Análisis del Google Pixel 3 XL: prueba a fondo, características y opinión

Valoración: 8,5 de 10

sello de Movilzona 8La nueva generación de teléfonos de Google ya es una realidad. Nosotros ya hemos tenido la oportunidad de probar el Pixel 3 XL, el modelo con pantalla más grande de los dos que no hace mucho anunció la compañía de Mountain View. Vamos a indicar las impresiones que nos ha dejado al darle uso como terminal principal en el día a día.

Este es un teléfono que llega con sistema operativo Android Pie, como es lógico pensar. El funcionamiento que se consigue por esto es realmente bueno, y no hay nada de software adicional (bloatware) ya que lo que se incluye en el Pixel 3 XL es el desarrollo “puro” junto con las aplicaciones más importantes de la firma norteamericana. La combinación de hardware y software es acertada en líneas generales, y lo cierto es que todo funciona como es de esperar (las novedades que llegan propias para estos terminales, las iremos indicando en el apartado correspondiente).

Imagen trasera Pixel 3 XL

A continuación, dejamos las opiniones, resultados y opciones más destacadas que hemos conocido del Pixel 3 XL de Google (si descubrimos algunas más la añadiremos posteriormente). Además, indicaremos si existe mejora respecto al teléfono al que sustituye en el mercado por un precio de 949 euros en su versión más económica.

DiseñoPantallaHardwareAutonomíaCámarasConclusión

Diseño

Aquí hay avance, y además positivo en casi todos los casos. Para empezar, es muy importante indicar que el nuevo Google Pixel 3 XL llega con acabado de cristal y metal, por lo que su aspecto es mucho más premium que en la generación anterior y esto se refleja al agarrarlo y revisar lo que ofrece el smartphone. En lo referente a las medidas estas son prácticamente las mismas que en el Pixel 2 XL, y el peso del nuevo modelo sube a los 184 gramos, pero está mejor distribuido. Esto es algo que se entiende debido a que la pantalla es algo más grande y existen algunos elementos interiores adicionales -como los propios de la carga inalámbrica-.

Ergonómicamente el dispositivo es bastante bueno, ya que los laterales curvados hacen que el agarre sea cómodo y, por suerte, el Pixel 3 XL no se escurre en exceso debido a la capa que existe en la parte trasera (en la zona media y baja). Esto, además, evita que las huellas no se queden marcadas lo que es un excelente detalle -en la zona superior esto no es así-. Físicamente este terminal se parece mucho  al anterior, por lo que se mantiene su misma línea evolutiva en lo que tiene que ver con el diseño y da la sensación que la compañía de Mountain View busca su propia identidad (guste más o menos).

Imagen frontal del Pixel 3 XL

En la parte frontal hay que descartar un buen aprovechamiento frontal, aunque hay matices. Un ejemplo es que el marco inferior podría ser algo menos pronunciado -esto no ocurre con los laterales-, en especial por la ausencia de botones que tiene y que el altavoz integrado en este lugar no es especialmente ancho. En la zona superior está el notch del Pixel 3 XL, que es muy grande comparado con otros del mercado. Es posible que esto sea debido a buscar una simetría en el terminal, pero si el altavoz de este lugar se hubiera colocado entre los dos sensores de la cámara sus dimensiones podrían ser mucho menores. El caso es que este detalle puede ser un hándicap para algunos, pero eso está por ver.

Los laterales tienen los elementos habituales, como por ejemplo los botones de encendido y el propio de control de volumen (ambos muy bien acabados, con buena resistencia a la presión y con una posición adecuada). Por cierto, se mantiene la funcionalidad de apretar en los lados para iniciar el asistente de Google, una herramienta útil pero que debido a la voz no son muchos los que le dan uso de forma habitual. En la zona superior está sólo un micrófono ambiente y, en la inferior, la bandeja para la tarjeta SIM y el puerto USB tipo C. Y, sí, nada de toma de auriculares como ya ocurría en el Pixel 2 XL.

