Probamos la pantalla del Honor 50. ¿Su arma secreta?

Uno de los teléfonos que es más atractivo de la gama media de entre todos los que se han lanzado últimamente es el Honor 50. Este es un terminal muy completo del que te vamos a contar la experiencia que nos ha dejado la pantalla que incluye que, entre otras cosas, llama la atención por ser OLED.

El tamaño de la pantalla que tiene este teléfono es de 6,57 pulgadas, unas dimensiones que se han convertido en bastante habituales en los dispositivos con Android actualmente. Algo que destaca de este componente es que tiene un excelente aprovechamiento frontal, ya que este llega a casi al 90% gracias a unos marcos casi inapreciables y la cámara frontal está ubicada en un agujero justo en el centro de la zona superior que es bastante pequeño. La resolución es Full HD+, por lo que no hay nada especialmente destacable aquí frente a la competencia que este terminal tiene en el mercado.

Panel OLED del Honor 50

Aparte, también llama la atención de este Honor 50 que, por un lado, el ratio que tiene el panel es de 19.5:9. Esto encaja como un guante a la hora de disfrutar de contenidos multimedia, como por ejemplo los vídeos o los juegos. Aparte, para no perder el paso de lo que se estila en la actualidad, el dispositivo cuenta con una frecuencia de 120 Hz, algo que siempre es de agradecer y de lo que ya hablaremos más adelante respecto a si su funcionamiento es o no bueno. En definitiva, sobre el papel no hay fisura alguna en este teléfono en lo que tiene que ver con la pantalla que utiliza.

Buena calidad de imagen

Hemos quedado bastante satisfechos respecto a cómo se ve cualquier contenido en el Honor 50. La densidad de píxeles, que llega a 392 ppp, es más que suficiente para que la definición sea alta y precisa. Y, por poner un ejemplo, esto hace que se tenga una gran experiencia a la hora de visualizar todo tipo de aplicaciones o las letras de documentos de texto. Además, no hemos encontrado problema alguno en lo que tiene que ver con la respuesta táctil, ya que el muestreo llega a los 300 MHz y, por lo tanto, la sensación de inmediatez ante las pulsaciones es fantástica.

Una de las cosas que nos ha gustado bastante de la pantalla del smartphone del que hablamos es que los colores se representan de forma muy fiable. No hemos detectado excesivas tendencias hacia entornos fríos o cálidos, por lo que la naturalidad es la nota predominante. Además, el rango dinámico que maneja es bastante amplio, lo que le permite ser compatible con HDR10+. Esto resulta excelente, pero como siempre aprovecharlo depende en gran medida de que las aplicaciones tengan al terminal activado… Y, aquí, hay que decir que en Netflix no pudimos aprovechar esta opción por el momento, pero sí en YouTube.

Algo que nos ha parecido de lo más interesante en el equipo es la excelente integración que tiene la pantalla con la carcasa, mostrando una continuidad excelente que, entre otras cosas, posibilita un agarre muy cómodo y que seguro que muchos agradecen. En lo referente a la resistencia, no hemos detectado problema alguno al respecto.

Un brillo imponente

Sin llegar a ser espectacular, sí que destaca frente a otros modelos que hay en el mercado y que tienen un precio similar (unos 499 euros). La gestión es excelente en todo tipo de situaciones y hemos conseguido marcas que llegan hasta los 750 nits teniendo activado el funcionamiento automático. La verdad es que esto es diferencial… como los 500 que se logran en manual. Y, esto, combinado con el panel OLED integrado hace que se disfrute de una gran calidad de imagen en general.

Marcos de la pantalla del Honor 50

En lo que tiene que ver con el trabajo del contraste, también hay buenas noticias, ya que este permite gestionar intensidades de forma bastante precisa, especialmente con los negros, lo que fue beneficioso a la hora de jugar. El caso es que, de nuevo, el Honor 50 muestra un buen comportamiento que sin llegar a ser excepcional sí que valoramos como muy bueno.

¿Cómo se gestiona la frecuencia?

Lo cierto es que el funcionamiento es bastante bueno, ya que existen diferentes posibilidades como por ejemplo establecer todo de forma manual o automática. En el primero de los casos no hay ningún secreto, ya que si es necesario se fuerza a que todo vaya a los 120 Hz de máximo que permite el terminal. En el caso de dar uso a la configuración dinámica, hay que decir que esta se adapta bastante bien… y hay alguna sorpresa, como por ejemplo que la bajada a 90 Hz se produce de manera automática si no se utiliza el teléfono. Y esto hace que funcione bastante diferente a lo habitual donde se reduce hasta los 60 Hz.

Hay que destacar que, al contrario de lo que ocurre con otros modelos del mercado, con el Honor 50 sí que se puede disfrutar de algunos juegos a 90 Hz, y esto permite una experiencia más vibrante y fluida. El caso, es que la alta frecuencia resulta bastante útil y positiva, y nos ha quedado una buena sensación a la hora de cómo funciona el control de la frecuencia.

Opinión

Pues la verdad es que nos ha gustado bastante la calidad de la pantalla de este teléfono, ya que hemos detectado muy pocos fallos y se consigue siempre una buena calidad de imagen gracias a su potente brillo y a una gestión más que destacable del color. Hay que decir, además, que no le faltan todas las opciones de control que se espera en el sistema operativo, por lo que podrás desde establecer diferentes modos de color (te recomendamos el Vívido) o el indicar cómo se desea que trabaje la frecuencia.

En definitiva, el panel del Honor 50 es muy convincente y no tiene nada que envidiar a lo que encontrarás en sus grandes rivales del mercado… y, en muchos casos, los supera sin dificultad como por ejemplo en el brillo. Por lo tanto, sin catalogar como excelente a este modelo sí que está bastante por encima de la media y, de esta forma, hemos de decir que se ha realizado un gran trabajo con él y su pantalla OLED.

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