HTC Desire 510

Análisis a fondo del HTC Desire 510

Valoración: 6 de 10

Sello de puntuación 6El HTC Desire 510 es un modelo básico, quizá en exceso en los tiempos que corren. Lo cierto es que evoluciona desde el Desire 500 y, si se compara con este, hay novedades interesantes que le hacen ser un teléfono mucho más atractivo. Por ejemplo, la inclusión de un procesador compatible con arquitectura de 64 bits.

El caso es que este es un terminal del que no se debe esperar grandes velocidades de ejecución de las aplicaciones, sino el poder utilizarlas de forma adecuada sin tener que gastar una gran cantidad de dinero para ello (es posible conseguirlo en Amazon desde los 190 euros). Eso sí, con el HTC Desire 510 se podrán utilizar las redes 4G, algo que es de agradecer y que se adapta a las tarifas de datos actuales.

Por cierto, que nos ha sorprendido un detalle que queremos señalar antes de comenzar a comentar la experiencia de uso que hemos obtenido al utilizar el dispositivo: incluir un procesador compatible con 64 bits y no disponer, al menos por el momento, de Android Lollipop es saber de antemano que no se le sacará el máximo partido al teléfono (por lo que es de esperar un nuevo firmware con el último desarrollo de Google).

Teléfono HTC Desire 510

Por lo tanto, para conseguir un análisis correcto, no vamos a caer en la tentación de compararlo en ningún momento con dispositivos de gama alta (o media/alta), ya que cometeríamos un error. Esto es lo que nos ha parecido este teléfono de la compañía taiwanesa:

Diseño

Aquí no hay miramientos por parte del fabricante y ya al ver el HTC Desire 510 queda claro que estamos ante un dispositivo básico que muy poco tiene que ver con el resto de la gama de producto de HTC. Esto, por ejemplo, se comprueba a primera vista al no incluir altavoces estéreo frontales -y la correspondiente tecnología BoomSound-. Así, el único existente está en la parte trasera del teléfono.

Parte posterior del HTC Desire 510

Teniendo en cuenta el precio que hemos comentado antes, no se podría esperar otra cosa que plástico como material de fabricación. El utilizado es duro y resistente, lo que es positivo, pero no incluye algún tipo de detalle llamativo que le haga ser diferencial (quizá sólo que la parte trasera es algo “rugosa” y favorece el agarre). Además, la carcasa posterior deja ver muy claramente las huellas del uso.

En cuanto a la ergonomía, las dimensiones del HTC Desire 510 (139,9 x 69,8 x 9,9 milímetros) permiten que el agarre sea cómodo y que con una mano se puedan hacer la inmensa mayoría de las acciones habituales. Además, el acceso a los botones de control de volumen  es bueno, aunque esto tiene una respuesta claramente mejorable. En cuanto al peso, este se queda en 158 gramos, más de lo esperado.

Lateral del teléfono HTC Desire 510

Finalmente, hay que decir que las tarjetas que se utilizan con este dispositivo se insertan una vez que se abre la tapa posterior, por lo que las ranuras no son laterales. En definitiva, un modelo simplemente adecuado en este apartado que no mejora en exceso al Desire 500 y, por ello, no deja ningún tipo de duda que es un modelo básico -por lo tanto, no lleva a engaño-.

Pantalla

Si hay un apartado manifiestamente mejorable del HTC Desire 510 este es el de la pantalla LCD. De dimensiones no está mal, ya que 4,7  pulgadas permiten un amplio espacio de visualización, pero la resolución se queda en 854 x 480 (sólo 208 ppp de densidad de píxeles). Es decir, que apenas hay mejoras visibles desde el terminal que evoluciona y no puede competir con la gran cantidad de terminales a 720 que existen ya en el mercado por un precio no muy elevado.

Pantalla del teléfono HTC Desire 510

Sabiendo esto cuando se revisa la calidad de imagen, ya se tiene en cuenta que no va a ser la mejor, y no hay sorpresas. Los colores son algo cálidos (e, incluso, se distorsionan), en ocasiones se llega a apreciar el punto en la pantalla y, además, los ángulos de visión no son nada buenos -ni el contraste, por cierto-. Es decir, que aquí no destaca el HTC Desire 510 (quizá el brillo sea más solvente de lo esperado).

Otro elemento mejorable aquí es el marco de la pantalla, tremendamente visible y pronunciado, que podría serlo mucho menos sin ser un exceso y aprovechar mejor la parte frontal del HTC Desire 510. Eso sí, la respuesta táctil no ofrece problema alguno y su resistencia en el día a día hemos comprobado que es sorprendentemente buena.

