Análisis del Huawei P30: prueba a fondo, características y opinión

Valoración: 8,5 de 10

Dos fueron los teléfonos que presentó hace poco tiempo en París Huawei destinados a la gama alta de producto. El que incluye una pantalla de menores dimensiones es el que ya hemos analizado, y también llega con algunas opciones recortadas por lo que hablamos de un teléfono más económico y, a la vez, que no es tan avanzado (pero que cumple bien en el segmento del mercado que hemos comentado antes). Así es el Huawei P30.

Este modelo encaja para competir con terminales como por ejemplo el Samsung Galaxy S10e o el propio iPhone XR, ya que así lo dicta tanto las dimensiones que tiene como su coste (se pude conseguir por 749 euros). Curiosamente en él se han prescindido de algunos de los avances que nos han parecido más destacados al probar el P30 Pro, un terminal que destaca a la hora de hacer fotografías -algo que no ocurre de una forma tan evidente en el modelo del que hablamos-. Eso sí, no deja de ofrecer un conjunto que es muy atractivo y mucho más que solvente independientemente de las necesidades que se tengan.

Huawei P30 en mano

Pasamos a mostrar las opiniones que nos ha dejado el Huawei P30 al probarlo y, también, las curiosidades y resultados en las pruebas de rendimiento a las que le hemos sometido.

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware
  4. Software
  5. Autonomía
  6. Cámaras
  7. Conclusión

Diseño

Estéticamente, este modelo es bastante parecido al P30 Pro, pero con algunos detalles que le hacen tener cierta personalidad pero que mantiene las líneas que ya son habituales en los teléfonos de gama alta de la compañía asiática. Además, no le falta el acabado premium que combina cristal y metal, donde las huellas se quedan marcadas lo que se puede considerar habitual en un smartphone de este tipo. En decir, nada sorprendente, pero esto no le hace ser un modelo poco atractivo.

En la zona frontal lo que más llama la atención es el notch que se incluye en la pantalla en su zona superior, lo que viene a confirmar que la compañía asiática ha decidido que esta es la solución que mejor encaja en sus smartphones (dejando a un lado un elemento de grandes dimensiones y, también, el uso de un agujero en el panel). Aparte, el aprovechamiento frontal al tener unos marcos diminutos -algo menos en la zona inferior- es muy bueno, llegando casi al 86%. Un buen trabajo el realizado en este apartado. Bien en lo que tiene que ver con la unión de zona trasera y delantera -pero nada de curvatura como en el P30 Pro-, ya que queda bastante bien y al ser suave posibilita un agarre que nos ha parecido bastante cómodo.

Imagen trasera Huawei P30

En los laterales hay que destacar el acabado plano de la zona superior e inferior, lo que es una característica que comparte con su hermano de gama de producto y, sorpresa, en el Huawei P30 sí que mantiene la toma de auriculares, lo que es positivo ya que hay espacio de sobra para ello… al menos en el exterior. Los botones, de buen acabado y con un recorrido que es adecuado, están todos en el lado derecho y lo cierto es que se manipulan con bastante comodidad aunque se tengan las manos pequeñas.

Imagen trasera Huawei P30

La zona trasera tiene como elemento más destacado el módulo de la cámara, que se compone de tres sensores pero nada de prisma, esto ya queda claro al revisar a simple vista el dispositivo (por cierto, al colocarlo sobre una superficie plana, el Huawei P30 baila un poco… menos que el P30 Pro sí, pero esto se mantiene). Aquí no hay lector de huellas, ya que se integra este accesorio en la pantalla y por ello se coloca entre los mejores del mercado, por lo que este lugar del teléfono es atractivo y muy limpio lo que es de agradecer. ¿Se resbala mucho el terminal? Pues lo cierto es que no es excesivo lo que se escurre, pero hay que tener algo de cuidado al agarrarlo.

Hay que destacar que la protección frente al agua no es IP68, y se queda en IP53. Esto ofrece seguridad ante la lluvia o las salpicaduras, pero es una diferencia que conviene tener bien clara ya que el Huawei P30 no soporta ser sumergido. En definitiva, este smartphone indudablemente es atractivo, pero no hay que esperar una revolución… pero sí una evolución desde el Huawei P20, y lo cierto es que existe especialmente por los laterales superior e inferior que son planos y le da una personalidad algo distinta.