USB del Pixel 3 XL

La parte trasera sigue dividida en dos acabados a la vista, uno más brillante en la zona superior en el que se ubica la cámara de un único sensor, el resto del Pixel 3 XL es más mate y con un recubrimiento particular que no hemos visto en otros terminales de gama alta y que favorece enormemente el agarre como hemos indicado. Es atractivo, sin duda, pero no el más llamativo del mercado. El lector de huellas está en este lugar ubicado de forma perfecta para su uso (la respuesta es rápida y completamente efectiva) y, eso sí, hay que destacar que Google no ha incluido reconocimiento facial en el dispositivo, algo que sorprende debido a las dimensiones del notch y al uso de dos sensores. Curioso y un dato que no es especialmente positivo para competir en la gama alta. Hay protección frente al agua y polvo, que en esta generación es IP68, un avance que se agradece.

En definitiva, en nuestra opinión hay una avance claro en el diseño que es mejor y más atractivo, por lo que se ha trabajado de forma adecuada en la compañía de Mountain View. No es el modelo más llamativo del mercado, ni mucho menos, pero ahora sí tiene un aire más premium. Excelente lo poco que se quedan marcadas las huellas, lo cierto es que parecen asentarse con el Pixel 3 XL unas líneas reconocibles para los terminales de Google.

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Pantalla

Si había algo en lo que debía mejorar el Pixel 3 XL de Google respecto a su antecesor, era en lo que tiene que ver con la pantalla. Y, lo cierto, es que el paso adelante es importante y positivo (muy positivo habría que decir). El Pixel 2 XL integra un panel que no es precisamente de los mejores del mercado, ya que tiene tendencia al “azuleo” en ciertos ángulos y su consumo es excesivo a todas luces. Todo esto ha cambiado, y el nuevo modelo de la compañía de Mountain View ahora ofrece lo que se espera de un gama alta.

Pantalla del Pixel 3 XL

El componente ahora tiene 6,3 pulgadas (algo más grande) y se incluye el notch del que hemos hablado antes y que recordamos que es muy grande (se puede ocultar utilizando las opciones de desarrollador de Android, pero el mostrar los iconos un escalón por debajo le hace perder bastante espacio visible). La resolución es QHD+, ya que el ratio de la pantalla del Pixel 3 XL es de 18.5:9. Así, se consigue una densidad de píxeles de 523 ppp, por lo que la definición es muy buena -nosotros confirmamos que es así-. Bien en la protección, con Gorilla Glass 5 y sin problemas en el uso, un buen añadido que llega en esta generación es la compatibilidad con HDR, por lo que se saca el máximo partido de los contenidos de plataformas como Netflix.

El aprovechamiento frontal es de casi un 83%, lo que está bien pero como hemos indicado en el apartado del diseño es mejorable, y en lo que tiene que ver con la calidad de imagen esta es realmente buena. Bien al mostrar colores, la intensidad de esto es adecuada (existen varios modos de configuración en los Ajustes, siendo el denominado Natural el que más nos ha gustado). El brillo es potente, supera los 400 nits sin problemas, lo que es positivo en exteriores, y los ángulos de visión son buenos, pero es donde creemos que se baja un poco de nivel.

Detalle importante a comentar es que la latencia que ofrece el panel del Pixel 3 XL es muy superior a la del Pixel 2 XL (por lo que se reducen ciertos retardos que con este último aparecían con el tiempo). El caso, es que la pantalla de este modelo está entre las mejores de este año, lo que son buenas noticias pero por ejemplo las integradas en los Galaxy de gama alta o el Xperia XZ3, están un punto por delante. Sea como fuere, hay mejora y ahora aquí no ya mucho que objetar al nuevo terminal de Google.

Análisis en vídeo del Google Pixel 3 XL

Hardware

Siendo como es un modelo de gama alta el Pixel 3 XL, no hay mucho que destacar en este apartado ya que Google ha elegido componentes que no decepcionan pero que tampoco sorprenden. Los experimentos, con gaseosa parece que han pensado. Bien en el procesador ya que se integra un Snapdragon 845 que ha demostrado sobradamente su capacidad, los 4 GB de RAM integrados son suficientes… pero que no igualan lo que mucho de la competencia ofrece. Esto no hace que Android Pie funcione mal, ni mucho menos, pero lo cierto es que elegir un par de gigas más hubiera sido una mejor solución para competir en su segmento.

