Lenovo Moto Z

Análisis del Lenovo Moto Z

Valoración: 8,5 de 10

sello de Movilzona 8Es siempre de agradecer que las compañías del segmento de la movilidad realicen apuestas arriesgadas, más allá de si estas son acertadas o no. Un ejemplo de dispositivo que es diferente a lo que es habitual es el smartphone que hemos analizado, un modelo que hemos probado en MovilZona y que nos ha dejado algunas sensaciones encontradas. Pero, en resumen, nos ha agradado más que nos ha defraudado el terminal en el análisis del Moto Z.

Lo primero que hemos de comentar es que los experimentos que se han hecho con el teléfono no se han realizado con gaseosa, no. Esto lo decimos debido a que se han mantenido varias de las buenas opciones que se heredan desde Motorola. Una de ellas, por poner un ejemplo, es que se mantiene que el sistema operativo Android que utiliza permite una experiencia “pura”, ya que no tiene apenas modificaciones (más allá de, por ejemplo, algunos reconocimiento de gestos -como puede ser el de agitar dos veces el dispositivo para que se active la linterna-). En el análisis del Moto Z la versión del desarrollo de Google utilizada es Android Nougat, por lo que se exprime al máximo lo que ofrece el terminal. Bien aquí, sin duda alguna.

Imagen posterior del Moto Z

A continuación dejamos las impresiones que hemos obtenido en el análisis del Moto Z, un modelo que ciertamente llama la atención frente a la competencia en la gama alta de producto, y esto es algo complicado de conseguir. Otra cosa es la efectividad de esto, y es lo que vamos a intentar desvelar con esta revisión.

Diseño del Moto Z

Hay cambios importantes en este modelo respecto a los anteriores desde los que evoluciona. Las muy presentes curvas son cosa del pasado, y en líneas generales las rectas son mucho más numerosas. Esto, por un lado, hacen distinto al terminal y, por el otro, nos ha parecido que se pierde en ergonomía. Eso sí, el grosor por debajo de los 5,5 milímetros es realmente llamativo, pero tiene ciertos peajes a pagar como iremos comentando. Sin la tapa trasera la comodidad no es la mejor posible, pero con ella y su acabado en nylon hay que decir que nos ha parecido un modelo que no desentona.

No se pone al nivel de los más llamativos, como por ejemplo la gama Galaxy S7 la verdad, pero es innegable que se ha dado un salto cualitativo y que como hemos comprobado en el análisis del Moto Z, el smartphone no pasa indiferente, ni mucho menos. En lo que tiene que ver con los acabados, como por ejemplo la inclusión del metal, todo lo que se puede decir es bueno como corresponde a un terminal de gama alta.

Esquina del Moto Z

Los laterales, bien terminados, sólo están ocupados en su parte derecha, donde están los botones de control de volumen y encendido que son correctos, pero algo pequeños para nuestro gusto. Responden bien, eso sí. En la parte superior está la bandeja para las tarjetas que encaja perfectamente y poco más. Y, en el inferior del Moto Z está el puerto USB tipo C que ya es habitual. ¿Y la entrada de auriculares? Pues no existe, se ha evaporado en pos del poco grosor y el uso de este accesorio tiene que realizarse con un adaptador incluido para los tradicionales o decantarse por modelos inalámbricos, que aparece lo más lógico.

La pantalla se integra bastante bien con el chasis tipo unibody, y el paso a la parte posterior es algo más abrupto de lo que podría esperarse por los materiales utilizados. Por cierto, con la tapa con nylon el sensor de la cámara no sobresale casi nada. En el frontal todo es lo habitual excepto una cosa: el elemento donde se integra el lector de huellas. Es cuadrado y de pequeñas dimensiones. Funciona de forma excelente tanto por fiabilidad como por rapidez. No se le da uso como un botón Home habitual ya que no admite pulsación, pero en el análisis del Moto Z no nos ha parecido que desentone para nada -y no hace que los marcos sean mucho mayores de los esperado-. Como es habitual en los modelos de la firma, el control del sistema operativo se realiza con botones en la pantalla.

