Análisis del Samsung Galaxy Fold: review con opinión, características y opciones de uso

Valoración: 9 de 10

Ya hemos probado el teléfono plegable Samsung Galaxy Fold, el primer modelo que llega a nuestras manos con este tipo de pantalla y con algo que le hace especial frente a todos lo que existe ahora mismo en el mercado: busca mostrar cómo la compañía coreana cree que será parte del futuro, pero en la actualidad. Para ello cambia de paradigma a la hora de utilizarlo gracias a un factor de forma que es distinto a lo que se ha visto hasta la fecha y, por lo tanto, en muchos apartados es simplemente incomparable.

En lo que tiene que ver con el sistema operativo no hay grandes novedades a lo que generalmente ofrece Samsung en su gama de terminales móviles ya que se apuesta por Android (en su versión Pie) con la capa de personalización One UI que ya es habitual en los terminales de la firma. Para sorpresa de muchos no hay grandes diferencias en lo que se puede hacer con ella si lo comparamos con los smartphones actuales -pero ya anunciamos que es «distinto»-. Algo que salta a la vista simplemente con ejecutar YouTube o Gmail es que se ha trabajado para que todo encaje bastante bien en el Samsung Galaxy Fold, y en líneas generales se consigue.

Sin más pasamos a mostrar lo que hemos visto y sentido al utilizar este teléfono, que es la versión actualizada para aumentar su durabilidad -en especial en lo que tiene que ver con la pantalla-. Y, además, mostraremos opiniones y resultados en las pruebas habituales que utilizamos en MovilZona.

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware
  4. Autonomía
  5. Cámaras
  6. Conclusión

Diseño

Mucho de lo que se tiene que hablar como novedoso en el Samsung Galaxy Fold llega en este apartado. No es posible compararlo con absolutamente nada de lo que hay en el mercado (al menos por ahora) y lo cierto, es que se puede decir, más o menos, que es casi como dos smartphones juntos -uno encima y otro debajo- ya que de esta forma queda una vez que se cierra… abierto ofrece un aspecto similar a la que tiene un tablet pequeño, pero con una forma más cuadrada. 

Lo que es innegable es que al verlo uno se sorprende, sí hay efecto «wow», ya que es diferente y, a la vez, atractivo. Los fríos datos dicen que abierto el terminal tiene unas dimensiones de 160,9 x 117,9 x 6,9 milímetros y, cerrado, el dispositivo ocupa lo siguiente: 160,9 x 62,9 x 15,5 mm. Pero ahora viene lo realmente importante: ¿es posible utilizarlo de forma adecuada? La respuesta es sí, independientemente del formato en el que se utilice. Es cierto que cerrado es algo grueso (su peso es de 263 gramos) … pero hay que preguntarse qué se compara con qué para decir si es excesivo o no ya que el teléfono se dobla y queda un lado sobre otro -y esto es inevitable-. Como no hay nada en el mercado, y enfrentarlo a un smartphone tradicional en este apartado no tiene sentido, pues en nuestra opinión la usabilidad es buena (no excelente, ya que en algunos momentos se escurre un poco si no está abierto y, además, sí lo está es necesario un periodo de aprendizaje para encontrar la forma en la que resulta cómodo darle uso… que es evidentemente con las dos manos). Pero, gustarnos, nos ha gustado aunque la ergonomía es mejorable de cara al futuro, pese a que se puede guardar cerrado sin problemas en el bolsillo del pantalón… pero no hay que olvidar que estamos ante la primera versión de esta gama de producto.

Vídeo en el Samsung Galaxy Fold

En el centro del terminal es donde está la bisagra que «obliga» a la pantalla a doblarse, y tiene un funcionamiento similar al que ofrecen las alas de las mariposas, por lo que tiene sentido que el fondo de pantalla elegido por defecto muestre a uno de estos insectos. Esta consta de veinte partes con un doble eje que evita problemas de apertura excesiva y que hace que el uso sea realmente suave debido a una resistencia al empuje bien medida y no se ponga en peligro el panel -buena elección que el cierre final al doblar el terminal sea magnético, ya que aporta solvencia y confiabilidad-. El funcionamiento, recuerda bastante a un libro, para hacerse una idea.

