LG G6

Análisis del LG G6

Valoración: 8,5 de 10

sello de Movilzona 8Ya hemos terminado de analizar el LG G6, un modelo al que teníamos bastantes ganas de “hincarle el diente” y que este llega con varias opciones que nos parecen atractivas tanto en un ámbito global del mercado como para la propia firma coreana. El caso, es que estamos ante un smartphone de gama alta, y que es la apuesta con la que por el momento el fabricante quiere destacar (a la espera de una evolución del LG V20). Esto es lo que nos ha parecido el análisis del LG G6.

Lo primero que se tiene que saber es que, al contrario de lo que ocurrió con el LG G5, en este modelo los accesorios integrados no son de la partida. Hay que despedirse de ellos, así se ha decidido en la compañía (veremos si alguna gama de producto los hereda). Eso sí, esto ha supuesto que se incluyan algunas opciones que eran necesarias para compartir en la gama alta actual. Por ejemplo, el no poder abrir el terminal permite que el LG G6 sea compatible con el estándar IP68 y, esto, supone que ofrece resistencia al agua y polvo. Por lo tanto, que se incluya esta opción era algo necesario y esperado… Y, aquí, el fabricante no ha defraudado. Se empieza bien.

Frontal del LG G6

Ahora, pasamos a comentar lo que hemos obtenido en cada uno de los apartados que solemos revisar en MovilZona y, en este análisis del LG G6 no hemos hecho una excepción con ninguno de ellos. Esperamos que os sirvan para que tengáis claro si este modelo es uno de los que creéis que más merece la pena del mercado actual.

Diseño

No encontramos un diseño especialmente disruptor en el nuevo modelo. Las líneas son parecidas, que no iguales, que en el modelo al que sustituye en el mercado. Eso sí, hay detalles que se tienen que comentar para  que quede todo claro. Por ejemplo, el uso de metal y cristal queda bastante bien a simple vista (y en la mano, por cierto). Y, así, queda claro que estamos ante un móvil atractivo y que llama la atención. Por cierto, que esta vez el metal sí que es claro que está presente, lo que es positivo.

En lo que tiene que ver con las dimensiones, a destacar que el grosor está por debajo de los ocho milímetros y eso se nota ya que permite una manipulación sencilla. El peso es de 163 gramos que, a nuestro juicio, no está especialmente bien distribuido y en ocasiones da la sensación que es más de lo que realmente hemos indicado. En lo que tiene que ver con la ergonomía, es un claro acierto que los acabados redondeados sean la nota predominante, ya que el uso continuado es cómodo y este es de agradecer.

Puerto USB del LG G6

La parte delantera que hemos visto en el análisis del LG G6 muestra un aprovechamiento excepcional de esta, con una pantalla que está muy cerca del 80% -lo que está al alcance de muy pocos-. Evidentemente esto hace que los botones de control de Android estén integrados en la pantalla, lo que no es precisamente un problema. La trasera es la que incluye el cristal, y lo cierto es que resulta llamativa y, también, un imán para las huellas. Aquí está el correspondiente sensor que, a su vez, hace de botón de Encendido. Su funcionamiento es muy bueno, no tanto como los de Huawei, pero no se tendrá queja alguna a este respecto y el uso no desgasta el elemento.

Los laterales están muy bien acabados y en la parte derecha está la bandeja para las tarjetas -las microSD llegan hasta los 2 TB- y en el lado izquierdo los botones de volumen (partido) que tienen un tacto excelente y resistencia. En el análisis del LG G6 hemos visto que no se ha perdido el puerto de auriculares (lo que se agradece) y, además, en la parte inferior está el USB tipo C, que es compatible con el estándar 3.1 y es realmente rápido para todo tipo de cometidos -aquí también está el altavoz, que sin ser de mala calidad es cierto que aquí la compañía debe evolucionar frente a algunos de su competencia-.

Lateral del LG G6

En definitiva, un modelo atractivo, que pierde algunas cosas pero gana muchas más. Así, estamos a nuestro juicio ante uno de los modelos más atractivos que jamás ha lanzado la compañía al mercado, y que manejarlo es realmente cómodo y que no tiene grandes fallos. Nos ha convencido, aunque no sea el modelo más diferencial que es posible encontrar… pero no desentona con ninguno.

