Un cambio en las transferencias bancarias de la normativa europea puede hacer que peligre la existencia de Bizum, ya que desde que se implementa el Reglamento (UE) 2024/886 del Parlamento Europeo y del Consejo, ahora las transferencias bancarias inmediatas tienen el mismo coste que las ordinarias, lo que quiere decir que serán gratuitas en todos o la mayoría de los bancos. De esta manera, no es necesario usar Bizum para enviar dinero al instante porque también se puede hacer con transferencia bancaria sin pagar ni un euro por ello.
Esto podría afectar negativamente a Bizum pese a sus grandes novedades entre las que se incluyen el envío de dinero rápido y gratis a usuarios de otros países. De hecho, según datos de Iberpay, la app ha visto cómo se han reducido los envíos instantáneos desde el 88,8% hasta el 74,1% en 6 meses, en peso con respecto a las transferencias inmediatas. Esta es la cifra del mes de junio de este año, donde también podemos ver que ha habido una subida del 25,9% en las transferencias inmediatas internacionales. En realidad, Bizum también es una forma de hacer transferencias bancarias instantáneas sin tener que conocer el IBAN de la otra persona, solo el número de teléfono.
Las transferencias bancarias internacionales ganan peso
La cuestión es que hacer una transferencia bancaria nunca había sido tan fácil como ahora, rápido y gratis. Los bancos tienen prohibido cobrarte por hacer una transferencia inmediata, lo que ha hecho que últimamente nos encontremos con que los bancos están ofreciendo este servicio gratis y ya no necesitamos esperar uno o más días hasta que llegue el dinero que hemos enviado a alguien o que nos ha mandado. Esto también es un buen método ante estafas, de personas que envían un falso extracto bancario para decirte que te han enviado el dinero cuando no es así, algo que puede suceder cuando estás haciendo algún negocio o vendiendo algo. Esto en los bancos que ofrecen los envíos inmediatos, porque hay alguno que no lo ofrece ni gratis ni pagando, como es el caso de ING de momento.
El nuevo cambio ha sucedido en enero de este año y las transferencias parecen imponerse sobre los Bizum. De hecho, el año pasado se anunció que se habían realizado 1.093 millones de Bizum en nuestro país, con una reducción de más de 14 puntos porcentuales a favor de las transferencias inmediatas de los bancos. Las transferencias tradicionales han aumentado hasta el 18,5% en 2025. Sí que sigue siendo una opción para pequeños pagos entre particulares y comercios online. Sin embargo, según declaraciones del propio Bizum, esta normativa no les está afectando negativamente y de hecho entre enero y julio de este año la media de bizums diarios es de 3 millones, una cifra superior a los 2,7 millones del mismo período del año pasado, lo que nos lleva a que Bizum en realidad no está siendo afectado por la normativa sino que lo que sucede en realidad es que las transferencias inmediatas también han aumentado.
La ventaja de Bizum es que solo se necesita el número de teléfono para enviar el dinero y es más rápido, mientras que las transferencias dan más privacidad al solo hacer falta el número de cuenta, que pese a más largo también evita que otras personas que no queremos tengan nuestro número de teléfono. Pese a que Bizum tiene grandes planes y ya se está intentando expandir en toda Europa e incluso se trabaja en implementarlo en los TPV de los comercios de la misma forma que las tarjetas, algo que algunas entidades ya ofrecen, es cierto que este cambio en las transferencias ha hecho que pierda algo de poder. Hasta este año, casi todas las transferencias inmediatas eran de Bizum y ahora no es así. Aunque las transferencias inmediatas con IBAN han ganado peso en general, Bizum no ha dejado de aumentar su uso con el paso de los meses, como nos han confirmado desde el propio servicio, desplazando ambos a las transferencias tradicionales.
Ahora tenemos las dos opciones, las transferencias inmediatas gratis con IBAN o Bizum con el número de teléfono. Gracias a todas las novedades que están llegando, no parece que Bizum esté condenado a la desaparición sino a compartir su relevancia con las demás transferencias inmediatas. Lo que sí podría acabar bajando considerablemente son las transferencias ordinarias, que no dejarán de usarse totalmente al ser seguras y reversibles.