El terminal abierto, con forma muy cuadrada, tiene varios detalles a comentar. Lo primero es que estéticamente es llamativo, aunque la posición de las cámaras frontales (muy a la derecha) hace que se vea extraño… pero, claro, en el centro no es viable colocar este elemento. El agarre es bastante bueno en general, pero hemos comprobado que es mucho más recomendable girar el terminal 180 grados, ya que de esta forma en el agarre no se tapan los dos altavoces frontales y, esto, al ver vídeos es de agradecer. 

Cerrado el Samsung Galaxy Fold es bastante cómodo, mucho más de lo que en principio esperábamos pese a su grosor. No se manipula mal y, eso sí, el cristal que hay en la carcasa exterior es un verdadero chivato en lo que tiene que ver con las huellas. Muy sorprendidos por la buena usabilidad obtenida, todo hay que decirlo y, además se tiene una sensación muy futurista al manejarlo, con su pequeña pantalla que es tremendamente útil en las cosas sencillas. 

Sistema de cierre del Samsung Galaxy Fold

Resumiendo, este es un teléfono distinto, algo que hay que agradecer en un mercado bastante aburrido últimamente en este apartado, que no se puede comparar pero que ofrece un aspecto llamativo por diferente, pero al que no le falta usabilidad (mejorable, pero todo llegará). Con un buen acabado, sorprende en ocasiones su funcionalidad y, además, las sensaciones al abrirlo y cerrarlo son buenas y firmes, pero siempre se tiene esa cosa de no pasarse con la fuerza… y lo cierto es que aguanta bastante bien. Un buen comienzo en los teléfonos plegables, en nuestra opinión.

Pantalla

En el Samsung Galaxy Fold existen dos paneles bien diferenciados que vamos a tratar de forma separada, aunque se combinan perfectamente, ya que es posible mantener lo que se está viendo en una de ellas y, al cerrar o abrir el dispositivo, se pase de una a otra de forma natural (lo que se denomina continuidad y se puede gestionar el uso mediante las opciones de pantalla del Samsung Galaxy Fold). Todo un acierto esto y, por cierto, el funcionamiento es perfecto.

Marcos del Samsung Galaxy Fold

La pantalla de mayores dimensiones, que es la que se dobla, llega a las 7,3 pulgadas con resolución 1.536 x 2.152 píxeles (362 ppp) y el ratio que ofrece es de 4,2:3, por lo que es bastante cuadrado y esto tiene una explicación que indicaremos más adelante. La calidad de imagen es bastante buena en general con un brillo potente, que se agradece en exteriores y una representación de los colores bastante buena. La experiencia visual es correcta, pero hemos detectado algunos problemas con la actualización que hacen que el scroll sea algo desigual.  

No están mal los ángulos de visión, pero en ocasiones percibimos algunos elementos que verdean más de lo deseable en un panel Dynamic AMOLED. En la parte central dependiendo de la posición y lo que se muestra en la pantalla (los negros son un ejemplo) se aprecia en la zona central el lugar de la bisagra, pero bien es cierto que con el paso del tiempo esto pasa completamente desapercibido en el día a día y no afecta para nada en la calidad de imagen a nuestro juicio.

Las aplicaciones y juegos se adaptan perfectamente a las dimensiones y ratio de la pantalla, y en el segundo caso hay que decir que nos ha encantado cómo se representan los títulos tanto de acción como de estrategia en lo que tiene que ver con la usabilidad (los vídeos cuestan un poco más ya que actualmente lo habitual es que todo esté disponible en 16:9 y hay espacio que no se rellena de forma muy efectiva). La verdad es que es positivo que este componente sea 1,4 veces más grande que el integrado en el Galaxy Note10 Plus. 

Por cierto, el Samsung Galaxy Fold tiene un film de protección que, esta vez, se ha integrado mejor y no se aprecia el borde -por lo que nadie tendrá la idea de quitarlo…- algo que incluso se advierte que afecta a la durabilidad de la pantalla. Aparte, la tactilidad es perfecta en todos los rincones y la compañía coreana ha incluido opciones de uso avanzadas y productivas como por ejemplo Multi-Acive que permite ver hasta tres aplicaciones al mismo tiempo y es posible interactuar entre ellas (por ejemplo, es posible escribir un correo y arrastrar desde otro lugar la imagen que se desea adjuntar). Incluso, si se mantiene pulsada una notificación esta se abre en una segunda ventana completamente independiente y que trabaja en paralelo. Lo cierto, es que son opciones muy interesantes. 

