Análisis del Google Pixel 3a XL: prueba a fondo, características y opinión

Valoración: 8 de 10

Ya hemos probado la apuesta más llamativa por la gama media que Google ha anunciado, el Google Pixel 3a XL. Este modelo es casi un clon del modelo para el segmento más potente que desde hace unos meses ofrece la compañía norteamericana. Eso sí, tiene algunas diferencias que, en varios casos, son de bastante calado.

Este es un modelo que llega para competir en un mercado en el que hace mucho tiempo no tiene precisamente la firma que ha creado Android, siendo este un paso lógico ya que de esta forma se consigue llevar a más usuarios potenciales los terminales de la gama Pixel. Eso sí, hay algo que nos ha quedado muy claro nada más ver el Google Pixel 3a XL: la esencia que desde hace dos generaciones ofrece la compañía de Mountain View en sus smartphones está presente y se hace notar (especialmente en lo que tiene que ver con el software).

Imagen trasera del Google Pixel 3a XL

Sin más, pasamos a comentar qué es lo que nos ha parecido el teléfono del que hablamos y, por lo tanto, mostrar qué tipo de usuarios son los que pueden tener en este dispositivo una buena elección de compra.

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware
  4. Autonomía
  5. Software
  6. Cámaras
  7. Conclusión

Diseño

Al sacar de la caja el Google Pixel 3a XL lo primero que viene a la cabeza es que estamos ante un modelo que es prácticamente igual al Pixel 3 XL, ya que las líneas laterales y la estética se mantienen. Esto es positivo para dar continuidad a lo que ya se ofrece en el mercado y genera uniformidad. Eso sí, en este caso, el Google Pixel 3a XL está fabricado en policarbonato por lo que resulta algo menos premium. Eso sí, no se puede negar que el teléfono es atractivo y elegante.

Acabado trasero del Google Pixel 3a XL

Este modelo se coloca de forma muy hábil entre los dos de gama alta que hay en el mercado, lo que se debe a que su pantalla así lo permite. El caso, es que las dimensiones que tiene el Google Pixel 3a XL son las siguientes: 160,1 x 76,1 x 8,2 milímetros, por lo que son bastante contenidas. El peso alcanza los 167 gramos, lo que en conjunto hace que el uso sea cómodo y la ergonomía adecuada. Por cierto, la carcasa trasera se hunde un poco más de lo esperado con la presión, pero en las pruebas no hemos detectado que esto sea un inconveniente.

Acabado trasero del Google Pixel 3a XL

Una buena noticia que llega con el Google Pixel 3a XL es que no incluye el mastodóntico notch del Pixel 3 XL. Es más, en este terminal se prescinde de este elemento, por lo que hay una buena simetría frontal que, eso sí, desvela un aprovechamiento sólo correcto en los marcos laterales y mejorable en el superior e inferior. Es un Todo Pantalla, pero aquí el esfuerzo podía ser mayor. Un detalle que creemos importante: las huellas no son tan problemáticas como en modelos de metal, algo que seguro que a más de uno le gusta.

Google Pixel 3a y Pixel 3a XL, así son los topes de gama baratos de Google

Los dos botones hardware están en el lateral derecho, con un excelente acabado por firmeza y resistencia a la presión, además se localizan con gran facilidad. En el lado izquierdo no hay nada que rompa el diseño existente, casi lo mismo ocurre con la zona superior, pero aquí está la toma de auriculares siendo su presencia una excelente noticia. En la inferior está el puerto USB tipo C, como era lógico en un modelo de gama media, y el segundo altavoz que hace conjunto con el frontal en la zona superior de la pantalla. Hay que destacar que el sonido es bastante bueno, potente, limpio y supera a muchos de sus rivales sin duda alguna. Sólo con los bajos distorsiona un poco, pero lo cierto es que el trabajo es excelente.

Lector de huellas del Google Pixel 3a XL

En la parte trasera hay dos cosas que destacar: la cámara y el lector de huellas, la primera es de un único sensor, y ya hablamos de su capacidad más adelante (pero, precisamente en un terminal de Google esto no hace sospechar). En lo que tiene que ver con el elemento biométrico, su funcionamiento es excelente y su ubicación muy buena (se accede a él con facilidad). No se ha dado el paso de integrarlo en pantalla, como ocurre con otros modelos como por ejemplo el Galaxy A50, pero la eficiencia demostrada hace que esto no sea algo problemático.

