Llevamos al límite el Moto G 5G Plus, ¿responde bien al utilizarlo?

Motorola

Cada vez son mejores los terminales de gama media que ofrecen todo lo que se puede necesitar de un smartphone. Y un claro ejemplo de lo que decimos es Moto G 5G Plus, un terminal que hemos probado y del que vamos a comentar cómo es el rendimiento que ofrece al darle uso como teléfono principal en el día a día.

Lo cierto es que los componentes importantes a la hora de gestionar el trabajo del sistema operativo son bastante consistentes (si se desea conocer todo lo que ofrece el dispositivo esto se consigue en la ficha completa del Moto G 5G Plus). Y, la verdad, hay algunos apartados que sorprenden gratamente y que aseguran que todo lo que se desea hacer con el sapote se consigue. Esto es lo esencial del dispositivo:

  • Procesador Qualcomm Snapdragon 765 de ocho núcleos y tecnología de fabricación de siete nanómetros (el «core» más potente utiliza arquitectura Kryo 475 prime).
  • RAM de 6 GB
  • Almacenamiento de 128 gigas tipo UFS 2.1
  • Conectividad: WiFi Dual Band; Bluetooth 5.1; NFC; USB tipo C
  • Lector de huellas en el lateral
  • Sistema operativo Android 10

Hemos dejado de indicar de forma premeditada que este terminal incluye acceso a redes 5G. Al probar este modelo en zonas donde existe esta cobertura hemos encontrado un buen funcionamiento que permite, por ejemplo, descargas muy rápidas tanto de vídeos como de datos. Bien es cierto que la temperatura sube un poco más de los deseable en ocasiones y que el consumo también aumenta, pero el funcionamiento es solvente y de agradecer en un terminal de gama media.

Funcionamiento del Moto G 5G Plus

Lo cierto es que, en las tareas habituales, como por ejemplo el navegar por Internet o el editar imágenes con aplicaciones concretas la experiencia de uso es bastante buena. No encontramos retardo alguno en las ejecuciones y por lo tanto se tiene una sensación de fluidez elevada. Y, esto, es algo que se agradece y que lleva al usuario a estar satisfecho. Hay que decir que, en alguna ocasión al cambiar entre las aplicaciones, notamos un pequeño salto cuando interviene alguna con vídeo, no es muy notable, pero está presente.

Dejamos a continuación los resultados que hemos obtenido en las pruebas de rendimiento que utilizamos habitualmente en Movilzona y que demuestra que el comportamiento del Moto G 5G Plus es sólido, especialmente cuando se ejecutan acciones donde no se tiene todos los núcleos a su máxima capacidad.

En el buen comportamiento que ofrece el smartphone tiene mucho que ver que se incluye Android 10 sin apenas modificaciones, por lo que se exprime el hardware de forma muy efectiva y no se añade consumo de recursos adicional que no sea necesario. Se incluyen servicios propios como las Moto Actions que posibilitan ejecuciones de tareas de forma rápida. Además, incluye el denominado Power Touch (que se ejecuta al pulsar dos veces el botón de encendido) y que muestra un menú contextual con opciones –que se pueden personalizar-.

Vídeo del Moto G 5G Plus

Otras cosas a conocer del rendimiento

Con los juegos el comportamiento es adecuado con los títulos exigentes, como por ejemplo la saga Asphalt, ya que la GPU integrada Adreno 620 así lo permite. Si se ponen al máximo algunos títulos, como PUBG, se nota ciento sufrimiento con los momentos con muchas creaciones en tres dimensiones complejas (por ejemplo, con PUBG). Pero es cierto que se puede disfrutar del apartado lúdico sin muchas dificultades… pero hay que tener muy claro que el Moto G 5G Plus no es un smartphone «gaming».

Lector de huellas del Moto G 5G Plus

Finalmente, hay que indicar que el comportamiento con la conectividad WiFi y Bluetooth nos ha convencido, en especial el primero que ofrece tasas de transferencia muy estables y eso es ideal para todo lo que tiene que ver con el uso online (como, por ejemplo, el disfrutar de contenidos de YouTube). Además, el lector de huellas en el lateral es un seguro de vida, ya que hemos comprobado que su funcionamiento es rápido y efectivo, incluso con los dedos mojados. Hay que acostumbrarse a su uso, pero la verdad es que no se le pueden poner muchos peros.

Escrito por Iván Martín