Samsung Galaxy A8 2018

Análisis del Samsung Galaxy A8 2018

Valoración: 8 de 10

sello de Movilzona 8La firma coreana Samsung ha comenzado el año pisando muy fuerte, al menos en lo que tiene que ver con los dispositivos Android orientados a la gama media (en el caso que nos ocupa, concretamente en el segmento de los modelos denominados Premium). Esto lo decimos por el anuncio del Samsung Galaxy A8, un modelo que ya hemos probado y del que os contamos los que nos ha parecido al utilizarlo de forma habitual.

Este análisis hay que considerarlo como “vivo”, ya que seguimos dando uso al Samsung Galaxy A8 que tenemos y, por ello, estamos todavía descubriendo algunos detalles que pueden ser interesantes (y que, evidentemente, añadiremos a este análisis en caso de ser necesario). El caso, es que la apuesta que llega con el Samsung Galaxy A8 es la de llevar a la gama media algunas de las buenas cosas que se incluyeron en el Galaxy S8, y la verdad es que ya os adelantamos que en conjunto el dispositivo recién llegado en este 2018 es todo un acierto.

Samsung Galaxy A8 en la mano

Sin más, pasamos a contaros lo que nos parece este Samsung Galaxy A8, un terminal con muchos rasgos propios de los dispositivos Premium del año 2017 y que, por ello, se tiene que esperar de él grandes cosas en líneas generales.

Diseño del Samsung Galaxy A8

Este terminal recuerda, y mucho, a los Samsung Galaxy S8. Y, esto, es muy bueno ya que hablamos de uno de los smartphones más atractivos que jamás se han fabricado. Se mantiene la combinación de metal y cristal (por ello, las huellas en la parte trasera se quedan muy marcadas, pero esto es algo que les ocurre a todos los dispositivos fabricados de esta manera). El caso, es que el Samsung Galaxy A8 se ve moderno y Premium.

Ergonómicamente el dispositivo está bien diseñado, ya que ha encajado perfectamente en mi mano (y también en las de otros conocidos, algunos de ellos escépticos respecto al uso de terminales de pantallas más grandes de las 5,2 pulgadas y, en todos los casos, han quedado convencidos).  Y, esto, en gran medida se debe al integrar panel de un ratio 18,5:9, por lo que es bastante estrecho y el uso con una mano es completamente posible. Una mención especial hay que hacer del lector de huellas, que es rápido, efectivo y lo más importante de todo: sencillo de localizar y utilizar en la parte trasera del Samsung Galaxy A8. Por lo tanto, se mejora lo ofrecido en el gama alta de la firma coreana de 2017, y hay que hablar de un completo acierto.

El Samsung Galaxy A8 quizá peca un poco de peso (172 gramos), aunque más bien hay que decir que no está muy equilibrado aquí, ya que la parte superior se nota más pesada que la inferior. Pero, esto, no hace que su uso sea incómodo, ni mucho menos. Sin acabado curvo en los laterales, estos son los suficientemente redondeados para ofrecer un buen agarre y en el derecho está ubicado el botón de encendido y en el izquierdo el propio del control de volumen.

Lector de huellas del Samsung Galaxy A8

Siguiendo con los laterales, hay que comentar un par de detalles importantes en estos. El primero es que no hay que buscar el botón propio para Bixby, ya que no existe (pero el asistente está presente al deslizar la pantalla hacia la derecha, por lo que es posible darle uso pero con una integración menor que en los Galaxy S8). El segundo detalle es que en el lateral derecho, en la parte superior, está el altavoz del Samsung Galaxy A8, que se escucha bien y con más potencia de la esperada . Esta posición tiene la virtud de no obturarse con facilidad. Quizá el siguiente paso sea el que exista uno en cada lado, pero lo cierto es que esto se mantiene desde el Galaxy A5 y nos gusta.

En la parte baja del Samsung Galaxy A8 se encuentra el puerto USB tipo C, lo que es positivo y encaja en la gama media/premium y, además, la toma de auriculares que en este caso se mantiene y, esto, lleva a que se integre radio FM. Detalle este que seguro es interesante para muchos. El frontal es completamente limpio con un correcto aprovechamiento debido a unos marcos reducidos (concretamente el 75,6%), pero no impresionante. La trasera, aparte del sensor de la cámara y el lector de huellas, tiene poco que destacar, excepto que lleva serigrafiado el logo DUOS, lo que significa que estamos ante un modelo Dual Sim. ¡Buen detalle este!

En definitiva, un modelo cómodo, bien acabado y sólido (en todos los aspectos), entre otras cosas debido a que ofrece compatibilidad con el estándar IP68 por lo que está protegido frente al agua y polvo. Con un aspecto Premium evidente y bastante atractivo, el Samsung Galaxy A8 es un smartphone que no desentona ni en la mesa para lucirlo ni, tampoco, en la mano para darle uso. La herencia del Galaxy S8 es lo que tiene de positivo.

