WiFi (802.11ac), que funciona realmente bien y su cobertura es muy amplia; ni Bluetooth 4.1, lástima que no se incluye una antena compatible con la quinta versión de este estándar de comunicación. Una ausencia notable es que no incluye NFC para poder realizar pagos móviles y, por el contrario, utiliza USB tipo C -que funciona realmente bien en el caso del ZTE Axon M-.

El sistema operativo que utiliza este smartphones es Android Nougat (7.1.2), que no incluye una personalización muy evidente más allá de la propia del uso de la segunda pantalla como no puede ser de otra forma -la actualización a Oreo es seguro que llegará-. El caso, es que la experiencia de uso es casi pura en lo que tiene que ver con el desarrollo de Google, y creemos que ZTE acierta de pleno al evitar personalización adicional.

Finalmente en este apartado hay que comentar que la autonomía del ZTE Axon M tiene dos caras. Con el uso de sólo una pantalla los resultados son correctos, con un día de uso sin muchos problemas –pero no llega a mucho más- gracias a la combinación de software, hardware y su batería de 3.180 mAh ( a la que no le falta carga rápida tipo Quick Charge). Eso sí, si el panel está continuamente encendido, hay que decir que se reduce de forma notable el tiempo de uso, con marcas de cinco o seis horas como mucho.

Si se utiliza la segunda pantalla, como el hardware es el mismo, el drenaje de la batería es mayor y, lo cierto, es que llegar a media tarde en ocasiones es complicado si se revisa de forma habitual el correo o se navega por las redes sociales. Evidentemente, esto es algo que no se hará de forma habitual (nos referimos a utilizar los dos paneles ZTE Axon M), pero se debe conocer que la autonomía en este caso es bastante ajustada.

Cámara incluida en el ZTE Axon M

Este modelo tiene la particularidad, debida a la inclusión de la segunda pantalla que antes hemos mencionado, de sólo dispone de una cámara integrada. Por lo tanto, sólo hay disponible un único sensor que hace las veces tanto de elemento principal como de frontal para los selfies. Este componente es de 20 megapíxeles con una apertura de F:1.8, y con ella es con la que se realizan las tomas.

Cámara del ZTE Axon M

Antes de nada, hay que comentar que para dar uso a este elemento como modelo trasero, ya que por defecto está en lo que hay que considerar como parte delantera, es necesario pulsar un icono de giro que hay en la interfaz de la aplicación Cámara, lo que hace que el realizar un disparo sea algo más lento que en un modelo “tradicional” -aquí ayuda el asignar al botón de inicio rápido la apertura de la aplicación propia para este componente-. Por cierto, que esta lentitud del ZTE Axon M es algo que notamos también a la hora disparar, lo que se debe a que la velocidad de los elementos que componen la cámara no es especialmente destacable (lo que, en ocasiones, hizo que obtuviéramos fotos algo borrosas).

El lo que tiene que ver con la calidad de las tomas, esta es bastante buena cuando la luminosidad es la adecuada, con colores realistas y un balance de blancos bien ejecutado. Pero, si hay poca luz en el lugar en el que se hacen las fotos, la calidad baja de forma importante, con aparición de ruido y, además, el enfoque no es muy rápido e, incluso, encontramos algún pequeño fallo al realizarlo. Sorprendentemente, con las fotos macro se comportó mejor de lo esperado el dispositivo.

Unos ejemplos de lo que hemos conseguido con el ZTE Axon M lo puedes ver a continuación:

Si te preguntas por los selfies, estos ofrecen lo mejor y lo peor de lo comentado, ya que se utiliza como hemos indicado el mismo sensor. Esto le hace estar por encima de la media, eso es cierto (y, de nuevo, si se desea pasar de hacer fotos como elemento principal, se debe de nuevo pulsar el botón de giro y esperar que se realice el cambio de uso de pantalla).

La aplicación incluida con el ZTE Axon M nos ha parecido bastante completa y sencilla de utilizar. El Modo Profesional está presente con una amplia cantidad de opciones que se gestionan de forma bastante intuitiva. La verdad es que nos ha convencido el desarrollo, al que no le falta el control del HDR o algunos usos preconfigurados (como Panorama). Además, nos ha gustado la opción de realizar fotos en vivo para crear GIFs y la funcionalidad Exposición múltiple, que permite superponer varias tomas unas sobre otras para crear un collage como resultado final.

Un detalle: nada de opción de foto tipo Retrato, ya que no dispone de una segunda lente en la cámara y, por software, no es capaz de lograr esto de forma similar a como lo hace el Google Pixel 2 XL.

En lo referente a la grabación, la calidad máxima que ofrece el ZTE Axon M es 4K, lo que es un buen detalle, y a la hora de crear vídeos se consiguen resultados adecuados, donde se nota la lentitud de trabajo de la lente antes comentada (aunque no es crítica en este caso) y, además, la estabilización no es muy evidente. En definitiva, resultados solventes pero no especialmente destacables.

Conclusión

Hay que reconocer que ZTE ha buscado hacer un dispositivo diferente con este terminal. Y lo consigue, ya que es realmente distinto a lo que actualmente existe en el mercado. No hay que negarle interés al ZTE Axon M, que cumple perfectamente en rendimiento pero quizá se podía buscar darle un poco más de “punch” en el procesador. El caso, es que como smartphone funciona bien en líneas generales -con algunos momentos de retardo, eso sí-.

Hay que hacer un apartado especial al uso de la doble pantalla, claro. Su uso permite ofrecer funcionalidades interesantes, como el poder utilizar aplicaciones diferentes en cada uno de los paneles (que es mucho mejor que la herramienta Multiventana de Android), y la respuesta es más que correcta en todos los Modos de uso. Eso sí, al no ser un panel completo y sí partido, el elemento central hace que la experiencia no sea la mejor posible con ciertos contenidos.

Uso en modo atril del ZTE Axon M

Con un buen almacenamiento interno, la autonomía responde (bajando, como es lógico, con las dos pantallas en uso). El caso, es que el ZTE Axon M nos ha parecido un terminal interesante, siendo un primer paso que no está mal y que quizá con el refinamiento de algunos detalles se convierta en un elemento diferencial para la compañía China. Eso sí, le falta recorrido todavía.

Lo mejor

  • Apuesta por ser diferente
  • El uso en Modo independiente nos ha gustado mucho por las opciones multitarea que permite
  • Buena respuesta del lector de huellas
  • Excelente calidad de sonido

Lo peor

  • Rendimiento en ocasiones mejorable
  • La carga de la batería debería ser mayor al incluir dos pantallas
  • El bisel central rompe demasiado el uso extendido de los paneles
  • La cámara baja su rendimiento en condiciones poca luz

Puntuación del ZTE Axon M