Pantalla

Este es uno de los componentes que tiene novedades importantes en el nuevo terminal que hemos probado. En el análisis del LG G6 encontramos un panel IPS -Fullvision- integrado que dispone de una resolución denominada QHD+ (2.880  x 1.440) y que le permite superar de forma muy holgada los 500 ppp de densidad de píxeles para sus dimensiones de 5,7 pulgadas. Es decir, gama alta de pura cepa. Pero lo cierto, es que uno de los añadidos es el ratio de aspecto que es de 18:9.

Pantala del LG G6

La importancia de este detalle es mucha para el fabricante, ya que en la presentación del MWC hicieron mucho hincapié en ello y en las bondades que ofrece, como el mejor aprovechamiento de la pantalla partida o el poder manipular los botones y accesos directos con mayor comodidad. Y, lo cierto, es que es así y se agradece. ¿Es algo completamente diferencial? Pues sí, pero lo que aporta no se debe considerar como capital (aunque bien es cierto que cuando se pasa a un modelo “tradicional” se nota). Un buen añadido, no hay duda que para los usuarios más intensivos que puede ser muy interesante.

La calidad de las imágenes que se muestran en la pantalla es muy buena, con una definición de los colores muy acertada (con excesivo contraste en ocasiones) y una respuesta excelente. Todo se ve perfectamente y no tuvimos las sensación de un abuso en el consumo. El brillo es bueno, pero nos hubiera gustado algo más de “potencia” para que en exteriores el panel muestre un mejor comportamiento. Pero, en líneas generales, es muy buena la experiencia visual.

Por cierto, un par de detalles que hay que comentar: la compatibilidad con contenidos HDR, que sacan todo el jugo al panel integrado con, aquí sí, un efecto “wow” bastante merecido. Además los bordes de la pantalla no tienen esquinas ni aristas, lo que hace que se mantenga el nuevo estilo de curvas constantes y la verdad es que permite la sensación de tener entre manos un modelo diferente y casi único. Otro acierto que descubrimos en el análisis del LG G6.

A la pantalla no le falta protección Gorilla Glass y, por lo tanto, es muy completa en líneas generales. La verdad es que aquí ha dejado una buena impronta el LG G6 y, sinceramente, este apartado ha evolucionado como merece un modelo de gama alta.

Rendimiento

Llegamos a un apartado comprometido en este análisis del LG G6. Y esto lo decimos debido a que la evolución en lo que tiene que ver con un componente esencial no es muy elevada. Nos referimos al procesador. El integrado es un Snapdragon 821, y no se ha conseguido dar el salto al nuevo 835 (pero ni LG ni nadie por el momento). Esto puede limitar el “efecto deseo” en algunos, pero la combinación con sus 4 GB de RAM -quizá el integrar seis hubiera llamado la atención por este lado-, permite ofrecer un rendimiento excelente en líneas generales (al menos con los rivales actuales, los que lleguen en un futuro… está por ver pero las cosas no serán precisamente sencillas).

La experiencia de uso es muy buena, juegos incluidos, y el control termal excelente (en recarga hay que decir que, como era de esperar, el calor aumenta). El caso es que nada se le resiste en exceso al LG G6 y responde en cualquier cometido que se le asigne, sea  o no en condiciones de multitarea -y sin el más mínimo lag-. Por cierto, no apreciamos problema alguno de retardo por el nuevo ratio de la pantalla, lo que es positivo.

Estos son los resultados obtenidos en las pruebas de rendimiento que habitualmente manejamos en MovilZona:

El caso es que nos ha gustado mucho la capacidad que hemos visto en el análisis del LG G6, con una personalización que no es excesivamente glotona y que aporta merma de recursos -la evolución añadida en este aspecto es de aplaudir con un respeto por Android puro mayor que nunca- y, por lo tanto, el terminal responde actualmente con lo que se espera de un gama alta.

En lo que tiene que ver con la autonomía, la verdad es que esta es solvente, no la mejor que hemos visto, pero permite que el día de uso se consiga sin especiales problemas. Si se abusa de la pantalla el terminal se resiente aquí, pero los 3.300 mAh de amperaje de la batería no desentonan como en un principio se puede creer al tener claro que la pantalla es de 5,7 pulgadas. Además, se incluye compatibilidad con recarga rápida Quick Charge 3.0, que es efectiva y un buen salvavidas. Se cumple, por lo tanto.