Uso del Samsung Galaxy A8

Pantalla integrada en el Samsung Galaxy A8

Evidentemente lo primero que llama la atención al ver el Samsung Galaxy A8 es que este incluye la conocida como Pantalla Infinita que la firma coreana estrenó con el Galaxy S8. Pero, evidentemente, hay algunas diferencias que se deben tener en cuenta, como por ejemplo que no existe la curvatura lateral y que el aprovechamiento frontal no es tan amplio, ya que el nuevo modelo alcanza el 76,5%, mientras que el gama alta de 2017 supera el 83%. Su aspecto e integración es impecable, y se nota que se ha realizado un muy buen trabajo aquí.

La pantalla del Samsung Galaxy A8 es de 5,6 pulgadas y tiene unas dimensiones reducidas lo que en parte se debe a que el ratio es de 18,5:9, lo que además favorece a que se tenga un muy buen agarre. La resolución del panel SuperAMOLED es de 2.220 x 1.080, lo que deja una densidad de píxeles de casi 450 ppp que aseguran una definición notable, algo que confirmamos que es así tanto al dar uso a vídeos como al leer textos al navegar por Internet.

Calidad de la pantalla del Samsung Galaxy A8

La calidad de imagen es realmente buena, ya que los colores son muy intensos (lo habitual por lo contrastado del panel que utiliza), pero que no abusa de este, por lo que hay buen realismo y se evitan tendencias extrañas… aunque en ocasiones, apreciamos cierta tendencia al verde al trabajar con grises. Con opción de elegir la resolución utilizada, en el uso hemos descubierto un brillo potente –y que se ajusta sin problemas en automático- que hace que el Samsung Galaxy A8 se vea perfectamente en exteriores y, además, los ángulos de visión son notables. Lo cierto es que se ve realmente bien el componente y, además, nos ha quedado claro que este elemento no abusa del consumo, lo que afecta positivamente a la autonomía como ya comentaremos.

Al Samsung Galaxy A8 no le falta protección Gorilla Glass, lo que nos ha permitido llevar el dispositivo en el bolsillo sin que sufra nada (e, incluso, aguantó perfectamente alguna pequeña caída), y no le faltan opciones a la pantalla del terminal como la Pantalla ambiente para ver información sin tener que activar por completo el dispositivo. Sin unos marcos excesivos y esquinas redondeadas, lo cierto es que convence plenamente aquí este smartphone y, no hay duda, que ofrece uno de los mejores paneles Full HD que hemos visto últimamente.

Esquina de la pantalla del Samsung Galaxy A8

Hardware del Samsung Galaxy A8

No hay locuras en el interior del Samsung Galaxy A8 como se ve en su ficha técnica, pero sí novedades interesantes. Por ejemplo, el procesador es un nuevo componente desarrollado por la propia firma coreana y que no habíamos visto antes en otro terminal móvil: es el Exynos 7885. Este es un SoC de ocho núcleos, dos de ellos Cortex-A73 (2,2 GHz) y los otros seis Cortex-A53 (1,6 GHz). En el interior de este componente hay una GPU Mali-G71, bastante potente. Así, y junto a los 4 GB de RAM (si este modelo incluye esta cantidad, dudamos mucho que el Galaxy S9 también, este es una reflexión que no podíamos dejar de comentar), hemos obtenido una experiencia de uso bastante notable y que se ha demostrado completamente capaz de hacer uso de forma rápida y muy eficaz del software más exigente, juegos incluidos. Sin duda, no se tendrá la sensación de fatiga en ningún momento.

Resultado en Basemark del Samsung Galaxy A8

El almacenamiento, el menos en nuestra unidad es de 32 GB –aunque se apunta a una variante de sesenta y cuatro, que es mucho más atractiva-. El caso es que esta memoria es posible ampliarla mediante el uso de tarjetas microSD en una de las ranuras del Samsung Galaxy A8 y esta puede ser de hasta 256 gigas. Este componente también favorece a un buen funcionamiento, ya que su rapidez como se puede ver en las pruebas de rendimiento que hemos utilizado es buena:

Como es habitual en los terminales de gama media/premium de la compañía coreana, la conectividad está perfectamente resuelta. No le falta NFC ni WiFi Dual Band, así como Bluetooth 5.0. Al utilizar todas estas opciones, no hemos encontrado nada que reprochar, ya que las coberturas son las que deben ser, y los pagos con el Samsung Galaxy A8 se realizan sin problemas. La cobertura 4G, como no puede ser de otra forma, está presente (Cat.11) y es posible dar uso a VoLTE con este terminal.