Lateral del Moto Z

En definitiva, un modelo bonito y diferente, pero que tiene algunos detalles a mejorar para futuras versiones del Moto Z, como por ejemplo la ergonomía. El caso, es que este dispositivo consigue una cosa: identidad propia, y creemos que supone un avance claro respecto a versiones anteriores como hemos comprobado en el análisis del Moto Z.

Botones laterales del Moto Z

Los accesorios

No es la primera vez que vemos accesorios integrados en un smartphone, el LG G5 es un claro ejemplo de lo que decimos. Pero, lo cierto, es que la forma de implementarlos en este modelo nos parece mucho más acertada. Se utiliza un sistema imantado que funciona espectacularmente bien, y gracias a unos conectores en la parte baja se consigue la conectividad y transmisión de información.

Conectores del Moto Z

Esto reconoce los añadidos de forma casi automática, y la verdad es que las opciones que se ofrecen como por ejemplo un proyector, los altavoces JBL o una batería adicional, son bastante resolutivos. Claro está que añaden grosor al terminal, pero lo cierto es que el amplio abanico de posibilidades nos ha parecido todo un acierto en el análisis del Moto Z.

Buen camino el emprendido y esperemos que se mantenga la apuesta, ya que tanto el toque diferencial y novedoso que se consigue en el smartphone es positivo. Una delicia el uso de los Moto Mods y, por ello, creemos que se debe felicitar a la compañía. El futuro puede pasar por este camino.

Rendimiento

Como hemos indicado los experimentos con el smartphone no se han hecho con gaseosa. Y, para el hardware, se ha elegido el uso de unos componentes tanto conocidos como resolutivos, y que hacen que el Moto Z sea un digno miembro de la gama alta. Así, el procesador es un Snapdragon 820 y la RAM de 4 GB. No impacta, pero lo cierto es que ofrece lo que se espera: una experiencia de uso excelente (en lo que mucho tiene que ver que el sistema operativo es “puro”).

Prueba Basemark del Moto Z

No hemos detectado nada de retardo a la hora de ejecutar todo tipo de aplicaciones, juegos incluidos, y lo cierto es que todo va tremendamente fluido. Aparte, no detectamos sobrecalentamiento a pesar del escaso grosor y, esto, es de agradecer. Por cierto, que el almacenamiento es de hasta 64 GB, más que suficiente para la inmensa mayoría… Pero, por si no lo es, se incluye compatibilidad con tarjetas microSD. Un detalle a comentar también: la conectividad WiFi es realmente buena, y permite una cobertura por encima de otros modelos de su misma gama de producto.

Estos son los resultados que hemos obtenido en las pruebas habituales que utilizamos en MovilZona, y que no han faltado en el análisis del Moto Z:

En lo que tiene que ver con la autonomía, aquí encontramos uno de los detalles donde más “flojea” el teléfono. La batería, con recarga rápida, tiene un amperaje de 2.600 mAh, que está algo por debajo de lo que ofrecen otros terminales de gama alta. Esto se ha traducido, y teniendo en cuenta su hardware, que si el uso es intensivo cuesta llegar al día completo de uso. Si no es así, se llega sin problemas ya que Android Nougat hace su trabajo. Con la pantalla siempre encendida, llegar a las 4 horas o cuatro horas y media es algo que no es extraño. Mejorable, no hay duda.

Pantalla del Moto Z

El panel AMOLED que es de la partida en el smartphone es de gama alta, así de sencillo. Se ve perfectamente y lo que se muestra en pantalla es muy definido y con un realismo excelente. La pantalla de 5,5 pulgadas, por lo tanto, compite con cualquiera de la gama alta, aunque es cierto que creemos que la integrada en los Galaxy S7 es algo mejor… pero esta que hemos visto en el análisis del Moto Z supera a la inmensa mayoría de las IPS.

Pantalla del Moto Z

Con resolución QHD, que permite superar los 500 ppp de densidad de píxeles, y esto se nota para bien. Con protección Gorilla Glass 4, muy efectiva como hemos comprobado, el brillo en exteriores es bastante bueno y los ángulos de visión no desentonan, en absoluto. Se ve muy bien el panel, no hay duda alguna. Bien por la elección de Motorola.

