Nokia 8

Análisis del Nokia 8

Valoración: 8,5 de 10

El Nokia 8 es el teléfono que HMD Global ha dejado para ser anunciado casi a finales de año con el claro objetivo de hacer bueno el dicho que dice que “las cosas buenas se hacen esperar”. Esto lo indicamos debido a que este es el smartphone que llega para competir en el mercado de la gama alta de producto con la conocida marca finlandesa y en el que no falta el sistema operativo Android. Os contamos lo que nos ha parecido este terminal.

Antes de analizar el Nokia 8 en MovilZona hemos dado buena cuenta de otros modelos, como el Nokia 6, que fue uno de los anunciados de forma oficial en el Mobile World Congress de 2017. Y, lo cierto, es que el smartphone que hemos puesto a prueba en esta ocasión no deja de lado las virtudes de todos ellos, pero ciertamente la potencia en líneas generales que este ofrece está bastante lejos de los anteriores… y lo decimos para bien. Si hay algo que no le falta al dispositivo es el de aportar un buen rendimiento.

Diseño trasero del Nokia 8

Sin más pasamos a indicar tanto las opiniones que nos ha dejado el Nokia 8 en lo que tiene que ver con su diseño, ergonomía y, como no, la fusión de hardware y software, que resulta clave para que la experiencia de uso sea o no positiva.

Aspecto del Nokia 8

Estéticamente el dispositivo que hemos probado mantiene ese aspecto vintage que nos recuerda a los modelos de la compañía finlandesa de hace unos años. Esto para algunos será muy positivo, pero para otros no tanto ya que se tiene cierta sensación de antigüedad. Sea como fuere, lo que es cierto es que es claramente un modelo Premium, donde no le falta el aluminio -pulido- como material de fabricación y que se agarra con una tremenda solvencia (esto es algo que nos ha gustado mucho).

La distribución de los botones laterales, que son muy sólidos y se presionan con comodidad, es la habitual (lado derecho, en este caso). Su acceso es ergonómicamente muy bien elaborado. Otros elementos a destacar es que en el Nokia 8 no falta una toma de auriculares (esto nos gusta bastante, ya que todavía es útil) y el puerto de recarga USB tipo C está en la parte inferior acompañando al antes mencionado.

Puerto USB del Nokia 8

Si te preguntas por el lector de huellas, más rápido de lo que parece (la animación de uso hace que se tenga una sensación de lentitud que no es tal en la gestión efectiva). Su ubicación es en un botón en la parte inferior del frontal -ojo, que se abusa del marco donde se encuentra-, por lo que no es un lugar extraño y su acceso es bastante cómodo todo hay que decirlo. Pero lo que más nos ha gustado es que la ergonomía del Nokia 8 es realmente buena para lo cuadriculado que se ve, y es algo que sorprende y que hay que destacar y que se debe a lo bien acabada que está la curvatura lateral.

Imagen lateral Nokia 8

En la parte trasera destaca la colocación vertical de los dos sensores de la cámara principal, y lo cierto es que el elemento donde se integra nos parece atractivo. El caso es que el Nokia 8 no desentona, pero queda lejos del atractivo de algunos de los modelos con los que compite en el mercado, como por ejemplo los Samsung Galaxy de este año 2017 y, también, a nuestro juicio el LG G6.

Diseño frontal del Nokia 8

Pantalla del Nokia 8

En ocasiones no se le da la importancia adecuada a los paneles que se integran en los smartphones, pero si estos no son de calidad, la experiencia que se tiene al dar uso al dispositivo no consigue ser la mejor posible. En lo que tiene que ver con el hardware propiamente dicho, el Nokia 8 es un modelo que cumple sin el más mínimo problema para competir en el segmento más potente del mercado. Así, el panel IPS de 5,3 pulgadas (unas dimensiones curiosas por poco habituales, pero que se adaptan bien en lo que tiene que ver con la visualización), ofrece una resolución QHD. Esto le sitúa entre lo mejor con una densidad de píxeles de 554 ppp, lo que comprobamos que permite que la definición sea excelente.

