Samsung Galaxy Note Edge

Análisis a fondo del Samsung Galaxy Note Edge

Valoración: 8 de 10

SELLO-MOVILZONA-8El Samsung Galaxy Note Edge fue la gran sorpresa que acompaño al Note 4 en la presentación que la compañía coreana hizo en la feria IFA que se celebró en septiembre en Berlín. La gran novedad que incluye este dispositivo, y que se aprecia a primera vista, es que en su lateral derecho la pantalla es curva y, por lo tanto, es diferente a todo lo que hemos visto hasta el momento.

Como miembro de la gama Galaxy Note, hay que decir que este phablet no es precisamente pequeño (un ejemplo es que es más ancho que el Note 4 que ya hemos probado y se debe al acabado del panel). Además, no le falta el stylus S-Pen con todas sus funcionalidades habituales y que interactúa perfectamente con la pantalla curva.

Phablet Samsung Galaxy Note Edge en mano

Pero el Samsung Galaxy Note Edge no es sólo pantalla en lo que a opciones se refiere, ya que integra un hardware de lo más potente que le permite ser uno de los phablets más potentes del mercado sin ningún género de duda. Y, como no, integra la interfaz de usuario TouchWiz UX que funciona con Android 4.4.4. El caso es que teníamos mucho interés en ver lo que ofrece este terminal y, la verdad, como se podrá ver en este artículo se está ante un modelo que comienza una nueva manera de desarrollar dispositivos móviles con aplicación de curvaturas en la pantalla (algo que en lo referente a Samsung ya se pudo ver al mostrar la tecnología Youm en el pasado CES de Las Vegas).

Pantalla

Este es el apartado más llamativo del Samsung Galaxy Note Edge por razones obvias. Pero, antes de comentar nada respecto a su experiencia de uso y calidad, hay que decir que las dimensiones de este componente son de 5,6 pulgadas (algo más pequeña que la incluida en el Note 4) y con una calidad 2K (524 ppp). Además, hay que indicar que el panel es tipo SuperAMOLED y que la protección es Gorilla Glass 3, algo inferior al otro phablet de gama alta que Samsung tiene el mercado, que utiliza la cuarta versión de esta tecnología.

Pantalla del Samsung Galaxy Note Edge

La calidad de imágenes es realmente buena, con una definición perfecta y con un trabajo con los colores muy destacable (la temperatura de estos no tiene reproche alguno). Además, la intensidad del brillo es muy alta, lo que favorece una buena visualización en exteriores -a lo que también ayuda unos ángulos de visión amplios-. La saturación de lo que se ve en el panel está muy conseguida y, por lo tanto, hablamos de una calidad que en nada tiene que envidiar a la que ofrece la pantalla del Note 4 y, por lo tanto, hay que decir que este Samsung Galaxy Note Edge tiene uno de los mejores paneles que hay en el mercado sin ningún tipo de duda.

Eso sí, los marcos que tiene este componente son curiosos. El derecho es muy pequeño y coincide con la parte curvada, mientras que el izquierdo que está algo biselado es mayor, incluso que lo que ofrece el Note 3. Entendemos que esto se deberá a razones de integración, pero no deja de llamar la atención, en especial si se ha utilizado antes algún modelo de esta gama de phablets.

Curvatura de la pantalla del Samsung Galaxy Note Edge

Como hemos indicado la parte derecha de la pantalla es curva y, en ella, se incluyen funciones especiales que merece la pena comentar (y, por cierto, hay que decir que la tactilidad de este espacio es perfecta). Este lugar sirve para ver notificaciones; se encuentran diferentes accesos directos a aplicaciones que, por ello, ya no están en la parte baja de la pantalla y liberan espacio visible; y, además, ofrece algunas funciones especiales como por ejemplo la inclusión de una regla o el poder utilizar el Samsung Galaxy Note Edge como linterna mediante el flash trasero -incluso, como reloj de noche-. El caso es que se le ha dado identidad propia a esta parte del panel y, lo cierto, es que cuando uno se acostumbra es una ayuda de lo más útil (además, el acceso desde la pantalla de bloqueo es completo también).

Además, hay que decir que se incluyen diferentes paneles que se pueden utilizar de forma añadida (sumándose a los elegidos), existiendo opciones como el poder conocer los resultados deportivos o la información de la actividad deportiva que se realiza. Adicionalmente, hay que indicar que es posible descargar más directamente desde Samsung. Por cierto, que la gestión de los diferentes paneles activos es tan sencilla como el arrastrar de arriba abajo el dedo por la pantalla curva.

