En el mes de julio todos los clientes de EVO Banco pasaron a formar parte de Bankinter, un movimiento provocado por la absorción de la entidad, esto ha provocado el descontento de muchos clientes. Les prometieron mejoras, atención en oficinas, mantener todos los productos contratados y mayores ventajas, pero se olvidaron de lo que querían los clientes de una banca digital, un buen servicio móvil.
Algunos usuarios confiaban y otros veían este cambio como un paso atrás, según comentaban en redes sociales, sin embargo muchos de ellos decidieron confiar y comprobar de primera mano como era la nueva era de Bankinter. Para sorpresa de algunos, no está siendo como se lo prometían y sus ventajas integradas en la app de EVO Banco no se han mantenido, por si fuera poco esto ha venido acompañado de varias caídas del servicio online, algo importante para el público joven que en buena medida formaba parte de la entidad desaparecida.
Las quejas más repetidas por los anteriores clientes de EVO Banco
Basta con darse una vuelta por las redes sociales y los foros en España para comprobar lo disgustadas que están todas las personas que han visto como su funcional y sencilla cuenta de EVO Banco ha pasado a ser una más con problemas en Bankinter. El sistema de seguridad anticuado parece ser el mayor problema y el que está provocando que ya muchos estén viendo qué pasos deben seguir para cerrar la cuenta y cambiarse de entidad.
Entre las publicaciones en la red social X lo que más se repite es el obligado uso de una tarjeta de coordenadas que nos devuelve a los años 2000, cuando los bancos te entregaban una pequeña tarjeta que tenías que llevar siempre contigo como medida de seguridad. Algo que espanta a los millennials e incluso a las personas de más edad, pues ahora en el móvil tenemos sistema de seguridad más eficaz y sencillo, que no te obligan a depender de un trozo de cartón. Como muchos mencionan, se trata de un regreso al pasado que para nada les facilita las cosas.
Otro de los graves problemas en los que se están enfrentando los nuevos clientes llegados desde EVO, pero también los que ya formaban parte de Bankinter, es la caída del sistema informático. No pueden acceder con normalidad a sus cuentas, hacer transferencias o consultar movimientos. Como expresa el usuario @RMon_Roi, todo parece provenir de una sobresaturación del sistema con la llegada de los clientes de EVO y por si fuera poco, la solución está tardando mucho en ser efectiva porque los problemas llevan más de 24 horas repitiéndose de forma aleatoria.
La migración que están teniendo que soportar los clientes tampoco está siendo la más sencilla, al revés de lo que les prometieron. Podemos leer publicaciones de personas que tras haber completado el proceso no pueden utilizar sus claves y, por lo tanto, se han quedado sin acceso a una cuenta bancaria. También descubrimos en la publicación en X de @GalaRoux como se ha quedado sin acceso a la cuenta bancaria y le informan de que tiene una deuda que no para de incrementarse.
Todo esto sumado a un servicio de atención al cliente telefónico que no da soluciones y alarga la frustración de todos los afectados.
Información ofrecida por Bankinter sobre los problemas
Gonzalo García Rojas, Director de relación con los medios de Bankinter: La mayor parte de los más de 330.000 clientes de EVO que son ya clientes de Bankinter están satisfechos con la integración en Bankinter y con el servicio recibido, más allá de que, obviamente, haya algunos que no lo estén.
La tarjeta de coordenadas que comentas (en su versión física o digital) y que se utiliza en el banco y en alguna otra entidad para autorizar movimientos externos de dinero, consideramos que es una medida adicional de seguridad a las que ya aplicamos que es muy valorada por los clientes de Bankinter y que también está siendo bien valorada por la mayor parte de los clientes de EVO.
En cuanto a las “caídas” de servicio, es cierto que esta semana hubo una incidencia puntual que ralentizó el servicio y que afectó a algunos usuarios durante dos o tres horas, pero se solucionó… No tenemos constancia de más “caídas”.