Un terminal atractivo que mantiene la estética de los modelos anteriores y que ofrece excelentes acabados. No incluye protección al agua, y que se podrá conseguir en varias tonalidades como son el negro, blanco y el púrpura. Cumple, y sobradamente, como parte de la gama media.

Pantalla

Como ya hemos indicado antes este modelo no incluye notch, lo que no le hace ofrecer un aspecto peor o una pantalla inferior. Las dimensiones del panel OLED integrado por Google son de seis pulgadas, con una ratio de 18.9 y la resolución es Full HD+ (2.160 x 1.080). Es decir, todo lo necesario para que encaje en su segmento del mercado. Por cierto, este componente tiene protección Dragon Trail, que se ha mostrado bastante efectiva en el uso diario.

No le faltan opciones como Always-On y más posibilidades, como por ejemplo la gestión del color por software, para adaptar lo que se ve en la pantalla del Google Pixel 3a XL. Y esto es positivo ya que de esta forma la personalización siempre es efectiva. Por cierto, la función para reconocer la música que suena no le falta a este teléfono, y la verdad es que con el uso se descubre que es un buen complemento.

Marco superior del Google Pixel 3a XL

En lo que tiene que ver con la calidad de imagen, hay que decir que los colores son bastante buenos, con ciertos detalles que se muestran algo cálidos, pero en general la experiencia visual es buena. El brillo es potente y se comporta bien en exteriores, pero un punto más de fuerza hubiera sido de agradecer (eso sí, la gestión automática es excelente). Bien en la tactilidad, los ángulos de visión no distorsionan rápido lo que se ve, pero muestran una clara tendencia a los verdes al mostrar grises.

El caso es que no está mal la pantalla del Google Pixel 3a XL, de eso no hay duda, y además ya anunciamos que el consumo que tiene es realmente bajo, lo que afecta de forma muy positiva en lo que tiene que ver con la autonomía. Está un pequeño paso por encima de la media de su competencia, y por ello hay que decir que es notable.

Hardware

Aquí es donde se encuentran las mayores diferencias respecto al Pixel 3 XL, especialmente en lo que tiene que ver con el procesador. El elegido para el nuevo terminal es el Snapdragon 670 (por el Snapdragon 845 del gama alta). Este componente integra ocho núcleos a una frecuencia máxima de 2 Ghz y una GPU Adreno 615 -que ha demostrado ir bastante bien con Asphalt o PUBG-. Esto asegura un funcionamiento destacable y que la experiencia ya decimos que es bastante buena (mucho tiene que ver lo bien que encaja con Android Pie).

Curiosamente en lo que tiene que ver con la memoria se incluyen 4 GB de RAM y 64 gigas de almacenamiento, por lo que iguala a los terminales lanzados el año pasado y, lo cierto es que, esto viene a certificar que estos últimos podían y debían tener mayor carga en este apartado. El caso, es que se cumple perfectamente y los componentes integrados, en ambos casos, trabajan bien al escribir información y, mucho mejor, al leerla.

Estos son los resultados que hemos obtenido al ejecutar las pruebas de rendimiento que generalmente utilizamos en MovilZona:

La conectividad está excelentemente resuelta, con un acceso a redes WiFi potente y, lo mejor de todo, estable (es tipo Dual Band) y la verdad es que nos ha gustado mucho el funcionamiento del Google Pixel 3a XL aquí. Bluetooth 5.0 está presente, así como NFC, por lo que no hay nada que criticar ya que los funcionamientos no tienen ningún tipo de fisuras. Por cierto, el acceso a redes 4G es también de gran factura, siendo compatible con Cat.11 lo que es un seguro de vida.

La experiencia de uso con el Google Pixel 3a XL es muy buena, con solvencia y gran fluidez… y no se nota fatiga en ningún momento. Además, los efectos de los retardos no aparecen al ejecutar varias aplicaciones a la vez. Por lo tanto, el funcionamiento es muy bueno y no le falta al equipo el chip de seguridad Titan M para aumentar la protección de la información.

Autonomía

Una de las sorpresas más agradables del Google Pixel 3a XL, al menos en nuestra opinión es la carga de la batería que es de 3.700 mAh, correcto para las dimensiones y peso del terminal. Pero, lo cierto, es que en el uso se ha destapado este teléfono como un muy buen terminal en la autonomía ya que supera sin muchos problemas el día y medio de uso si no se abusa. Esto se debe a una buena combinación hardware/software (en especial lo bien seleccionados por equilibrados que han demostrado ser el procesador y la pantalla).

