El uso del móvil antes de dormir ha pasado a ser una costumbre habitual entre la mayoría de usuarios. Y seguro que ahora pensarás que vamos a hablar de lo mala que es la luz azul para el descanso. Pero, ¿sabías que también puede influir en la gestión de la grasa de tu cuerpo? Es decir, el uso del teléfono puede hacerte engordar… o adelgazar.
Lo que muchos interpretan como unos minutos de redes sociales o mensajes desde la cama, para el organismo es una señal equivocada que interfiere directamente en los mecanismos que regulan el sueño, sí, pero, por extensión, el metabolismo.
El origen del problema está en la luz azul de onda corta que emiten las pantallas actuales, independientemente de que sean OLED o LCD. Este tipo de iluminación reproduce con bastante fidelidad el espectro de la luz solar y llega sin filtros al “reloj interno” del cerebro, que puede pensar que es de día.
Y es aquí donde las investigaciones de la Harvard Medical School han demostrado que la luz azul suprime la producción de melatonina con una intensidad muy superior a la de otras fuentes lumínicas, desajustando los ritmos circadianos de forma notable.
Cuando esta estimulación llega a nuestros ojos de noche, cuando deberíamos ponernos a dormir, el cerebro interpreta que aún es de día y frena la liberación de melatonina. Lo que pasa es que esta hormona no solo facilita conciliar el sueño, sino que juega un papel clave en el equilibrio metabólico.
Y las consecuencias no se limitan al cansancio del día siguiente.
Usar el móvil de noche puede hacerte engordar
Estudios recopilados por la National Library of Medicine señalan una relación directa entre el uso nocturno del móvil en la cama, la alteración del sueño y un aumento del índice de masa corporal. Dormir mal mantiene elevados los niveles de cortisol, la hormona del estrés, un escenario hormonal que favorece la acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal.
Concretamente, se han llevado a cabo pruebas en ratones que, expuestos de forma prolongada a la luz azul, sufrieron cambios en su peso:
Los ratones fueron expuestos diariamente a la luz azul de un diodo emisor de luz durante cinco meses. La exposición a la luz azul condujo a un aumento de la masa grasa y el peso corporal. La expresión de los genes reloj arnt-like 1 (Bmal1) y Clock se redujo en el cerebro y el músculo de los ratones expuestos.
A este desequilibrio se suma un efecto menos visible, pero igual de relevante: la alteración de las hormonas que regulan el apetito.
Según la Sleep Foundation, la falta de sueño reduce la leptina, responsable de la sensación de saciedad, y dispara la grelina, que estimula el hambre. El resultado es conocido por cualquiera que haya pasado una mala noche: más antojos, peor elección de alimentos y una tendencia clara a recurrir a productos ricos en azúcar y ultraprocesados para compensar la falta de energía.
Conclusión: El usuario engorda.
¿La luz azul te impide adelgazar?
Tanto Apple como Google incorporan modos de descanso y filtros de luz nocturna que desplazan la temperatura de color hacia tonos más cálidos para reducir la estimulación de la luz azul, la que lleva al cerebro a pensar que el sol aún está presente.
Este ajuste progresivo ayuda a que el ritmo circadiano no se rompa de golpe y facilita una transición más natural hacia el sueño profundo, la fase en la que el organismo optimiza la regulación metabólica.
Por supuesto que no, usar solo el Modo descanso del móvil no va a ayudarte a adelgazar por sí solo. Hay que acompañarlo de una correcta dieta, alta en legumbres, frutas y verduras, y un plan de ejercicio constante. Además, de que este modo se use de forma correcta, no basta con activarlo justo antes de dormir, sino que lo más eficaz es programarlo al menos dos horas antes de ir a dormir.
Así, el cuerpo inicia de forma gradual el cambio hormonal, se prepara mejor para el descanso nocturno y amanece con niveles de energía y glucosa mucho más estables.
