Probamos la batería del Galaxy Z Fold3. ¿Tanta pantalla es malo?

La autonomía es uno de los grandes caballos de batalla al que se enfrentan los fabricantes cuando diseñan un teléfono móvil. El Samsung Galaxy Z Fold3 es un terminal especial debido a que incluye una pantalla muy grande que se pliega, lo que puede hacer pensar en un tiempo de uso no demasiado largo. Te contamos si esto es así.

Una de las curiosidades que tienen que ver con la batería integrada en este terminal se debe a ser un modelo plegable (que consta de dos partes bien diferenciadas). Por este motivo, y para una buena gestión del espacio la compañía coreana ha decidido incluir un par de estos componentes separados que suman un total de 4.400 mAh. Curiosamente, esto es un poco menos que el modelo al que sustituye en el mercado… sin ser esto algo dramático y debido a que se ha reducido el volumen que ocupaba el equipo.

Grosor del teléfono Samsung Galaxy Z Fold3

Lo antes indicado no debe hacer pensar que cada una de las baterías funciona de forma independiente, ya que ambas forman un conjunto tanto a la hora de suministrar energía a todo el hardware que hay en el interior del Samsung Galaxy Z Fold3 como al realizar la recarga con el puerto USB tipo C que se incluye. Por lo tanto, se ha recurrido a una solución práctica y que no implica ningún tipo de problema en la experiencia de uso que tiene el usuario. Una buena solución que, como es lógico, evoluciona de forma adecuada.

La autonomía que ofrece el Samsung Galaxy Z Fold3

Una de las cosas que se deben tener en cuenta a la hora de valorar el comportamiento en el apartado del teléfono del que hablamos es que el dispositivo cuenta con una pantalla de unas dimensiones realmente grandes (muy por encima de la media qué ofrecen los terminales Android en la actualidad). Por lo tanto, cuando se tiene abierto el Samsung Galaxy Z Fold3 existe un drenaje importante de la carga que tiene la batería integrada.

¿Se consigue un día de uso completo? Pues es muy difícil lograrlo a no ser que utilices de forma intensiva la pantalla que hay en la parte frontal que tiene unas dimensiones muy pequeñas y que, por lo tanto, es menos exigente energéticamente hablando. En caso contrario, lo ideal es que no te dejes nunca el cargador en casa, ya que vas a necesitarlo de forma más habitual de lo deseable… sin llegar a ser esto algo dramático teniendo en cuenta los condicionantes antes mencionados.

Para que te hagas una idea del trabajo realizado con el Samsung Galaxy Z Fold3, hay que decir que los tiempos obtenidos son bastante parecidos a los obtenidos con el modelo al que sustituye en el mercado… y esto es así incluso cuando llevas un tiempo utilizando el terminal y se ha establecido un aprendizaje bastante concreto de la forma en la que se utiliza el dispositivo. Es decir, que se aprecia cierta mejora una vez que esto se ha conseguido, pero tampoco hablamos de una ganancia espectacular.

Uso constante de la pantalla grande

Esto es algo que es evidente que va a ser lo que más le va a gustar a un usuario que se compre este teléfono, ya que la idea es disfrutar al máximo de la amplitud de la pantalla integrada. En este caso es bastante importante mencionar que se logran puntuaciones que son correctas, ya que, por ejemplo, reproduciendo vídeos de forma continua es posible alcanzar algo más de siete horas y media si no se abusa del brillo (si es la frontal la utilizada casi se llega a las diez). En caso contrario, hay que reducir el tiempo mencionado en un poco más de una hora si decides exprimir al máximo los nits con los que trabaja la pantalla.

Algo que sí nos ha gustado bastante es que el impacto que utiliza la frecuencia de 120 Hz (que es la máxima que ofrece el panel), no es especialmente grande y esto habla de un buen trabajo realizado por la compañía coreana a la hora de optimizar esta característica que actualmente ya es considerada como básica en la gama alta.

Carga de la batería de este teléfono

No le falta Carga rápida al Samsung Galaxy Z Fold3, que llega a una potencia máxima de 25 W (ojo, que no hay cargador en la caja del terminal… por lo que tendrás que recurrir a alguno que ya tengas o hacerte con uno que sea compatible). El caso, es que los tiempos teniendo en cuenta el amperaje que tiene la batería integrada son más o menos los que se pueden esperar, ya que en treinta minutos de trabajo puedes llegar a un 35% de media. No está mal.

Las cosas cambian cuando tienes que llenar por completo el componente que hay en el interior del teléfono, ya que en este caso vas a necesitar siempre algo más de 1:45 horas. Es un tiempo que no desentona para nada teniendo en cuenta los factores antes mencionados. Y, eso sí, algo que nos ha gustado mucho es el buen control de la temperatura que se consigue al utilizar el Samsung Galaxy Z Fold3: nunca tuvimos que dejar de utilizar el dispositivo por tenerlo conectado a la corriente.

Esquina del Samsung Galaxy Z Fold3

No le falta la posibilidad de utilizar la opción inalámbrica, en este caso ha llegado a una potencia de 11 W. El funcionamiento es bastante bueno y cumple a la perfección con los tiempos que se esperan al utilizarla (por cierto, también existe la opción de utilizar la función denominada inversa para cargar a otros dispositivos… siempre que la batería tenga más del 30% algo que resulta completamente lógico).

Software en el Samsung Galaxy Z Fold3

Como es habitual en los terminales de la compañía coreana, se ofrecen una buena cantidad de opciones que permiten personalizar todo lo que tiene que ver con el funcionamiento de la batería. Así, por ejemplo, dentro de los ajustes vas a tener disponible o no tanto la carga rápida como la inalámbrica. De esta forma, puedes aumentar el tiempo de vida del componente, ya que no le exigirás trabajar con potencias muy altas. Incluso, también existe una herramienta denominada Batería adaptable que posibilita que establezcas el funcionamiento del Samsung Galaxy Z Fold3 con las aplicaciones.

Sin opciones que permiten establecer modos de ahorro de la batería, que son bastante efectivos, pero no se salen de lo habitual en los dispositivos de Samsung, nos parece bastante interesante la función Proteger batería que reduce el impacto de las cargas para aumentar el tiempo que va a estar con una salud perfecta el componente.

Opinión la autonomía del Samsung Galaxy Z Fold3

No es el mejor teléfono que vas a encontrar en el mercado en el apartado de la autonomía, pero para nada es un desastre lo que vas a conseguir con este terminal. Bien es cierto que se espera un poco más de un dispositivo de este tipo, pero al Samsung Galaxy Z Fold3 no le faltan cosas positivas como por ejemplo una gran cantidad de opciones en el apartado de la recarga o una excelente gestión de la temperatura. Cumple, no hay duda, pero no es precisamente el apartado más espectacular de este terminal.

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