En el uso con el panel siempre encendido hemos conseguido marcas muy respetables que superan las nueve horas con un brillo a media potencia y por encima de las ocho a la máxima, lo que son excelentes noticias. Por cierto, al Google Pixel 3a XL no le falta carga rápida de 18 vatios compatible con tecnología Quick Charge. Las marcas cumplen con lo que indica la compañía, ya que en una media hora se superan el 55% de rellenado, y esto es todo un salvavidas en movilidad. Eso sí, al contrario de lo que ofrece el Pixel 3 XL, nada de carga inalámbrica lo que tiene sentido por su precio -y no le hace perder terreno frente a la competencia-.

Software

Android Pie es lo que utiliza el Google Pixel 3a XL, siendo el desarrollo puro y sin modificaciones como es habitual en los dispositivos de Mountain View (además, tiene la virtud de recibir actualizaciones de forma casi instantánea). Por cierto, hay que indicar que se consiguen tres meses de YouTube Premium gratis al hacerse con uno de estos dispositivos.

En lo que tiene que ver con el funcionamiento, todo lo que más o menos existe en el Pixel 3 XL está aquí, como por ejemplo el control de uso de las diferentes aplicaciones; la posibilidad de presionar los laterales para ejecutar acciones; y, como no, el aprendizaje para que se optimice el uso y consumo de energía, lo que se hace notar en el día a día.

Cámaras

Ya hemos indicado que este terminal apuesta por un único sensor en la parte trasera, lo que le diferencia de otros del mercado. Y, lo cierto, es que los resultados obtenidos con él son muy buenos como vamos a comentar. El elemento tiene una resolución de 12,2 megapíxeles con apertura de F:1.8 y dispone de estabilización óptica y electrónica (a lo que hay que sumar PDAF y Dual Pixel). Es decir, que se parece, y mucho, a lo que ofrece el Pixel 3 XL… excepto a que no integra el chip Visual Core, por lo que el rendimiento no es tan efectivo.

Cámara trasera del Cámaras Ya hemos indicado que este terminal apuesta por un único sensor en la parte trasera, lo que le diferencia de otros del mercado. Y, lo cierto, es que los resultados obtenidos con él son muy buenos como vamos a comentar. El elemento tiene una resolución de 12,2 megapíxeles con apertura de F:1.8 y dispone de estabilización óptica y electrónica (a lo que hay que sumar PDAF y Dual Pixel). Es decir, que se parece, y mucho, a lo que ofrece el Pixel 3 XL… excepto a que no integra el chip Visual Core, por lo que el rendimiento no es tan efectivo. El sensor frontal que está pensado para hacer selfies es de 8 MPx, con focal F:2.0 y su cambio de adquisición alcanza los 84 grados. No hay flash específico ni estabilización en este caso. Lo cierto es que las fotos que se hacen son muy buenas, con una gran capacidad de trabajar con los colores y la luz en gran cantidad de situaciones, y esto se consigue con un rango dinámico que es muy bueno y un balance de blancos que trabaja muy bien. La precisión y definición es más que destacable, y en escenas de poca luz la bajada de calidad no es especialmente pronunciada, por lo que no ocurre como con otros modelos del mercado. Y, todo esto, con un único sensor… que gran trabajo el realizado ya que muy posiblemente, es el mejor gama media que existe a la hora de hacer fotos (título que se disputa con el Galaxy A50). Estos son algunos ejemplos de lo que se puede conseguir con el Google Pixel 3a XL a la hora de hacer fotos: Hay que destacar lo bien que se trabaja con el desenfoque, donde el perfilado es tan bueno como en el Pixel 3 XL, pero un poco menos definido… pero sigue siendo de lo mejor que hemos visto -y eso que utiliza mucho software en el postprocesado-. Las tomas con el Modo noche son de calidad, y no sufre en exceso con las luces artificiales (el ruido no es muy grande, pero se nota algo de bajada de calidad). Además, no le faltan opciones interesantes como por ejemplo HDR+; Top Shot o Motion AutoFocus. Todo ello hace que el Google Pixel 3a XL sea un terminal completo y recomendable. Si te preguntas por las diferencias que existen con el Pixel 3 XL al hacer fotos, aquí dejamos algunos ejemplos con tomas realizadas al mismo día a la misma hora: Finalmente, en el apartado de la grabación, que se queda en Full HD (cámara lenta a hasta los 240 FPS a 720p), hay que decir que el enfoque se demostró rápido y la estabilización se muestra muy efectiva, por lo que se consiguen vídeos de gran calidad. Además, no existe calentamiento muy evidente al realizar procesos, algo que es de agradecer. Conclusión Un buen desembarco en la gama media este Google Pixel 3a XL, con un precio que se sitúa en los 479 euros que no está del todo mal. Con un buen rendimiento y una cámara de gran calidad para el segmento al que se dirige, toda la experiencia de Google está dentro de este modelo que funciona perfectamente y ofrece una autonomía sorprendentemente buena, excelente habría que decir. La pantalla, siendo de calidad, tiene opciones de mejoras ya que la tendencia al verde es bastante evidente con ángulos de visión pronunciados, y en este caso hay que decir que se han eliminado tanto la resistencia al agua como la carga inalámbrica. El caso, es que es un más que correcto teléfono que, eso sí, habrá que ver cómo es capaz de competir con ofertas que son más baratas… pero que tienen mucha menos calidad y no ofrecen la experiencia pura de Android. Lo mejor Cámara de gran calidad Excelente autonomía Experiencia pura de Android Lo peor Pantalla con tendencia al verde Diseño que no es especialmente destacable por los marcos

