Análisis del Redmi Note 7: prueba a fondo, características y opinión

Valoración: 8,5 de 10

sello de Movilzona 8Hemos probado el primero teléfono de la nueva marca Redmi, que ha sido creada por Xiaomi (de una forma similar a lo que ocurre con Honor con Huawei). El caso, es que la gama media es el objetivo principal de este modelo y, lo cierto, es que tiene algunos detalles interesantes que son importantes e incluso diferenciales en el Redmi Note 7. Contamos las impresiones y opiniones que nos ha dejado al darle uso.

No hay grandes sorpresas en lo que tiene que ver con el software, ya que el Redmi Note 7 da uso a lo que habitualmente ofrecen los modelos de Xiaomi. Es decir, que llega con MIUI 10 por encima de Android Pie (no hubiera sido una mala idea que diera uso a Android One para, de esta forma, añadir una diferencia notable). El caso, es que el funcionamiento del sistema operativo es el esperado, y no le falta la gran cantidad de opciones que se incluyen de forma adicional y que hacen que este desarrollo sea más intrusivo que otros actuales como One UI de Samsung. Bien, en la poca cantidad de recursos utilizados, lo cierto es que aquí hay muy pocas novedades a destacar.

Imagen frontal del Redmi Note 7

Sin más, pasamos a comentar los diferentes apartados que revisamos habitualmente en MovilZona y que permiten conocer lo que se puede esperar de este Redmi Note 7 que, ante todo, es un modelo con pocas fisuras.

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware
  4. Autonomía
  5. Cámaras
  6. Conclusión

Diseño

Está mucho más trabajado de lo que se podía esperar en un terminal que ronda los 200 euros. Esto lo decimos debido a que el metal y el cristal son los materiales de fabricación elegidos, incluyendo este último elemento protección Gorilla Glass 5 de mayor espesor del habitual (0,8 milímetros) para no tener problema alguno en el día a día (y damos fe que se consigue). Por cierto, muy llamativo el gradiente del color que se aprecia en la parte posterior, que cambia de tonalidad según incide la luz y que aumenta el atractivo del Redmi Note 7.

Imagen trasera del Redmi Note 7

Es llamativo que el cristal delantero está como posado por encima de la carcasa, por lo que se ven sus laterales. Esto es algo poco visto, y le permite ser diferente a lo que habitualmente se ve en la gama media de Xiaomi (que, además, es bastante repetitiva en lo que al diseño se refiere). Esto no resta durabilidad y buen acabado, que se acompaña con una calidad que es notable en los cortes y elementos incluidos, como por ejemplo los botones de control de volumen y encendido que hay en el lateral derecho. En lo que tiene que ver con la ergonomía, que pese a ser un teléfono muy liso -algo que puede no ser del gusto de todos-, al contrario de lo que se puede pensar no se escurre en exceso en la mano y esto es una sorpresa muy positiva. Por lo tanto, hablamos de una buena seguridad al manipularlo. Eso sí, las huellas se quedan marcadas, pero es algo habitual en los modelos acabados en cristal.

No le falta LED de información al Redmi Note 7, que está en la parte inferior del frontal (más pequeño de lo deseable ya que se incluye), y en el repaso de lo que hay en los bordes hay que decir que en el superior está el emisor de infrarrojos; la toma de auriculares; y micrófono para la cancelación de ruido. En el inferior encontrarás altavoz, con un sonido correcto pero algo menos potente de lo esperado (aunque bien definidos los graves, algo que no es muy habitual en la gama media) y el puerto USB tipo C. A destacar que el lector de huellas está en la parte trasera, donde destaca también el sensor dual de la cámara que sobresale un poco pero que no hace que el Redmi Note 7 baile en exceso en superficies planas, y el uso es adecuado tanto en fiabilidad como en rapidez. Y esto es lógico ya que estamos ante una tecnología ya madura (al terminal no le falta reconocimiento facial, pero no es el más preciso que hemos visto, especialmente con poca luz).

Lector de huellas del Redmi Note 7

Algo pesado, ya que alcanza los 186 gramos, el diseño del Redmi Note 7 es más que destacable para un terminal de su precio y ofrece detalles llamativos como el gradiente del color o su buen acabado. La verdad, es que este es uno de los detalles más diferenciales de este modelo.

Pantalla

Decir que un teléfono actual tiene una pantalla grande, es algo que ya no es noticia. El Redmi Note 7 integra una tipo IPS de 6,3 pulgadas, por lo que en dimensiones no tiene nada que envidiar a otros modelos de su segmento del mercado. Con una densidad de píxeles de 409 ppp debido a al resolución Full HD+ que ofrece (y ratio de 19.5:9), la definición al leer textos y ver películas o gráficos de juegos nos ha parecido bastante notable.