Biometría

No le falta al Huawei P30 el uso de lector de huellas, que como hemos indicado está integrado en la pantalla del dispositivo. Este funciona de forma excelente y se posiciona con el P30 Pro como uno de los mejores que hemos probado hasta la fecha con una tecnología donde predomina el uso de elementos ópticos (nada de ultrasonidos). La ubicación de lugar de uso es la zona media inferior del panel y, por suerte, se enciende incluso al mover el terminal. Lo cierto es que aquí el Huawei P30 es realmente bueno y, además, la gestión por software es sencilla y cómoda.

En el caso del reconocimiento facial hay que indicar que nada de opciones 3D, ya que el notch no tiene espacio para incluir los elementos y sensores necesarios. Así, se trabaja con una tecnología «tradicional» en la que la cámara tiene bastante que decir. Su funcionamiento es adecuado, y se puede dar uso como elemento de uso habitual, pero sin esperar grandes cosas y, al menos, en nuestro caso al final nos decantamos por lector de huellas ya que en condiciones de poca luz las cosas no van de la mejor forma posible… y con gafas de sol con mucha luminosidad no lo pasó especialmente bien.

Pantalla

Varias cosas a comentar aquí. Lo primero es que este componente sufre una evolución respecto al Huawei P20 ya que aumenta sus dimensiones: se pasa de 5,8 a 6,1 pulgadas (que es lo que tenía el P20 Pro, curiosamente). El panel es tipo OLED y lo cierto es que se ve bastante bien, con su desididad de píxeles de 422 ppp, que está bastante bien -lo que se debe a una resolución de 2.340 x 1.080-. Por cierto, buenas noticias ya que el Huawei P30 es compatible con HDR10, por lo que disfrutar de contenidos de Netflix es completamente posible.

La calidad de imagen es muy buena, pese a no ser un modelo que llega a QHD+, y lo cierto es que los colores se representan con un realismo de lo más interesante. Esto se debe especialmente a un contraste muy bien gestionado y a que el brillo es potente, llegando a niveles de 600 nits de ser necesario (-por lo que iguala al P30 Pro). El caso es que se ve muy bien y no le faltan grandes posibilidades de configuración por software para adaptar la experiencia visual a lo que gusta a cada usuario -el modo vívido es el que mejor se ve en nuestra opinión-. Un detalle a tener en cuenta es que en algunos momentos, de nuevo cuando la luz es intensa, el brillo automático tarde un poco más de lo esperado en colocarse a la potencia adecuada, pero esto es algo que no disminuye la calidad que ofrece el Huawei P30 en su pantalla (al instalar la primera actualización del teléfono, esto se ha corregido, por lo que es algo que no plantea problema alguno).

Notch del Huawei P30

La gestión de los ángulos de visión es excelente, y no hay rarezas en las tendencias al verde con los grises ni al azulado con los blancos, y aquí queda claro que la pantalla del Huawei P30 es un componente de excelente factura. Un detalle que nos ha gustado mucho es el Modo lectura, donde se puede bajar la intensidad de lo que se ve para que no se tenga fatiga visual.

Imagen pantalla zona inferior Huawei P30

En definitiva, el Huawei P30 se comporta de forma excepcional en este apartado y como su hermano de gama de producto, este es uno de los componente que integra que resulta diferencial con parte de su competencia, no hay duda alguna.

Hardware

El teléfono del que hablamos es un modelo que resulta bastante completo. No tiene especiales fisuras a la hora de ejecutar aplicaciones y, por ello, la experiencia de uso es fluida y positiva. Uno de los grandes culpables de que esto sea así es el procesador Kirin 980, un componente fabricado con tecnología de siete nanómetros y que, lo cierto, es que dispone de músculo suficiente para que todo vaya como la seda. Incluso esto es así con los juegos, ya que la GPU Mali-G76 MP10 no tiene dificultad alguna a la hora de “mover” los títulos más exigentes, como por ejemplo PUBG o el propio Fortnite (y la compatibilidad con GPU Turbo no hace más que favorecer esto).