Pantalla del Nokia 8

Algunos detalles propios de la pantalla es importante comentar de forma precisa. Lo primero es que el brillo es correcto, pero esperábamos algo más ya que en exteriores con luz muy intensa sufre más de lo debido el Nokia 8. Por el contrario, el realismo de los colores es muy elevado (sin abusar de la saturación, ya que hablamos de un panel IPS hay que recordar) y los ángulos de visión nos han parecido más que conseguidos. El caso, es que en conjunto hay que decir que el panel integrado es muy bueno (aunque, quizá, con las dimensiones que tiene se abuse un poco de la resolución… pero mejor que sobre que no que falte).

Antes de pasar al siguiente apartado hay que comentar que la respuesta táctil que ofrece el Nokia 8 es excelente en todos los puntos -incluidas las esquinas- y que no le falta protección Gorilla Glass 5, lo que comprobamos que permite una resistencia en el día a día muy buena. No nos ha gustado tanto que el frontal aprovechado no supera el 70%, es el resultado de lo comentado de los marcos en el apartado del diseño.

Lo cierto es que al probar el Nokia 8 disfrutamos de unos contenidos de calidad en el panel integrado, como por ejemplo las películas -ojo, que no es compatible la pantalla con HDR- y, para felicidad de muchos, la protección oleofóbica que tiene este modelo es buena, ya que las huellas no quedan marcadas en exceso. El caso, es que en líneas generales quedamos bastantes satisfechos aquí con el dispositivo.

Interior del Nokia 8

Sin duda alguna, HMD Global apuesta fuerte aquí con este smartphone, ya que se ha decantado por unos componentes que, si bien ya los hemos visto en otros gama alta del mercado, no por ello dejan de ser una combinación que ofrece un rendimiento que ya avanzamos que no tiene apenas fisuras con todo tipo de aplicaciones. Así, el Nokia 8 incluye un procesador Snapdragon 835 de Qualcomm con sus ocho núcleos (con arquitectura Kryo a una frecuencia máxima de 2,5 GHz al que no le falta una potente GPU Adreno 540. En lo referente a la RAM hay dos versiones: 4 o 6 GB -en nuestro caso analizamos la primera variante que dispone de 64 gigas de almacenamiento ampliable, quedando cincuenta libres para el usuario-.

Resultado Basemark con el Nokia 8

La experiencia de uso que obtuvimos es, como era de esperar, muy buena. Nada de retardos o “lag” a la hora de ejecutar aplicaciones de todo tipo y, con juegos muy exigentes, lo cierto es que el comportamiento del Nokia 8 es ejemplar. Sin duda, la potencia está presente por todos los lados, sorprendiendo incluso la velocidad que ofrece el almacenamiento interno, que es mejor de lo que preveíamos. Lo mismo ocurre con la cobertura WiFi, que se convirtió en una grata sorpresa, pero no lo es tanto la interfaz Bluetooth que pese a ser versión 5.0, es mejorable en algunos casos en los que le dimos uso –el GPS, por cierto, en algunas ocasiones no va todo lo fino que debería, pero acaba ofreciendo la ayuda que debe.

En esto tiene bastante que ver que el sistema operativo, Android 7.1.1 llega básicamente en estado puro y, por lo tanto, no consume más recursos de los necesarios a la hora de trabajar. Al contrario que en anteriores modelos de la firma, no encontramos fallos de ejecución destacables y, ahora sí, se ha instalado un firmware tan estable como eficiente. Y, además, a esto se suma que la experiencia al utilizarlo permite conocer la que ofrecen los terminales de la propia Google.

La batería es de 3.090 mAh que, evidentemente, cuenta con la opción de dar uso a la carga rápida (Quick Charge 3.0). En el día a día hemos comprobado que se consigue llegar perfectamente a la noche con un uso normal -si hay gran intensidad, las cosas no son tan positivas, como es habitual- y, en lo referente al uso con la pantalla siempre encendida, lo habitual es superar las seis horas sin problema alguno (en retracción de vídeo).

