Un grupo de personas que ahora duermen en la cárcel pensaron que podían jugar con el sistema, que el tamaño de Amazon haría imposible detectar su estafa, pero la realidad ha venido a darle de bruces en su cara. Y es que 7 personas han sido detenidas por estafar más de 300.00 euros a la tienda online con devoluciones que nunca llegaron a realizarse.
Durante más de dos años, un grupo de delincuentes ejecutó una estafa bastante elaborada que, finalmente, ha terminado con varios detenidos y una investigación policial en marcha. Lo que comenzó como una serie de devoluciones sospechosas terminó por convertirse en una operación criminal que intentó engañar a uno de los gigantes tecnológicos más poderosos del mundo.
Pero Amazon no es fácil de engañar.
La estafa de las falsas devoluciones
Cinco hombres y dos mujeres, con edades entre los 24 y los 68 años han pasado a disposición judicial tras estafar al gigante del comercio electrónico mediante falsas devoluciones. A ellas se suman cinco personas más que están siendo investigadas por su presunta implicación. Según hemos podido leer en ABC, el perjuicio total para Amazon sería de una cifra cercana a los 300.000 euros.
El método que utilizaban era sencillo de base, pero complejo de llevar a cabo para quedarse con productos caros como iPhone, iPad, móviles, ordenadores portátiles, cámaras, consolas de videojuegos y otros equipos de más de 1000 euros sin pagar por ellos o conseguir reembolsos sin devolver realmente la mercancía.
Usando cuentas creadas con nombres falsos, o incluso utilizando los datos de empresas reales sin relación alguna con ellos, realizaban pedidos que después aseguraban devolver por supuestos fallos en los productos. En ocasiones llegaban incluso a dañar deliberadamente los artículos para justificar la devolución. En otros casos, proporcionaban direcciones mal redactadas o incompletas para que el repartidor no pudiera completar la entrega, y después reclamaban a Amazon diciendo que el pedido nunca llegó.
Este tipo de estafas se repetía una y otra vez, lo que permitió al grupo acumular una cantidad importante de productos y dinero antes de que la compañía detectara el patrón. Pero Amazon, consciente de que algo pasaba, activó todos sus mecanismos de seguridad y puso el caso en manos de las autoridades en marzo de 2023, cuando la tienda interpone una denuncia tras detectar patrones extraños en algunas de sus transacciones.
A partir de ahí, la Policía Nacional pone en marcha la denominada Operación Alligator, que ha terminado desenmascarando un sofisticado fraude con registros en varias viviendas de Valencia y Madrid, donde se intervinieron 114.000 euros en efectivo, más de 1.500 dólares, seis vehículos, así como una importante cantidad de dispositivos electrónicos (los no devueltos a Amazon) documentación bancaria y otros materiales clave para la investigación.
Así que, ya sabes, las devoluciones de Amazon están para lo que están, para satisfacer al usuario ante daños reales en sus compras o productos que no han llegado o no han satisfecho sus necesidades, no para aprovecharse de la tienda online y hacer de la avaricia un saco que, afortunadamente, han roto las fuerzas de seguridad.