La RAM del Huawei P30 es de 6 GB, que es menor que la propia del P30 Pro. Esto no es que se note de una forma radical, pero cuando se tienen muchas aplicaciones abiertas a la vez, sí que se deja sentir un poco ya que al, por ejemplo, editar un vídeo en estas condiciones se aprecia algo de fatiga -comparado con el P30 Pro-. Pero, en general, no existe problema al trabajar incluso en modo PC con el terminal. En lo que tiene que ver con el almacenamiento, el disponible es 128 gigas en el modelo que hemos probado, y lo cierto es que trabaja con gran rapidez especialmente con la lectura, algo que es básico a la hora de utilizar un smartphone-. Bien equipado, no hay duda.

Imagen posterior del Huawei P30

Algunos ejemplos de lo que es posible conseguir con el Huawei P30 en las pruebas de rendimiento habituales son los siguientes:

No hemos encontrado problemas al conectar a redes inalámbricas ya que la potencia es la que se puede esperar de un modelo de gama alta y, además, la transferencia de datos nos ha parecido mucho más estable que en otros modelos del mercado. Con el 4G no hay problema alguno y Bluetooth en general se comporta bien, pero con algunas radios de coches hemos tenido puntualmente alguna desconexión inesperada -de nuevo, esto se ha corregido con la nueva actualización-.

En lo que tiene que ver con el sonido, hay que decir que el que ofrece el Huawei P30 es potente, muy definido, mejor en los altos que en los bajos, por lo que no desentona. Eso sí, hay soluciones que son mejores en el mercado pese a heredar algunas opciones del P30 Pro. El caso, es que se comporta como debe el terminal al escuchar música (excelente con auriculares, todo hay que decirlo), pero existe margen de mejora.

Software

Muy pocas cosas que comentar como novedad aquí con el Huawei P30, ya que se ofrece lo mismo que ya comentamos con el P30 Pro. Es decir, todo conocido ya que por encima de Android Pie se incluye EMUI 9. Hablamos de un desarrollo ya perfectamente conocido y que tiene la virtud de ofrecer una gran cantidad de opciones disponibles, pero que pueden ser intrusivas en muchos casos. Este trabajo permite sacar buen partido a lo que se hace con el terminal, pero lo cierto es que hay opciones que ahora mismo son más interesantes en el mercado como OneUI de Samsung.

Existen opciones interesantes, como el control del uso que se le da a las aplicaciones que se tienen instaladas o una aplicación de control del estado del Huawei P30 que funciona bastante bien, pero no es menos cierto que en ocasiones encontrar apartados no es lo más intuitivo que hemos visto. Eso sí, los recursos que necesita para funcionar no son una exageración, pero no dejan de ser más que en otros desarrollos. En definitiva, que se cumple pero aquí es evidente que la compañía puede mejorar y seguir avanzando.

Autonomía

Hay que reconocer que nos ha gustado más de lo esperado el Huawei P30 en este apartado, ya que teníamos algunas dudas debido a que la carga de la batería es de 3.650 mAh, y quizá esperábamos algo más teniendo en cuenta al P30 Pro (pero existe la lógica mejora respecto al P20 debido al aumento de las dimensiones por integrar una pantalla de mayores dimensiones). El caso, es que conseguir algo más un día y medio de uso es algo que hemos conseguido siempre, y de forma holgada. Con la pantalla encendida de forma continuada sí que hemos obtenido más de seis horas en todos los casos incluso si la exigencia es grande (con picos por encima de las nueve con un brillo contenido). El caso, es que es un gran terminal aquí el teléfono del que hablamos.

Hay que decir que en la carga hay algunas cosas que son menos atractivas que en el modelo más grande de la nueva gama de producto de la compañía. Un ejemplo es que la potencia que soporta en la rápida es de 22,5 W, por lo que no se alcanza los cuarenta que tan buena impresión nos dejaron con el P30 Pro. El caso, es que en 30 minutos, se consigue algo más del 55% de media. No está mal, eso es cierto. ¿Opción inalámbrica? No existe, es una de las restricciones de este modelo y es una pena.