El sensor frontal que está pensado para hacer selfies es de 8 MPx, con focal F:2.0 y su cambio de adquisición alcanza los 84 grados. No hay flash específico ni estabilización en este caso.

Lo cierto es que las fotos que se hacen son muy buenas, con una gran capacidad de trabajar con los colores y la luz en gran cantidad de situaciones, y esto se consigue con un rango dinámico que es muy bueno y un balance de blancos que trabaja muy bien. La precisión y definición es más que destacable, y en escenas de poca luz la bajada de calidad no es especialmente pronunciada, por lo que no ocurre como con otros modelos del mercado. Y, todo esto, con un único sensor… que gran trabajo el realizado ya que muy posiblemente, es el mejor gama media que existe a la hora de hacer fotos (título que se disputa con el Galaxy A50).

Foto HDR activo con el Google Pixel 3a XL

Estos son algunos ejemplos de lo que se puede conseguir con el Google Pixel 3a XL a la hora de hacer fotos:

Hay que destacar lo bien que se trabaja con el desenfoque, donde el perfilado es tan bueno como en el Pixel 3 XL, pero un poco menos definido… pero sigue siendo de lo mejor que hemos visto -y eso que utiliza mucho software en el postprocesado-. Las tomas con el Modo noche son de calidad, y no sufre en exceso con las luces artificiales (el ruido no es muy grande, pero se nota algo de bajada de calidad). Además, no le faltan opciones interesantes como por ejemplo HDR+; Top Shot o Motion AutoFocus. Todo ello hace que el Google Pixel 3a XL sea un terminal completo y recomendable.

Si te preguntas por las diferencias que existen con el Pixel 3 XL al hacer fotos, aquí dejamos algunos ejemplos con tomas realizadas al mismo día a la misma hora:

Finalmente, en el apartado de la grabación, que se queda en Full HD (cámara lenta a hasta los 240 FPS a 720p), hay que decir que el enfoque se demostró rápido y la estabilización se muestra muy efectiva, por lo que se consiguen vídeos de gran calidad. Además, no existe calentamiento muy evidente al realizar procesos, algo que es de agradecer.

Conclusión

Un buen desembarco en la gama media este Google Pixel 3a XL, con un precio que se sitúa en los 479 euros que no está del todo mal. Con un buen rendimiento y una cámara de gran calidad para el segmento al que se dirige, toda la experiencia de Google está dentro de este modelo que funciona perfectamente y ofrece una autonomía sorprendentemente buena, excelente habría que decir.

Imagen del Google Pixel 3a XL

La pantalla, siendo de calidad, tiene opciones de mejoras ya que la tendencia al verde es bastante evidente con ángulos de visión pronunciados, y en este caso hay que decir que se han eliminado tanto la resistencia al agua como la carga inalámbrica. El caso, es que es un más que correcto teléfono que, eso sí, habrá que ver cómo es capaz de competir con ofertas que son más baratas… pero que tienen mucha menos calidad y no ofrecen la experiencia pura de Android.

Lo mejor

  • Cámara de gran calidad
  • Excelente autonomía
  • Experiencia pura de Android

Lo peor

  • Pantalla con tendencia al verde
  • Diseño que no es especialmente destacable por los marcos