Pantalla pequeña del Samsung Galaxy Fold

Esta es la que está integrada en la carcasa del terminal y que se utiliza para el día a día a la hora de realizar acciones básicas si no se desea abrir el terminal. Es un panel Super AMOLED de 4,6 pulgadas con resolución HD y con un curioso ratio de 21:9 que se debe a que tiene que encajar en su “mitad” del smartphone. Con una respuesta táctil perfecta y con opciones completas, como por ejemplo el acceso a las aplicaciones, el ajuste de estas no nos ha dado problema alguno y, en poco tiempo descubrimos que la utilidad es excelente ya que se utiliza constantemente: correos; mensajes de WhatsApp; navegar por Internet; acceder a las redes sociales; etc. Todo esto cabe en el componente del que hablamos.

Su calidad de imagen es buena, algo más de brillo hubiera estado bien ya que es la que habitualmente se utiliza en exteriores, pero los colores se representan bien y no tiene problemas de continuidad y refresco, Por uso y calidad, con este añadido Samsung ha acertado al 100%.

En definitiva, no están mal las pantallas integradas en el Samsung Galaxy Fold, su calidad de imagen es buena en general y cumplen su función sin que hayamos detectado problemas de fragilidad en ningún momento al plegar el smartphone, por lo que parece que ahora sí la firma ha acertado y se tiene un producto más redondo que la versión anterior -que incluye elemento como un tope en la zona central que asegura su funcionamiento-. Cierto es que tiene algunos detalles por pulir, pero para obtener una buena experiencia con todo tipo de contenidos y demostrar que la innovación va por buen camino, este modelo encaja como el primero de su gama y demuestra que parte del futuro va por este camino.

Hardware

Sin duda alguna este terminal está dentro de los que se consideran de gama alta. No es el más rápido de todos los que hay en el mercado, pero comparado con el resto de la gama de la compañía coreana, sí que iguala sin problemas a los Galaxy Note10. El caso, es que no hemos detectado problema alguno con las diferentes aplicaciones que hemos utilizado -tanto en rapidez como en estabilidad-, ya sean sencillas como Google Chrome o más complejas como el juego PUBG Mobile, que funciona con una fluidez excelente y que en la pantalla del Samsung Galaxy Fold encaja como un guante todo hay que decirlo.

Tope de la pantalla del Samsung Galaxy Fold

La gran razón para decir esto es que la combinación de procesador y RAM es muy buena, ya que los componentes elegidos son un Snapdragon 855 (con una GPU Adreno 640) y la RAM asciende a los 12 GB, lo que iguala a lo mejor que hay en el mercado actualmente y, esto, ha sido de lo más efectivo al utilizar tres aplicaciones combinadas en la pantalla. Por lo que, al contrario de otros dispositivos, esta cantidad está más que justificada. En lo que tiene que ver con el almacenamiento, que no es ampliable, la elección de la firma es 512 gigas, una cantidad más que considerable, y que hemos comprobado en los test que funcionan con gran velocidad ya que es tipo UFS 3.0 (muy buena la velocidad de lectura, que es en parte culpable de la buena experiencia de uso que se consigue con el Samsung Galaxy Fold).

Si te preguntas por los resultados en las pruebas de rendimiento sintéticas, a continuación, dejamos los obtenidos con las que utilizamos habitualmente en MovilZona y que demuestran que este smartphone no está falto de potencia:

No hemos detectado «lag» alguno en el funcionamiento en el día a día con desarrollos que son habituales, por lo que todo funciona de forma correcta y en esto incluye lo bien que funciona One UI, que no es muy exigente. Eso sí, en ocasiones al mandar elementos de una pantalla a otra existe un pequeño salto de milisegundos que de vez en cuando se hace notar y resta algo de fluidez… algo que, por ejemplo, con los juegos no sucede. Esto, posiblemente, se pude deber a la pantalla y seguro que una actualización lo corrige perfectamente.

Vídeo Samsung Galaxy Fold

Vídeo pantalla pequeña Samsung Galaxy Fold

Algo que hay que destacar es que la calidad del sonido es mejor de lo esperado. Teníamos dudas al tratarse de un modelo plegable ya que la solución debe ser global para cada formato de uso. Pero, lo cierto, es que se ha acertado. Dos son los altavoces que ofrecen compatibilidad con Dolby Atmos y que permite reproducciones UHQ de 32 bits. Lo cierto es que todo suena perfectamente, incluidos los bajos, y la definición es alta, por lo que encaja para los contenidos multimedia. Por cierto, nada de toma de auriculares, pero con el Samsung Galaxy Fold se incluye unos Galaxy Buds inalámbricos que hacen que este sea un mal menor.