El Redmi Note 7 de Xiaomi a la venta en España. Precio y versiones

El brillo que ofrece el panel del Redmi Note 7 es bastante potente, lo que nos ha dejado una buena experiencia visual en exteriores pero lo ideal es «jugar» con el contraste un poco (superar los 400 nits es algo que se consigue sin el más mínimo problema). La representación de los colores es fiable, pero hay cierta tendencia al cálido que por suerte se puede corregir mediante software. No le falta notch al terminal , que es tipo gota de agua y con unas dimensiones adecuadas -por cierto, alrededor de este detectamos ciertos problemas de ajuste en los contornos e, incluso, algunas fugas de luz).

Notch del Redmi Note 7

En lo que tiene que ver con el aprovechamiento frontal, hay que decir que el Redmi Note 7 es correcto ya que supera el 80% por lo que es un terminal Todo Pantalla. Los marcos laterales están bien conseguidos, pero el inferior es algo más prominente de lo esperado (sin ser un exceso lo que se ve). Con buena resistencia y una respuesta táctil que es excelente, lo cierto es que la pantalla del terminal cumple perfectamente con lo que se puede esperar de un gama media e, incluso, está un poco por encima de lo que es habitual y por ello el consumo de contenidos multimedia es positivo.

Hardware

Como ya se está convirtiendo en habitual en Xiaomi, salvo algunas excepciones, el procesador elegido para este modelo que llega en el Redmi Note 7 es un Snapdragon 660. Este SoC de ocho núcleos y GPU Adreno 512 trabaja a una frecuencia máxima de 2,2 GHz en sus «core» Kryo 260 y, lo cierto, es que para todo tipo de tareas se comporta de una forma adecuada, sin ser espectacular eso sí. La RAM es de 4 GB, que está bastante bien y permite un desempeño notable incluso en multitarea, con cifras en rendimiento que son mucho mejores en la lectura, como es norma en los smartphones de gama media. En conjunto, este es un un dispositivo sin muchas flaquezas.

Pantalla del teléfono Redmi Note 7

En lo que tiene que ver con la experiencia de uso, hay que decir que nos ha convencido el Redmi Note 7 en líneas generales. No hemos encontrado apenas «lag» (excepto con algunos juegos donde se le atragantan los gráficos en tres  dimensiones, como por ejemplo en PUBG o Asphalt, pero nos ha convencido el control de temperatura). El caso es que para un uso habitual y con ciertas dosis de exigencia cumple perfectamente este terminal.

El almacenamiento del modelo que hemos probado es de 64 GB, y en su rendimiento hemos encontrado lecturas que son las esperadas en un terminal de gama media y que, la verdad, para el precio que tiene este modelo que se sitúa en los 179 euros, hay que decir que son más que positivas. Buen detalle la posibilidad de ampliar este apartado, con una comodidad que es la habitual en los smartphones actuales.

Estos son algunos de los resultados que hemos obtenido con el Redmi Note 7 en las pruebas de rendimiento:

La conectividad es adecuada, con opciones como Bluetooth 5.0, que funciona realmente bien incluso al sincronizarse con las radios de los coches, y tampoco falta WiFi Dual Band. Esto es positivo tener la posibilidad de dar uso a conexiones de 5 GHz, y en la estabilidad y rapidez al trabajar hay que decir que no hemos encontrado bajadas especialmente destacables (manteniendo ratios de 150 Mbps sin problemas). Bien en cobertura, por cierto, pero hay algo que no nos ha gustado nada: no incluye NFC, por lo que nada de realizar pagos móviles.

En definitiva, como terminal de gama media este Redmi Note 7 cumple perfectamente con lo que se espera de él, pero si atendemos al precio que tiene el dispositivo, lo cierto es que la relación precio/rendimiento es muy buena. Y, esto, puede ser un factor muy importante a la hora de elegirlo.

Autonomía

Una de las características más destacables del Redmi Note 7 es que incluye una batería con un amperaje de 4.000 mAh. Esto le hace dar un salto cualitativo frente a la competencia y ponerse al nivel de lo que ofrecen muchos terminales de gama alta actuales. Lo cierto es que la autonomía va bastante bien, con más de un día y media de uso habitual… pero esperábamos un poco más ya que el procesador Snapdragon 660 no es especialmente «tragón» -y, además, el software no da problemas aquí-. Y esto lo decimos debido a que las sesiones con la pantalla encendida de forma constante no fueron tan largas como esperábamos, con marcas de diez horas de media (con algunas marcas de sólo ocho cuando el brillo aumenta casi al máximo). Por lo tanto, el panel debe ser equilibrado mejor, y esto por software es posible conseguirlo.

