Uno de los problemas tecnológicos que vivimos en la actualidad tiene que ver con las baterías, su limitada autonomía y el periodo de vida útil que nos ofrecen no satisfacen a los usuarios. Esto ha provocado que muchas empresas traten de encontrar una solución y parece que Google estaría cerca de encontrar una más que satisfactoria. Por el momento se trata únicamente de una patente, pero es prometedora y aspira a hacerse realidad en los próximos años.
Otras soluciones que habíamos hecho en el pasado presentaban diferentes problemas o situaciones complicadas para los smartphones, en algunas ocasiones por sus limitaciones a la hora de aplicarse al diseño actual de los smartphones tanto por la delgadez como por la resistencia al agua o incluso porque perdían la capacidad de carga inalámbrica. El último registro al que hemos podido tener acceso presenta una solución que podría ser definitiva.
Una medida que sería aceptada por el Reglamento (UE) 2023/1542 donde se establece que, a partir de febrero de 2027, los smartphones vendidos en la UE deberán ofrecer baterías fácilmente reemplazables por el usuario, o en su defecto mantener el 80% de capacidad tras 1000 ciclos de carga.
La patente de Google que transforma las baterías
Desde la empresa estadunidense no han dejado de patentar ideas, algunas más arriesgadas que otras, pero tratando de buscar nuevas soluciones industriales al desarrollo de los teléfonos, sin embargo, pocas han generado tanta expectación como la que tiene que ver con la evolución de las baterías. La solicitud de patente presentada por Google ante las oficinas y registro de marcas en Estados Unidos, describe un nuevo mecanismo de diseño para las baterías en los teléfonos, pero que además podrían implementarse en otros dispositivos. La diferencia radica en que podríamos extraer o reemplazar fácilmente y de forma totalmente segura estas baterías como hacíamos antaño cuando presentaban algún problema de autonomía, aunque en esta ocasión habría notables diferencias en su estructura y en el sellado.
La solicitud ha sido descubierta por el medio Hypertxt.ai, explica como el sistema de protección que envolverían las baterías extraíbles sería la clave de todo el mecanismo. Para sustituir las baterías actuales que se pegan y quedan para siempre adheridas con un material difícil de retirar, se utilizaría un marco metálico que protegería la tensión del smartphone ante golpes caídas o incluso ante la presión de alta fuerzas para por ejemplo doblar el smartphone.
Un sistema que permitiría una extracción mucho más sencilla de la batería en los teléfonos y que no acarrearía dificultades técnicas tanto para la apertura como para el cierre con un correcto sellado. Mecanismo que indirectamente necesitaría una tapa trasera desmontable con mayor facilidad de lo que nos ofrecen actualmente los teléfonos y que al mismo tiempo se encargaría de bloquear la entrada de polvo y agua.
Google detalla dentro de la patente que sus teléfonos seguirían manteniendo las tecnologías actuales, es decir la protección IP68, carga inalámbrica y otros aspectos de conectividad. Sin duda alguna, estamos en ti una evolución que podría ser clave en los teléfonos del futuro y que si se termina haciendo realidad, supondría un avance importante para extender la vida útil de los dispositivos móviles.
Recordemos que estamos hablando de una patente y aunque los diseños que podemos ver resultan avanzados e incluso muy detallados, debemos ser pacientes y no podemos dar por hecho que este sistema de baterías vaya a hacerse realidad próximamente.