Autonomía del LG G6

El resumen del rendimiento del LG G6 hace que las dudas iniciales se disipen rápidamente ya que todos los componentes responden, incluida la GPU Adreno 530 que es de la partida… Siempre que tomemos como referencia los modelos actuales (como por ejemplo el Huawei P10). ¿Y el futuro? Pues cuando llegue veremos, pero un mejor procesador siempre trae mayor potencia, eso es una realidad incuestionable.

Cámara

En este apartado la compañía mantiene el tipo no sólo de forma digna, ya que creemos que estamos ante uno de los modelos más destacados del mercado actual en lo que tiene que ver con la fotografía. La cámara trasera consta de dos lentes que tienen angular diferente -pero con resolución de 13 megapíxeles en ambos casos-: 71 grados (F:1,8) y 125 (F:2.4). Esto permite “jugar” incluso simulando en ocasiones un zoom óptico y, evidentemente, la amplitud de las tomas que se consiguen es simplemente sideral. Muy buena solución la utilizada y nos ha gustado mucho.

Cámara tarsera del LG G6

Los resultados que se obtienen son muy precisos, con mucho detalle y ricos en luminosidad. Muy buen rango dinámico que evita que se quemen las luces intensas, y la representación de los colores es bastante buena (pero, en algún caso descubrimos cierto “pasteleo” inesperado). Si hablamos en tomas oscuras o de noche, evidentemente se pierde calidad, pero no es precisamente un desastre y el detalle sigue siendo convincente… aunque este apartado debido a limitaciones propias de estos dispositivos no es el más estable en los smartphones -y hablamos en general, no en este caso en particular-.

Estos son algunos ejemplos de lo que hemos conseguido con el análisis del LG G6 donde el balance de blancos se muestra bastante eficiente en muchos de los casos:

La aplicación de control de la cámara es una de las mejores del mercado, donde hay opciones de todo tipo y se permite un Modo Pro como no puede ser de otra forma y, además, se puede guardar en RAW las fotos que se hacen. Aprender a manejar el desarrollo es muy sencillo, lo que es un gran acierto, y a destacar el Modo Cámara Cuadrada, que permite hacer composiciones tipo collage y, que es llamativo y útil (acabamos utilizándolo de forma muy habitual). Esto es diferente y aprovecha al máximo las opciones de la pantalla del LG G6.

Por cierto, un detalle que debemos comentar: la cámara frontal de 5 megapíxeles (F:2.2) no ofrece la misma calidad que la trasera y, pese a un angular respetable, encontramos resultados con contornos manifiestamente mejorables.

Las grabaciones que hicimos en el análisis del LG G6 fueron de calidad y el estabilizador óptico hace su función de forma más que correcta. Como con las fotos, el procesamiento de los resultados es rápido, y el enfoque también. Se llega a calidad 4K, como no pude ser de otra forma, y el sonido que se adquiere es potente y preciso. Un muy buen trabajo en este apartado.

Conclusión

Indudablemente en el análisis del LG G6 hemos encontrado un terminal de lo mejor que hemos visto, pero que está por ver si aguantará el tipo con los que llegarán antes del verano. Eso sí, la potencia no le falta al teléfono, así como una pantalla de buena calidad y añadidos que nos han gustado mucho, como la protección frente al agua y polvo. Además, el sistema operativo, concretamente la personalización aciertan.

Eso sí, quizá algo más de RAM y almacenamiento interno, que se queda en 32 “gigas” hubieran estado bien para llamar más la atención. E, incluyendo una buena cámara trasera, la propia de los selfies no llega a su nivel, y esto se hace notar. Pero, la verdad, es que el sabor de boca que nos ha dejado este análisis del LG G6 es mucho mejor que el de la generación anterior.

Lo mejor

  • Pantalla de muy buena calidad
  • Cámara trasera de gran repuesta
  • Protección frente al agua y polvo

Lo peor

  • La cámara para los selfies es mejorable
  • Una versión de 4 GB de RAM y más almacenamiento hubiera sido un acierto
  • Se nos hizo algo pesado en la mano

Puntuación del LG G6


Valoraciones



Los campos con * son obligatorios.

Sin valoraciones