Un día cualquiera recibes una supuesta e inesperada llamada de tu banco alertando sobre movimientos sospechosos en tu cuenta, pero resulta que, al otro lado de la llamada, no hay ningún trabajador de la entidad bancaria en cuestión, sino un ciberdelincuente que pretende llevar a cabo un fraude. Es el método más común para estafar dinero en España y, de hecho, la Policía Nacional ha desarticulado una organización muy peligrosa que ha llegado a robar alrededor de 1 millón de euros entre todos los bienes extraídos.
Hay que tener mucho cuidado al responder una llamada telefónica de tu banco, puesto que los delincuentes se las apañan cada vez más para que la conversación parezca real y creíble. El objetivo de la llamada pasa por conseguir los datos de la banca online del usuarios y para ello recurren a que hay una transacción fraudulenta, así que necesitan tu clave para bloquear el movimiento. Es aquí donde deben saltar las alarmas automáticamente, puesto que tu banco nunca jamás te va a pedir los datos de tu cuenta. Teniendo esto en cuenta, te explicamos con detalle cómo funciona el procedimiento y la organización criminal desmantelada por la Policía Nacional, puesto que es la forma óptima de esquivar esta clase de estafas.
El modus operandi de la estafa del banco
La famosa técnica del falso empleado del banco es uno de los métodos de phishing más comunes que existen y ha sido el caso del grupo de ciberdelincuentes que ha sido detenido recientemente en España. La operación ejecutada por el cuerpo policial ha acabado con 11 detenidos y 11 registros en diferentes provincias del país, puesto que operaban a nivel nacional. Esta red de criminales ha conseguido engañar a, como mínimo, 273 personas en todo el territorio, según los datos compartidos de forma oficial en la nota de prensa de la Policía Nacional.
Esta estafa es tan simple como manipular psicológicamente a las víctimas. No necesitan ningún tipo de programa malicioso ni nada por el estilo; lo único que hacen es crear un clima de urgencia, utilizar lenguaje técnico para que sea creíble y provocar miedo en el usuario. Estos son los únicos ingredientes para conseguir los datos de la cuenta del banco de la víctima.
Todo comienza con una llamada de teléfono suplantando la identidad del banco para que en la pantalla aparezca la información del banco. Al descolgar, los estafadores tienen a su alcance una base de datos con todos los clientes y sus datos personales más básicos, lo que les servirá para hacer la estafa mucho más real. Llegados a cierto punto, el delincuente solicita las claves de acceso a la banca online del usuario, así como los códigos de un solo uso. Sin embargo, lo que estás haciendo es ceder tus datos a un estafador, quienes, en tiempo real, ya estarán desviando dinero mediante transferencias bancarias u otros métodos que hacen que recuperar el dinero sea muy complicado.
El mayor consejo de la Policía Nacional
La organización recurría a medidas de seguridad elevadas para evitar ser capturada por la policía, utilizando hasta 55 números de teléfono distintos. Durante los registros, los agentes incautaron cerca de 30.000 euros en efectivo, criptomonedas, teléfonos móviles, joyas, relojes…
Asimismo, la Policía Nacional insiste en que el mayor consejo que puede existir para esta clase de estafas es no proporcionar nunca ningún dato relevante ni personal mediante una llamada telefónica. Ninguna entidad solicita esta clase de información, así que lo que debes hacer es colgar y llamar directamente a tu banco (o asistir personalmente) para verificar la información en cuestión.