Puerto USB del Samsung Galaxy Fold

En lo referente a la conectividad inalámbrica, no nos vamos a extender mucho, ya que no hemos detectado problema alguno ni en los pagos móviles y mucho menos con la sincronización Bluetooth. Las ayudas WiFi que se incluyen por software son positivas, y no hemos notado bajada de rendimiento alguno por largos periodos de uso o por el aumento de la temperatura. Y, esto último se debe especialmente a un motivo: el control es realmente bueno, ya que el calor no sube prácticamente nada incluso al jugar.

Resumiendo: el Samsung Galaxy Fold ofrece un rendimiento muy bueno, que se consolida con sus 12 GB de RAM que permiten que la gestión del uso de la multitarea sea excelente. No es el más rápido del mercado, pero se ofrece una experiencia de uso premium que, al menos, es lo mínimo que se espera de un terminal que cuesta más de 1.500 euros.

Autonomía

Aquí, para no tener un amperaje total bajo, la firma ha tomado la decisión de integrar dos baterías que de forma combinada suman 4.380 mAh. Una cantidad respetable que se utiliza de forma correcta y que encaja bien (recordamos que no se da uso siempre a la pantalla abierta de más de siete pulgadas, por lo que no se exige siempre el máximo posible en lo referente al consumo). El caso es que en el uso habitual hemos conseguido sin muchos problemas alcanzar el día y medio, siempre con la combinación de pantallas presente y es una marca que nos ha sorprendido gratamente ya que esperábamos algo menos. En pruebas de estrés con el panel de 7,3 pulgadas siempre en uso y con abuso de brillo, los tiempos oscilan entre las seis y ocho horas, dependiendo de lo exigente que sea el software ejecutado. De nuevo, bien y la oscilación es lógica ya que todo depende de la pantalla que se dé más uso, así es en este modelo plegable y apunta a ser así en este nuevo factor de forma.  

En otros detalles de la autonomía, como es la carga, hay excelentes noticias. No le falta al Samsung Galaxy Fold opciones tan interesantes como el uso de tecnología inalámbrica Qi con opción de dar uso a la opción reversible, buenas noticias si se tiene en cuenta que como hemos dicho se incluyen una Galaxy Buds con el terminal. La recarga rápida está presente, y con un buen control de la temperatura, pero esto es lógico ya que la potencia que admite es de 15 W (Quick Charge 2.0), por lo que no se llega a opciones como los cuarenta y cinco… una pena ya que hablamos de un amperaje muy alto en el conjunto de la batería. De todas formas, con procesos de 30 minutos, llegar al 35% o 40% es posible… pero poco más. Esperemos que en versiones posteriores de esta gama de producto se avance más en este apartado.

Cámaras

En este apartado el teléfono plegable de Samsung destaca, ante todo, por el número de sensores que integra: nada menos que seis. ¿Y cuál es la razón para que sean tantas? Pues algo que es lógico, que siempre se disponga de trasera y frontal, independientemente de la forma en la que se utilice el Samsung Galaxy Fold. El caso, es que la cámara principal es siempre es la misma:

  • Principal: 12 MP, con focal F:1.5-2.4, 27mm, Dual Pixel, PDAF, y estabilizador óptico
  • Telefoto: 12 MP, con apertura F:2.4, 52mm, OIS y zoom de 2X óptico
  • Gran angular: 16 MP, apertura focal F:2.2, 123 grados y 12mm 

Si el Samsung Galaxy Fold está cerrado, la cámara para los selfies es de 10 MP con apertura F:2.2 (no permite grabar Live Focus) y, en el caso de estar abierto el terminal, son dos los elementos que se incluyen: 10 MP con F:2.2 y se añade un sensor para la profundidad que es de ocho megapíxeles con focal F:1.9. Esta última si permite grabar Live Focus.

La cámara trasera suena bastante y es lógico, ya que el Galaxy S10 incluye una prácticamente idéntica, y los resultados son también muy similares. Es decir, que son buenos, pero no llega a ser top en la actualidad…. Excepto en el gran angular, donde se mantiene la excelente línea que ofrecen los gama alta de la compañía coreana que ha presentado este año. Es decir, que posiblemente estamos ante uno de los mejores smartphones en este tipo de fotografía que existen. 