Integración de la pantalla del Samsung Galaxy Note Edge

Lo cierto es que conjugando la calidad de la pantalla y las opciones que ofrece el apartado que está curvado, y todas sus posibilidades, hay que decir que este Samsung Galaxy Note Edge ofrece una funcionalidad realmente destacada gracias a su panel, y demuestra que no es sólo diseño lo que se ha buscado con ello. Sin duda, esto sólo es el comienzo de lo que puede hace Samsung y, además, libera la visibilidad de la parte central, lo que también es positivo.

Diseño

Este apartado también depende mucho de la pantalla utilizada, ya que los componentes y las líneas se han adaptado para que la integración sea lo mejor posible. Y, la verdad, es que se ha conseguido de forma bastante solvente. El uso de un acabado metálico en el lateral le da un aspecto elegante al Samsung Galaxy Note Edge, como ocurre con el Note 4, y también anuncia la apuesta en un futuro inmediato por este material.

Eso sí, el plástico se mantiene en la carcasa trasera, que simula un acabado en piel que no desentona. Esta parte del phablet se puede retirar y se da acceso a la batería que es intercambiable y, también, a las ranuras de las tarjetas SIM y microSD. Es decir, que no se ha variado la forma de trabajar en la gama Galaxy Note hasta el momento. Por cierto, que la tapa posterior da la sensación de mayor fragilidad que la integrada en el Note 4, aunque no tuvimos problemas de roturas ya que torsiona bastante bien.

lateral del Samsung Galaxy Note Edge

Un detalle curioso es que el botón de encendido no está en el inexistente lateral derecho, y por lo tanto se ha colocado en la parte superior del Samsung Galaxy Note Edge. Esto es un mero detalle singular, pero hay que decir que es algo poco habitual en los terminales de la compañía coreana. Este muestra una firmeza excelente, lo que no ocurre con el de volumen en la parte izquierda, que baila más de lo esperado al manipularlo.

Como es ya habitual en los modelos de gama alta de esta compañía, en la parte trasera acompaña a la prominente cámara un sensor de frecuencia cardiaca -como no, también es de la partida el lector de huellas, que muestra una eficiencia realmente buena- y, en la parte baja, el altavoz (este emplazamiento no es el mejor que existe, y lo cierto es que el Note 3 era el mejor de esta gama de producto aquí). Justo debajo de este componente está el espacio del S Pen, el stylus multifunción habitual de los phablets de Samsung. El fabricante ha conseguido dejarlo en el mismo sitio pese a la pantalla curva, lo que es destacable y permite que no se note diferencia si eres de los que ya han probado algún Galaxy Note. En cuanto a la funcionalidad de este accesorio, es completa y todas las opciones habituales son de la partida (integración en la funcionalidad del sistema operativo, funcionamiento con aplicaciones como S Pen y, como no, la aparición de Air Command al sacarlo de su hueco).

Parte trasera del Samsung Galaxy Note Edge

En cuanto al peso, hay que decir que es algo más ligero que el Note 4 (174 gramos) y, también, es algo más fino ya que su grosor se queda en los 8,3 milímetros. En definitiva, estamos ante un phablet muy bien terminado con materiales aceptables en su fabricación y que ofrece una sensación de calidad grande. Además, la integración de los diferentes componentes externos pese al uso de la pantalla curva es excelente y la ergonomía no se resiente en exceso.

En definitiva, el Samsung Galaxy Note 4 es un phablet que ha evolucionado mucho en lo referente al diseño y ahora resulta mucho más atractivo. De esta forma, se da un impulso en este apartado que era uno de los “talones de Aquiles” de esta compañía y lo cierto es que, sin perder el espíritu de la opción de acceder a la batería, se ha conseguido que este phablet sea un punto de inflexión para la firma en este segmento del mercado.

Phablet Samsung Galaxy Note Edge abierto

Rendimiento

Aquí no hay fisura alguna, ya que la combinación de componentes esenciales es excelente. El procesador es un Snapdragon 805 a 2,7 GHz y la RAM asciende a los 3 GB. De esta forma, iguala a lo que ofrece el Note 4 y, por lo tanto, su capacidad a la hora de utilizar todo tipo de aplicaciones está fuera de toda duda.

Resultado Basemark del Samsung Galaxy Note Edge

La sensación de uso es perfecta, sin que se note retardo alguno al mover el sistema operativo Android 4.4.4, incluso en la aplicación cámara, y con los juegos descubrimos que el Samsung Galaxy Note Edge puede con todo sin problema alguno gracias a su GPU Adreno 420 (y la pantalla curvada no estorba para nada).