Hardware y rendimiento

Aquí demostró el HTC Desire 510 ser mucho más convincente que parte de su competencia en el mercado. Esto lo decimos ya que incluye un procesador Snapdragon 410 (el modelo de EEUU utiliza el 400) y, por lo tanto, ha sido uno de los primeros en llegar al mercado con este SoC compatible con arquitectura de 64 bits. Este es un buen tanto.

Resultado Basemark del HTC Desire 510

En cuanto al apartado de la memoria, la RAM llega a 1 GB, mientras que el almacenamiento interno a los 8 GB (ampliable), por lo que no tiene grandes fisuras y, por ejemplo, no envidia mucho al Motorola Moto G. De todas formas no se debe esperar de él grandes puntuaciones en los benchmark como se puede comprobar a continuación:

La experiencia de uso fue bastante satisfactoria después de probarlo durante varios días, incluso en algunos momentos la sensación de fluidez era muy convincente. Pero, eso sí, en ocasiones notábamos cierto “lag” esporádico sin razón aparente que no sabemos la razón por la que sucedía (a buen seguro que alguna actualización de software corrige el proceso que da la “lata”). El caso es que para un usuario normal, el HTC Desire 510 no desentona ni lo más mínimo. Por cierto, que con los juegos en tres dimensiones exigentes va sólo un poco mejor que los terminales con Snapdragon 400, sin más.

Para finalizar en este apartado, hay que decir que la autonomía es de lo mejor de este HTC Desire 510. La razón es sencilla: la combinación de procesador, pantalla de baja resolución y una batería de 2.100 mAh (de mayor carga que el modelo al que viene a sustituir) le permite que llegar al final del día con carga sea más que habitual. Es más, en muchas ocasiones llegamos al día y medio. Y, todo esto, ampliable mediante el uso de los sistemas de ahorro de energía propios de Sense de HTC.

Cámara

Ajustadito aquí también el HTC Desire 510, ya que la cámara principal es de 5 megapíxeles y la frontal con un escasísimo sensor VGA. Es decir, que se ve muy superado por otros modelos. Así, aquí el teléfono simplemente ofrece capacidad para sacar de algún apuro o como entretenimiento esporádico, pero con resultados que no destacarán, ni mucho menos.

Cámara trasera del HTC Desire 510

Estos resultados, comparado con otros modelos de su segmento, son de un nivel que cumple por “los pelos”. Esto lo decimos ya que la intensidad de los colores no es la mejor y, además, se aprecia claramente ruido (en especial si se utiliza el zoom). Aparte, hay que decir que en ocasiones distorsiona la luminosidad y, por ello, cuando la cantidad de luz es poca no queda en muy buen lugar el dispositivo pese a la inclusión de un flash sorprendentemente potente.

El software de la aplicación Cámara es el habitual de esta compañía, por lo que el HTC Desire 510 ofrece opciones avanzadas de lo más interesantes para “jugar” con ellas. Un ejemplo es el activar el Modo HDR, el gestionar el balance de blancos e, incluso, el ISO a utilizar.

En cuanto a las grabaciones, los resultados confirman lo ajustado de la calidad de la cámara, pero desvelan por un lado la rapidez del autoenfoque, de lo mejor en su segmento que se puede encontrar y que no desenfoque con facilidad.

Conclusión

Lo cierto es que el HTC Desire 510 es un modelo básico, casi en exceso en los tiempos que corren, pero que puede ser una solución para los menos exigentes que buscan una pantalla cercana a las 5 pulgadas. Además, la inclusión del procesador Snapdragon 410 le hace ser llamativo, en especial ante la posible y necesaria llegada de Lollipop como sistema operativo. Lo cierto, es que de rendimiento no está mal.

Eso sí, tiene aspectos que se deben mejorar para convertirse en una opción adecuada, lo que es de esperar que ocurra en su sucesor. Los ejemplos más claros son la pantalla, que como poco debería ser a 720p, y una cámara que sea mucho más competente. Eso sí, el usar Sense siempre es positivo, ya que es una interfaz de lo más intuitiva y sencilla de manejar.

Lo mejor

  • Su procesador de 64 bits
  • Incluye 1 GB de RAM

Lo peor

  • Diseño no muy cuidado
  • Sonido de no muy buena calidad
  • Pantalla mejorable

Fotos del producto

Puntuación del HTC Desire 510


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