Ver una serie, responder mensajes o sumergirse en las redes sociales antes de dormir se ha convertido en un hábito cotidiano. Casi todos lo hacemos a pesar de que los médicos y expertos en salud avisan de que es una actividad bastante perjudicial que puede afectar de forma grave al importante descanso nocturno.
Como ya hemos repetido en más de una ocasión, usar el móvil antes de ir a dormir es una de las principales causas de insomnio, fatiga y ansiedad nocturna. España, de hecho, se sitúa entre los países con mayor consumo de benzodiacepinas en el mundo, un reflejo del gran número de personas con problemas de sueño.
La psiquiatra Marian Rojas Estapé compartió en su cuenta de Instagram un post muy ilustrativo sobre el impacto de las pantallas antes de dormir. En la imagen detalla varios efectos nocivos: la luz azul de móviles y tabletas bloquea la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño; las redes sociales y los vídeos estimulan la producción de dopamina, manteniendo al cerebro en alerta; el scroll infinito hace perder la noción del tiempo; y la sobrecarga de información genera estrés y ansiedad. En otras palabras: el móvil, lejos de relajarte, activa tu mente cuando más necesitas desconectar.
Si quieres dormir bien, deja el móvil
Los especialistas en salud llevan años alertándonos de ellos. Antes de acostarte, cuanto más relajada mantengas la vista y la mente, mejor vas a dormir. Piensa que este es el momento en el que,el cuerpo y la mente deben ir entrando en un estado de calma que facilite el descanso profundo y llenarte de imágenes,de redes sociales, vídeos con scrool infinitos cómo los de TikTok o mensajes bien entrada la noche, van en contra de todo ello.
Y no s que lo diga solo esta psiquiatra. A lo largo de los años se han publicado diversos estudios respaldan esta idea: por ejemplo, una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en 2014 demostró que la exposición a luz azul en la noche retrasa el inicio del sueño y reduce la calidad del descanso. Asimismo, la National Sleep Foundation recomienda evitar dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir para favorecer los ritmos circadianos.
Marian Rojas Estapé lo resume en una de sus frases más repetidas: “El cerebro necesita entender que ha llegado la noche”. Esto implica crear una transición de actividad a inactividad, algo que muchos pasamos por alto cuando nos quedamos pegados a la pantalla.
Por ello, tienes que intentar acostarte y levantarte a la misma hora, incluso en fines de semana, apagar pantallas al menos una hora antes de dormir y, en lugar de mirar el móvil, opta por leer un libro, escuchar música relajante o practicar una meditación guiada. Si, por lo que sea, necesitas usar pantallas por la noche, activa el modo nocturno para reducir el impacto de la luz azul y no entorpecer el descanso.
En definitiva, y aunque sea difícil, evita trabajar o usar el móvil en la cama; tu cerebro debe asociar este lugar exclusivamente con el sueño para que el descanso sea óptimo.