Pixel 3 XL comparado

El almacenamiento no es ampliable, algo que ya no sorprende en los Pixel, y es posible elegir entre 64 o 128 GB, ya que son las dos opciones que se venden. Su trabajo es bastante bueno, sin alardes, y como es habitual la lectura supera a la escritura. Es decir, de nuevo sin sorpresas. El sonido es bastante potente y bien ubicado en el frontal, por lo que nada de decepciones si esto es importante para ti y en lo que tiene que ver con la conectividad todo lo necesario está incluido: Bluetooth 5.0; NFC, WiFi Dual Band y un puerto USB tipo C (versión 3.1) donde se pueden conectar los auriculares incluidos en la caja que permiten dar uso al asistente de Google -incluso las traducciones-.

Un ejemplo de lo que ofrece el Pixel 3 XL en los resultados en las pruebas de rendimiento, que dejamos tras este párrafo, demuestran que el funcionamiento del terminal es bueno. Bien con los juegos y sin “lag” evidente, sí que se aprecia que algunas puntuaciones no son especialmente altas. Por cierto, la temperatura está muy bien controlada, y jugar a Fortnite no hace que se tenga un brasero en las manos en cuestión de minutos.

Dos funciones que se añaden en el Pixel 3 XL y que nos han gustado son Bienestar digital, que permite llevar un control del tiempo que se pasa frente al terminal y establecer rangos de uso por tramos de tiempo (buena posibilidad está para los niños incluso y “adictos” a las redes sociales). Y, la segunda función, es Girar para silenciar, que permite pasar al modo No molestar simplemente con dejar boca abajo el terminal en una mesa. Son herramientas que, con el uso, uno se da cuenta que son útiles y se agradece su integración. El funcionamiento es perfecto en ambos casos, por cierto.

Autonomía

Una de las sorpresas es que el Pixel 3 XL incluye una batería con un amperaje inferior que la que integra el modelo al que viene a sustituir, y eso que tiene una pantalla mayor (y no se reduce el grosor). Hablamos de 3.430 mAh, que es una buena cantidad pero que en algunas situaciones le hace sufrir un poco (pero ya adelantamos que el software hace muy bien su trabajo y no se abusa del consumo, algo que también ocurre con el panel). El caso, es que se tiene una autonomía algo mejor a la del Pixel 2 XL, en especial con el panel siempre en funcionamiento, y llegar al final del día es completamente posible -pero hay mejores dispositivos en el mercado de gama alta, como por ejemplo el Note 9-. Al ver películas o jugar, hemos alcanzado una mejora de siete horas, que no está nada mal.

La carga rápida cumple con su cometido sin destacar especialmente pero para nada defrauda ya que los tiempos que ofrece son los habituales con Quick Charge (quizá con un punto más de velocidad, lo que es una buena noticia). No le falta al Pixel 3 XL el uso de carga inalámbrica compatible con el estándar Qi. Darle uso es sencillo, ojo que la bobina está muy centralizada por lo que es posible que en algunos cargadores cueste encontrar el punto, pero la velocidad es excelente con tramos de 10% de recuperación en la misma cantidad de minutos -y sin que la temperatura sea un problema-. Excelente comportamiento aquí, no hay duda.

Cámaras

Para sorpresa de algunos Google ha mantenido su apuesta por el uso de un único sensor en la parte trasera que es de 12,2 megapíxeles (por lo que no hay aumento de este parámetro respecto al Pixel 2 XL). A este elemento no le falta estabilización óptica, PDAF, focal de F:1.8 y ayuda al enfoque por láser. La verdad es que no se ha querido correr riesgos ya que la cámara del Pixel 3 XL está a día de hoy entre las tres mejores del mercado sin ningún tipo de duda.

Cámara trasera del Pixel 3 XL

Donde sí que ha evolucionado este modelo es en lo que tiene que ver con la cámara para los selfies, que ahora incluye dos sensores de 8 Mpx cada uno de ellos con apertura de F:1.8 y F:2.2. El caso es que ahora el angular es mucho mejor -y que llega a impresionar todo lo que cabe en una toma- y se aprovecha el amplio espacio que ofrece el notch frontal. El caso, es que con este paso dado por Google, se pasa a ser de lo mejor de su segmento, tanto en definición en las tomas como a la hora de dar uso al efecto bokeh (algo que por software se sigue haciendo en la cámara trasera con unos resultados excelentes).