Trasera con lector del Samsung Galaxy A8

En lo que tiene que ver con el sistema operativo es donde hemos entrado uno de los fallos que menos entendemos en el Samsung Galaxy A8, al menos sobre el papel. Nos explicamos: el dispositivo llega con Android Nougat (7.1.1) y, lo cierto, es que lo normal es que hubiera venido con Oreo debido al tiempo que esta distribución de Google lleva en el mercado. La razón para que esto no sea así se puede deber a que el Galaxy S9 es el que se desea que la estrene en la gama de producto de Samsung, y por ello este terminal no la incluye.

El Samsung Galaxy A8 llega con la misma personalización denominada Samsung Experience (nada de TouchWiz) y, como nos ocurre con el Galaxy S8: las sensaciones son realmente positivas ya que su funcionamiento es muy fluido y no estorba absolutamente nada a la hora de exprimir el hardware y dar uso a todas las opciones integradas (casi todos son de agradecer, todo hay que decirlo).

Para finalizar con el hardware, hay que hablar de la batería y, por extensión, de la autonomía. El componente llega con 3.000mAh, una cantidad suficiente pero que no es despampanante. En un primer momento esto nos hizo sospechar un poco, pero hay que decir que los resultados nos han hecho quedar muy satisfechos ya que se ha demostrado que ni la pantalla abusa del consumo de energía y, el procesador, es tremendamente eficiente (en nuestra opinión, mejor que muchos SoC de Qualcomm de gama media). Superar el día de uso es lo normal y, con el panel siempre encendido, hemos conseguido marcas de más de diez horas con el brillo ajustado a 200 nits.

La carga rápida está presente en el Samsung Galaxy A8, con marcas adecuadas ya que en media hora siempre hemos conseguido rellenar el 50% de la batería… lo que queda algo lejos de lo mejor que hemos probado aquí. Por cierto, este modelo no llega con carga inalámbrica, algo que queda restringido a la gama alta, una pena.

Cámaras Samsung Galaxy A8

No hay que llevarse a confusión al utilizar antes el plural, ya que el Samsung Galaxy A8 llega con un sensor en su parte trasera. Así, el Galaxy Note 8 se mantiene como el único de la firma que utiliza dos en paralelo en este lugar. El elemento principal está ubicado en la parte central, perfectamente integrado en la carcasa (no se tapa con facilidad debido a su colocación). Su resolución es de 16 megapíxeles, con un focal de F:1.7 que es una gran marca que le permite capturar mucha luz, y no le falta PDAF.

Los resultados que hemos conseguido con el Samsung Galaxy A8 son realmente buenos, muy buenos hay que decir. El balance de blancos y el rango dinámico se muestra muy bien ajustado y, por ello, la fiabilidad de los colores es grande y no se aprecia aberraciones raras al hacer fotos con el terminal. Con falta de luz se reduce un poco su capacidad, pero mucho menos que lo que hemos visto en la competencia y, lo cierto, es que su compartimento es mucho más que digno.

Un ejemplo de lo que es posible hacer con el Samsung Galaxy A8 son las siguientes fotografías:

Una de las sorpresas de este dispositivo es que en el frontal se incluyen dos sensores que trabajan a la vez, uno de 16 y otro de 8 Mpx y, lo cierto, es que se hacen unos selfies realmente atractivos. Incluso, dar uso al efecto bokeh es una de las posibilidades y se realiza con la opción denominada Enfoque dinámico…  y la vedad, es que bastante bien.

La aplicación Cámara es de calidad, con muchas opciones, donde no falta la opción Modo Profesional y otros muchos. Pero, lo importante, es que se pueden gestionar muchos apartados de forma sencilla, ya que permite gestos, y que se aprende a utilizar en muy pocos minutos.

A continuación, dejamos un ejemplo de lo que es posible conseguir al grabar vídeo con la cámara principal, donde la resolución máxima es Full HD y se hace notar por un lado la falta de estabilización y, por otro, que el autoenfoque es realmente rápido.

Conclusión

Pues lo cierto es que el teléfono nos ha gustado más de lo que esperábamos. Una vez que el procesador Exynos 7885 ha demostrado ser de lo más solvente (incluso destacable en el consumo), estamos ante un modelo que responde perfectamente en todos y cada uno de los apartados en los que le hemos probado. Rápido, efectivo y con gran cantidad de posibilidades, es un ejemplo de lo mucho y bien que ha evolucionado la gama media/premium.

Una pena que no llegue con Android Oreo, y que el sonido no sea estéreo, pero lo cierto es que si deseas un modelo completo con un diseño atractivo este terminal es precisamente lo que ofrece. Eso sí, su precio no es precisamente el más bajo del mercado, pero visto su comportamiento… se puede llegar a entender.

Lo mejor

  • Diseño muy atractivo con protección frente al agua y polvo
  • Autonomía amplia
  • Pantalla de gran calidad

Lo peor

  • Llega con Android Nougat
  • Que sólo tenga cámara dual en el frontal

Puntuación del Samsung Galaxy A8