De todas formas, hay que decir que el terminal cumple sobradamente, y no se tendrá decepción alguna en lo referente a la autonomía en líneas generales. La carga rápida, compatible con Quick Charge 4 es excelente, con tiempos de menos de 30 minutos para conseguir casi el 60% de rellenado (y con un gran control de la temperatura, todo hay que decirlo). Evidentemente, nada de inalámbrica lo que es completamente lógico por su precio.

Cámaras

Como ya es norma en los modelos de gama media que desean tener opciones en el mercado, el Redmi Note 7 llega con dos sensores en su cámara principal. La combinación es de 48+5 megapíxeles (con aperturas de F:1.8 y F:2.4 respectivamente ), utilizando el segundo para adquirir más información en las tomas (en especial con los retratos). No es un elemento muy sorprendente, pero lo cierto es que le  permite estar bien equipado en lo que tiene que ver con el hardware. La cámara para los selfies, por cierto, es de 13 MPx (F:2.2), por lo que es correcta.

Cámara trasera del Redmi Note 7

La calidad de las tomas es buena en condiciones de buena luminosidad, con una gestión de la luz que no está mal y que, además, no desentona mucho en el rango dinámico. El balance de blancos flojea un poco (en especial con luz intensa artificial), pero en líneas generales se consiguen buena fotos con el Redmi Note 7. Un detalle que hay que comentar es que el enfoque es bastante rápido… si dejas la configuración por defecto que es utilizar resolución de 12 Mpx, ya que si fuerzas a 48 megapíxel, las cosas cambian de forma notable sin que exista una mejora especialmente buena en definición y gestión de los colores (eso sí, las dimensiones de la imagen resultante son exponencialmente mayores).

En las tomas con poca luz, encontramos algunos problemas con la luz artificial (de nuevo), y los resultados bajan de calidad en lo que tiene que ver con la definición y la gestión del color que tiende claramente al amarillo en nuestra opinión. Bien el flash, que es de gran ayuda, estos son ejemplos de lo que es posible conseguir con el Redmi Note 7 por la noche:

Hay que comentar que los retratos nos han gustado bastante, ya que el perfil que se realiza es bastante bueno incluso en condiciones complicadas, y esto es algo que conviene destacar en un modelo de gama media. Aparte, no hay que olvidar que la fotografía del Redmi Note 7 llega con ayuda de Inteligencia Artificial que es correcta pero que tiende a saturar los colores (excelente poder gestionar su uso de forma directa en la aplicación que, por cierto, es la habitual de Xiaomi y por ello nos ha gustado ya que es completa y llena de gestos).

Algunos ejemplos de lo que es posible hacer con el Redmi Note 7 a la hora de hacer fotos:

Finalmente, hay que hablar de la grabación de vídeo, que alcanza calidades como por ejemplo 1080p a 120 fps. En general la calidad obtenida es correcta con un enfoque automático bastante rápido (PDAF se deja notar aquí), pero el no tener estabilización óptica se nota, ya que la integrada tipo gyro-EIS no permite lograr grandes cotas. Eso sí, cumple con la calidad para una gama media.

Conclusión

Pues este es un modelo que por los 179 euros que cuesta resulta bastante completo. El hardware no desentona, y su diseño es realmente bueno ya que ofrece opciones que son tan atractivas como efectivas. Por lo tanto, estamos ante un terminal que puede ser de los que triunfen en su segmento del mercado. Además, ofrece opciones interesantes como su batería de 4.000 mAh o una pantalla que se ve bastante bien.

Pero, evidentemente, el Redmi Note 7 no es perfecto. Tiene ausencias notables, como por ejemplo NFC, y algunos apartados pueden ser mejores como por ejemplo la autonomía que puede dar algo más de sí -teniendo en cuenta el amperaje que ofrece la batería del terminal-, un mejor comportamiento con los juegos en tres dimensiones. Pero, eso sí, está claro que este smartphones es de los mejores en lo que tiene que ver con la relación calidad/precio.

Lo mejor

  • Es un teléfono muy completo
  • Buena relación calidad/precio
  • Gran amperaje de su batería

Lo peor

  • No incluye NFC
  • La autonomía se puede mejorar
  • No hay gran ganancia en la calidad de las fotos con resolución de 48 MPx frente a las de 12 megapíxeles

Puntuación del Redmi Note 7