La calidad de la fotografía tradicional es realmente buena. El rango dinámico es fantástico,  el balance de blancos se comporta igual de bien. Sin apenas ruido y con unos colores que no tienden a pastelear los resultados (ni hacia el frío ni hacia el cálido), la verdad es que se mantiene una altísima calidad. Cuidado hay poca luz se da un paso importante, no hay duda, pero en ocasiones los destellos aparecen más de lo deseable (veremos cuando llegue en breve la nueva opción Night Shot que mediante el uso de aprendizaje apunta a ser una buena solución para competir con Huawei).

Foto paisaje con zoom Pixel 3 XL

Paisaje con Zoom

Algunos ejemplos de lo que se consigue con el Pixel 3 XL al hacer fotos son las imágenes que dejamos a continuación:

Interesante comentar que la aplicación ha sido mejorada por Google, siendo ahora más intuitiva y con un uso de los gestos bastante acertado. Eso sí, todavía existen algunas ausencias que la hacen estar lejos de lo que ofrecen otros fabricantes como Samsung, como por ejemplo que no existe Modo Profesional (el que trabaja de forma excelente es el HDR implementado). Algunas de las mejoras a destacar en lo que tiene que ver con la fotografía que llegan en el Pixel 3 XL, son las siguientes:

  • Llega el formato RAW a la aplicación cámara
  • Ajuste del desenfoque en las tomas de forma manual
  • Área de juegos: es el AR -realidad aumentada- del Pixel 3 XL, que ahora ofrece más opciones a la hora de implementarlo siendo incluso más sencillo y se añaden más elementos seleccionables, como por ejemplo Iron-Man
  • Top Shot, esta es posiblemente una de las mejores opciones que llegan con el Pixel 3 XL, ya que se realizan varias tomas para una misma foto que se puede seleccionar al abrir el resultado final (por lo que se evitan los ojos cerrados). La resolución de todas ellas es la misma lo que es algo que no ofrece la competencia
  • Nuevo Modo Panorámico que es más sencillo de utilizar
  • Enfoque automático del movimiento, que permite seleccionar un elemento y se sigue enfocando en él incluso si se mueve el smartphone

 

En lo que tiene que ver con la grabación, los resultados nos han convencido bastante, aunque el exceso de reflejos aparece también por la noche. El caso, es que el enfoque es muy rápido y la sencillez de uso y estabilización fantástica. Curioso que el Pixel 3 XL no permite llegar a los 60 FPS al grabar a 4K -algo que es bastante habitual en la gama alta de producto-.

Resumiendo: la cámara del Pixel 3 XL es excelente, se comporta muy bien en todo tipo de situaciones y algunos de los añadidos que ofrece son muy útiles. Lo cierto es que hay ganas de ver un doble sensor en la trasera, para ver qué puede conseguir Google con ello, pero en general todo convence plenamente (con algún detalle que se puede corregir en un futuro). Buen avance en la aplicación de control, pero que tiene que mejorar.

Conclusión

Pues las grandes mejoras llegan donde deben en él y, también, para mantenerse entre los mejores en algunos casos. Ejemplos de lo que decimos son la pantalla y la cámara, respectivamente. Además, el diseño evoluciona, y ahora su aspecto es más premium, lo que es también un tanto a favor. El caso, es que hay evolución y esto es siempre de agradecer… y, además, con lógica.

Pero no todo es perfecto, y hay detalles como sus 4 GB de RAM que no son especialmente atractivos, que es lo mismo que ocurre con el notch integrado que es excesivamente grande. El añadir muchas funciones nuevas en el uso es un acierto, así como el que siga siendo un modelo que asegura actualizaciones de su sistema operativo siempre rápidas. El caso es que el Pixel 3 XL es un buen terminal, muy bueno, que mantiene la evolución constante de Google en el hardware -con algunos deslices- y, eso sí, ya hay muchas ganas de ver lo que es capaz de ofrecer la compañía de Mountain View con dos sensores en su cámara principal.

Lo mejor

  • Pantalla de buena calidad
  • Cámaras excelentes
  • Recarga inalámbrica muy rápida

Lo peor

  • Hardware mejorable, en especial la cantidad de RAM
  • La batería podría tener un mayor amperaje
  • Notch demasiado grande y no se aprovecha esto

Puntuación del teléfono Pixel 3 XL