Cámaras

Aquí hemos encontrado que el Huawei P30 llega con opciones amplias, pero no tan avanzadas como las integradas en el P30 Pro (un ejemplo es que no incluye un prisma para llegar a zoom 10X o el elemento ToF). De todas formas, ya adelantamos que la calidad que ofrece este equipo es realmente buena en todo tipo de situaciones… pero no alcanza la excelencia, lo que tiene lógica debido a su precio. Estos son los sensore de la cámara principal del smartphone:

  • Sensor principal de 40 megapíxeles con apertura F:1.8 (no F:1.6 como en el P30 Pro) con PDAF y enfoque por láser
  • Sensor gran angular de 16 megapíxeles con apertura F:2.2 con PDAF y enfoque por láser
  • Sensor para telefoto de 8 megapíxeles con F:2.4, estabilización óptica y con zoom óptico 3X

Cámara grasera Huawei P30

No hay que dejar de comentar que el elemento propio para los selfies es de 32 Mpx, con focal F:2.0 , por lo que hay un evidente salto de calidad respecto al Huawei P20.

La calidad de las fotografías es muy buena, especialmente en situaciones donde la Inteligencia Artificial que evidentemente está presente en el Huawei P30 (que sigue sobresaturando un poco en general pero que esta vez es más rápida y efectiva en situaciones complejas). La velocidad de enfoque es excelente, y la gestión de la luz intensa nos ha gustado mucho. La efectividad del balance de blancos es alta, así como un rango dinámico que es de lo más eficiente y que permite conseguir grandes fotos.

Un ejemplo de lo que es posible conseguir de forma normal con el Huawei P30 son las siguientes fotos que hemos hecho con él en diferentes situaciones:

En algunas situaciones especiales el comportamiento del Huawei P30 es bueno. Por ejemplo, con los retratos con desenfoque, la calidad es buena pero no hay un gran salto respecto al los del Mate 20, lo que se debe a la ausencia del elemento ToGF antes mencionado. No se consiguen malas fotos, pero se puede esperar un poco más. Aparte, en el Modo noche el comportamiento del terminal es excelente, con disparos más rápidos y con una adquisición de luz muy buena, por lo que convence. ¿El mejor del mercado? Pues no, no llega a lo que ofrece el P30 Pro y, a nuestro juicio, tampoco a lo ofrecido por el Pixel 3 XL.

Con el zoom el comportamiento es bueno, sin llegar al 10X como antes hemos indicado. Los pasos no dan saltos evidentes en la interfaz ni hay parpadeos al utilizar el máximo disponible. No hay gran pérdida a 3X (algo más con 5X que es híbrido), lo que es positivo. Por lo tanto, se cumple sobradamente con este dispositivo, pero de nuevo nos suena bastante a lo que vimos con el Mate 20 Pro, todo hay que decirlo.

La aplicación ofrecida es completa y sencilla de utilizar, con gran cantidad de Modos disponibles pero no es posible, por ejemplo, gestionar el HDR desde la pantalla incial. Hay que comentar que las resoluciones se gestionan de forma adecuada, y aquí es importante indicar que no siempre es posible dar uso a los 40 MPx, como por ejemplo en el Modo noche o en Retrato. El caso, es que se mantiene el buen hacer de la firma.

A continuación, dejamos algunos ejemplos de lo que se consigue al grabar vídeos con el Huawei P30, donde destaca el buen autoenfoque disponible (aquí se nota la ayuda del láser) y que el volumen de lo que se adquiere está bien. Curiosamente, por la noche nos ha gustado este modelo más que otros que ofrece la competencia, Pixel 3 XL incluido o el propio iPhone XR.

Conclusión

Sin duda este es un buen teléfono, que ofrece apartados donde destaca especialmente, como por ejemplo en la calidad de su pantalla y, además, con una autonomía que es mejor de lo que se puede esperar viendo la carga de su batería. Potente en el hardware, no le falta un buen atractivo en su aspecto. Por cierto, la inclusión de toma de auriculares es todo un acierto.

Hay apartados donde esperábamos alguna mejora más, como por ejemplo en las fotos tipo desenfoque que hace como incluir un reconocimiento facial que fuera más efectivo (todo lo contrario que ocurre con el lector de huellas en la pantalla). Una pena que no incluya carga inalámbrica, lo que hubiera sido un buen detalle. Eso sí, el modelo es completo y es una opción a tener en cuenta frente a dispositivos como el iPhone XR o el Samsung galaxy 10e, no hay duda.

Lo mejor

  • Pantalla de muy buena calidad
  • Autonomía mejor de lo esperado
  • Es bastante atractivo

Lo peor

  • No incluye carga inalámbrica ni protección IP68
  • El Modo retrato podría ser mejor
  • Reconocimiento facial mejorable

Puntuación global del Huawei P30