A continuación dejamos los resultados obtenidos con las diferentes benchmarks que utilizamos en MovilZona. Sin duda, en algunos de ellos, como en AnTuTu se comprueba que el rendimiento es muy bueno, pero no supera al Note 4:

Un detalle sobre el que teníamos alguna duda era el de la autonomía. Este Samsung Galaxy Note Edge incluye una batería de 3.000 mAh, por lo que es inferior que la del Note 4 y, teniendo un procesador potente y una pantalla grande de una resolución elevada, pesamos que podría sufrir aquí. Y, lo cierto, es que se consigue con un uso normal llegar al día de uso (si se utiliza de forma continuada jugando cinco horas y media la batería quedó al 30%, aunque no se calentó mucho el dispositivo), pero no mucho más allá y se demuestra que queda por detrás del otro phablet de referencia que ahora mismo tiene Samsung en el mercado. Es decir, que no está mal, pero no destaca -por cierto, se incluye la recarga rápida que permite que en media hora se tenga disponible el 50% de batería cargada-.

Autonomía del Samsung Galaxy Note Edge

Cámara

El sensor principal elegido por Samsung es uno de 16 megapíxeles que integra estabilización óptica (OIS). Hay que decir que los resultados que se consiguen con esta cámara son buenos, y no desentonan. En especial nos ha gustado el buen tratamiento que se le da al color y que la luz se trabaja adecuadamente. Además, apenas aparece ruido (en especial cuando la luminosidad es buena).

Cámara trasera del Samsung Galaxy Note Edge

Incluye opciones como HDR, como no puede ser de otra forma, pero aquí sí vimos que los colores se “pastelean” un poco pero esto es algo que no es muy claro, por lo que sólo si se es muy purista se notará. Cuando se utiliza la cámara del Samsung Galaxy Note Edge por la noche, el trabajo es aceptable, pero queda lejos de lo que se consigue con modelos como el Xperia Z3 ya que desenfoca algo las fotografías resultantes.

Por cierto, cuando se utiliza la aplicación Cámara, si el terminal se sujeta en horizontal el botón de disparo queda arriba a la derecha en la parte curva de la pantalla y, al menos en un primer momento, es posible utilizarlo sin querer ya que el dedo gordo queda muy cerca del icono. Hace falta un tiempo para adaptar el agarre.

Aplicación cámara del Samsung Galaxy Note Edge

El autoenfoque no es excesivamente rápido, como se pude comprobar en la grabación de vídeo que dejamos tras este párrafo, pero no es del todo mala. Eso sí, se nota mucho la inclusión de la estabilización que ofrece, ya que los resultados son muy consistentes y estables. Por cierto, con el Samsung Galaxy Note Edge podrás grabar a una resolución de 2160p a 30 cuadros por segundo, por lo que ofrece calidad de sobra.

Conclusión

Lo cierto es que nos ha gustado mucho el Samsung Galaxy Note Edge, ya que la inclusión de la pantalla curva no es meramente ornamental. Esta es útil, aunque bien es cierto que al agarrar el dispositivo en ocasiones pulsamos los iconos de acceso directo sin quererlo (pero esto es algo que se evita cuando se usa el phablet durante un tiempo). Además, ofrece un excelente rendimiento y el aspecto que presenta el phablet es inmejorable.

Eso sí, hay detalles que se deben mejorar en este Samsung Galaxy Note Edge (y en toda esta gama de producto de la compañía), como por ejemplo que ofrece sólo un altavoz y en este caso en particular la sensación de fragilidad de su tapa trasera que, aunque queda sólo en eso, es algo que se debería mejorar. De todas formas, este modelo deja claro que las pantallas curvas pueden dar mucho juego y que son una excelente opción de futuro ya que ofrecen muchas posibilidades.

A favor:

  • Gran rendimiento
  • Pantalla curva muy útil
  • Dispone de stylus S-Pen
  • Diseño diferencial

En contra:

  • Sólo dispone de un altavoz
  • Es algo pesado

Fotos del producto:

Puntuación del Samsung Galaxy Note Edge


Opiniones



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2 opiniones
  1. tururu 0
    29 Dic, 14 0:55
    8/10 Yo flipo en colores , solo un 8 para est…

    Yo flipo en colores , solo un 8 para esta bestia, lo unico malo que tiene puede ser el precio.

  2. Francisco 0
    01 Dic, 16 5:44
    10/10 Exelente

    Está exelente diceñado para hombres grandes muy fino