En lo que tiene que ver con los marcos, lo cierto es que poco que objetar también. Son reducidos y no se “miente” con bandas de color negro para enmascarar nada, y la verdad es que se permite que el aprovechamiento frontal sea elevado: el 72%. El caso es que estamos ante un buen panel, que responde de forma excelente, y que demuestra que la apuesta que hemos descubierto en el análisis del Moto Z es potente.

Cámara

Estamos ante uno de los apartados que crece en importancia dentro de la gama alta, ya que en lo que tiene que ver con el funcionamiento como smartphone los terminales que la componen, en líneas generales, todos cumplen sobradamente. El caso es que el teléfono que hemos probado integra un elemento de 13 megapíxeles (concretamente un Sony IMX214, que no es precisamente el más moderno del mercado) y que dispone de opciones interesantes, con una apertura F:1.8 y estabilizador óptico.

Lo cierto es que la mencionada apertura permite que la adquisición de luz sea muy buena, por lo que como comprobamos cuando la luminosidad es buena, los resultados que se consiguen son óptimos, muy convincentes y que, por lo tanto, ofrecen un gran realismo -por el brillo y por los colores que se presentan.- Cuando la luz no es la mejor posible, la apertura hace su trabajo, pero el rango dinámico no es el mejor posible, por lo que se aprecian algunas aberraciones alrededor de los focos luminosos como por ejemplo farolas. Por cierto, el HDR es sorprendentemente rápido y efectivo, por lo que es una buena idea darle uso. Nos ha convencido.

Cámara principal del Moto Z

El caso es que no está del todo mal lo que comprobamos en el análisis del Moto Z que es posible conseguir con el smartphone, pero no puede competir con otros modelos existentes en el mercado actualmente. Eso sí, en rapidez no tiene nada que envidiar, eso es cierto. Un detalle importante es que la aplicación es sencilla e intuitiva, pero le faltan opciones avanzadas que serían de agradecer para poder establecer la configuración adecuados en todo momento -la detección de cada escena es correcta, por cierto-.

Algunos ejemplos de lo que conseguimos en el análisis del Moto Z son los que dejamos a continuación:

Por cierto, que la cámara frontal que es de la partida en el teléfono, es de 5 Mpx, y dispone de flash propio lo que es un excelente detalle y se hace notar en los resultados que no están nada mal. Además, nos ha gustado el angular que comprobamos que está presente en el análisis del Moto Z. Bien en los selfies.

En lo que tiene que ver con el vídeo, la calidad máxima que permite este modelo es 4K, lo que es un buen detalle y además se incluye estabilización óptica… lo que se nota en los resultados que son bastante buenos en líneas generales. Con una buena grabación de sonido, el enfoque es rápido y confirma las sensaciones que obtuvimos a la hora de hacer fotos. Aquí nos ha gustado un poco más la cámara del smartphone.

Conclusión

Un teléfono de lo más interesante el Moto Z, con opciones muy llamativas como el uso de los accesorios Moto Mods y, además, con un rendimiento sin fisuras y pantalla de calidad. El diseño, algo cuestionable en algunos aspectos, no deja de ser atractivo y diferente, lo que siempre es de agradecer. La verdad es que nos ha convencido el terminal en este análisis del Moto Z.

Hemos descubierto algunas opciones mejorables, como puede ser la autonomía, que es el hándicap por el reducidísimo grosor del dispositivo, y la cámara en algunas condiciones no funciona de forma óptima para un modelo de gama alta. Eso sí la experiencia “pura” de Android juega a favor de este modelo que lo cierto es que nos ha parecido diferente.

Lo mejor

  • Buena implementación de los accesorios
  • Pantalla de calidad
  • Buen rendimiento en general

Lo peor

  • Autonomía mejorable
  • Cámara con calidad ajustada en algunas condiciones
  • Ergonomía mejorable si no se utiliza tapa trasera

Puntuación del Moto Z


Valoraciones



Los campos con * son obligatorios.