Por cierto, que al recargar el Nokia 8, comprobamos que conseguir el 60% de la recarga es posible conseguirlo en 30 minutos, por lo que se cumple con el estándar que se integra a la perfección. Aparte, un buen detalle es que en el proceso la temperatura no sube en exceso lo que permite un uso del smartphone sin el más mínimo problema.

Cámara del Nokia 8

Este modelo llega con una cámara compuesta por dos sensores y que está firmada por Carl Zeiss, por lo que se vuelve a confiar en este fabricante que ha sido un habitual colaborador de la compañía finlandesa en el pasado. El primer elemento es de 13 megapíxeles que incluye estabilizador óptico y que trabaja con el color; y, la segunda, es de la misma resolución, pero en este caso es la que se ocupa de las capturas monocromo. En lo que tiene que ver con la apertura, en ambos casos es F:2.0. Dos detalles importantes: para el enfoque se ayuda del uso de láser y, además, dispone de PDAF.

Cámara del Nokia 8

Los resultados que hemos obtenido con el Nokia 8 presentan luces y sombras, Con buena luminosidad, lo cierto es que nos han gustado mucho las fotos obtenidas con el terminal. No es el mejor del mercado, pero no desentona en la gama alta de producto. Además, la ayuda de HDR con tomas complejas es adecuada, lo que hace que no se sufra tanto al exigir mucho del rango dinámico. Positivo es también el efecto desenfoque que logramos al dar uso a los dos sensores, ya que es bastante natural y en la mayoría de los casos se acierta. Pero las cosas no van tan bien en lugares donde falta luz. Aquí, el terminal sufre de forma evidente y mete mucho más ruido del esperado, lo que hace que se pierda bastante definición (lo que quizá se hubiera compensado con un focal mejor).

Con el sensor delantero se consiguen buenas imágenes en los selfies, la ayuda de la pantalla en modo de flash es de agradecer, y lo cierto es que convencen, aunque el angular que permite podría ser algo mejor, todo hay que decirlo.

Estos son algunos ejemplos de lo que es posible hacer con el dispositivo del que estamos hablando en este análisis:

La aplicación es correcta. Ofrece todo lo que generalmente se puede necesitar y el manejo de opciones especiales como por ejemplo el hacer una foto con pantalla partida dando uso a los sensores traseros y delantero es algo que hay que destacar (el uso real ya es otra cuestión, ya que no lo vemos especialmente claro). El caso, es que se ha conseguido un resultado final bastante convincente y pocos serán los que tengan dudas a la hora de sacar el máximo de las cámaras del Nokia 8.

Finalmente, las grabaciones que se realizan que ofrecen una calidad máxima a 4K a 30 cuadros por segundo y que, para nuestra sorpresa, para grabar a cámara lenta hay que bajar a 720p. Por cierto, la grabación de sonido es de una excelente calidad, lo que en parte se debe al uso de la tecnología OZO de la propia compañía.

Conclusión

Un terminal bastante correcto que ofrece opciones interesantes en líneas generales y que no desentona en la gama alta. Su rendimiento es bueno, con una ejecución del sistema operativo realmente destacable. Aparte, responde en apartados como la autonomía y la cámara, en especial si la luz es adecuada.

Pero hay detalles a mejorar, como puede ser el brillo de la pantalla y un diseño que debería ser algo más moderno para poder codearse con los modelos más potentes del mercado. Aparte, con poca luz la cámara baja en sus prestaciones. El caso, es que es una buena piedra de toque inicial el Nokia 8 para la gama alta, y de esta forma hay que tomárselo.

Lo mejor

  • Buen rendimiento
  • Sistema operativo sin modificaciones
  • Buena calidad de sonido

Lo peor

  • Diseño mejorable
  • La cámara principal sufre bastante con poca luz

Puntuación del Nokia 8


Opiniones



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