Estos son algunos ejemplos de lo que es posible conseguir con la cámara principal del smartphone Samsung Galaxy Fold:

En el trabajo en condiciones lumínicas los resultados son muy buenos, con un rango dinámico alto y que no desentona en ninguno de los extremos. Esto permite una buena fiabilidad del color y, además, el ruido brilla por su ausencia. El trabajo con el balance de blancos es correcto, y no hemos detectado especial sufrimiento en situaciones muy brillantes. Eso sí, hay cierta tendencia a empastelar lo que se muestra en las fotos cuando las tonalidades son muy neutras. Pero, en general, se cumple bastante bien… incluyendo un rápido enfoque y un procesado que no comete fallos ni aberraciones.

Foto detalle Samsung Galaxy Fold

Si te preguntas si la calidad baja cuando la luz no es la mejor posible, hay que decir que esto es así. Se aprecia algo de grano y la velocidad del enfoque baja -la exposición no trabaja tan fina como si existiese buena luminosidad-. ¿Un grave problema? Para nada, ya que esto se ve en la inmensa mayoría de los dispositivos móviles. No es un drama, eso es cierto, y el Modo noche ayuda algo… pero aquí a la compañía coreana le falta algo de camino que recorrer frente a lo que ya hacen sus rivales. Por cierto, algunos detalles a conocer es que la IA está presente y reconoce hasta 30 tipos de escenas, con buena precisión.

En lo que tiene que ver con los retratos, el comportamiento es bueno, y se agradece que se pueda establecer el desenfoque en vivo, para así obtener la forma que se desea. Con fondos complejos no funciona mal, pero si la luz baja… las cosas no van tan finas. Donde sí que hace un trabajo sensacional el Samsung Galaxy Fold es con el gran angular: nada de aberraciones, extremos fijos y sin distorsiones y, además, la amplitud es magnífica. Muy bien aquí, no hay duda.

La aplicación cámara es realmente completa, con unos tiempos de trabajo excelentes y que no añaden retardo a la hora de realizar una toma. Con una buena cantidad de opciones disponibles para elegir, los gestos son sencillos de realizar y lo cierto es que cumple perfectamente (algo que ya habíamos visto en los modelos de gama alta de la firma, ya que se mantiene el desarrollo). Por cierto, utilizar este software con la pantalla pequeña es completamente posible y, lo mejor de todo, cómodo ya que el acceso a los botones y apartados es rápido y preciso.

La grabación de vídeo es excelente, no nos equivocamos si decimos que el Samsung Galaxy Fold se encuentra entre los mejores smartphones del mercado en este apartado. La opción Super Steady ofrece una estabilización excelente y favorece a la definición, incluso con calidad 4K. No desentona en la grabación a cámara lenta y, además, el autoenfoque es excelente. Sin duda, es «top».

Conclusión

Hemos hecho un ejercicio de análisis importante, ya que teníamos muy claro que es complicado comparar este modelo con otros del mercado ya que no hay nada igual, es así de sencillo. Nos ha gustado y, lo importante, nos ha dejado una sensación el Samsung Galaxy Fold de querer utilizarlo más tiempo. Y eso es bueno. La pantalla, plegable es un futuro que está ahí, y ha llegado para quedarse. ¿Qué es mejorable? Sí, pero este terminal ya muestra -y hace vislumbrar- todo lo que será posible que aporte… como en su día hizo el Galaxy Note. Bien en rendimiento, no desentona en la gama alta y el diseño, pasado el impacto inicial por su forma y grosor al estar cerrado, nos encaja por llamativo y ergonómico.

Imagen frontal del Samsung Galaxy Fold

La pantalla grande, la que se dobla, tiene que mejorar y el precio actualmente es algo prohibitivo y la sensación de fragilidad, por novedoso y distinto, es complicado quitársela de la cabeza. Pero lo cierto es que es un terminal sólido y que ofrece además una buena autonomía -muy buena, es la realidad-. Lo cierto, es que es un buen primer paso, que hace ser optimista por lo que está por llegar en siguientes generaciones.

Lo mejor

  • Un diseño único y un factor de forma nuevo
  • Excelente autonomía, con carga inalámbrica
  • Rendimiento muy solvente
  • Buena usabilidad en general

Lo peor

  • La pantalla muestra elementos mejorables, como la marca que hay a la mitad de la que tiene 7,3 pulgadas
  • Un teléfono caro

Puntuación del Samsung Galaxy Fold