No hay mejor sensación que sentirte todo un McGyver tras arreglar un aparato tecnológico tu solo. Y si hablamos de móvil que usas a diario, el orgullo se pone por los cielos.
Y es que, si nos haces caso, vas a poder ahorrarte unos cuantos euros arreglando el móvil cuando ha dejado de cargar, usando simplemente ese palillo de madera que todos tenemos en casa. Y si no lo encuentras puedes bajar al bar.
El clásico problema de carga del teléfono
No hay nada que dé más rabia que que conectar el cable de carga al irte a dormir y descubrir, a la mañana siguiente, que tu móvil sigue teniendo un 2% de batería. Empiezas a mover el cable, lo aprietas, buscas un ángulo imposible apoyándolo contra la mesita de noche y, por un segundo, aparece el rayo de carga para desvanecerse en cuanto sueltas el teléfono.
La mayoría de los usuarios, ante este escenario, asumen lo peor y piensa que el móvil se ha roto y la batería ha muerto.
Tranquilo, antes de pedir cita en el servicio técnico y prepararte para pagar una factura que rara vez baja de los 50 euros por el cambio del módulo de carga, hay una comprobación casera, casi rudimentaria, que soluciona este problema.
Y es que, por mucho que nuestro móvil sea resistente al agua y al polvo, el puerto USB-C es un agujero abierto que convive diariamente con el interior de tus bolsillos, con el polvo y la pelusa que habita en ellos. Y, al conectar el cable, el propio conector macho empuja esa suciedad hacia el fondo del puerto, compactándola.
Con el paso de los meses, aunque el cable parece entrar bien, no va a cargar de forma correcta por esta acumulación de polvo y pelusas.
Usa el palillo con cuidado
Para solucionar esto no necesitas herramientas de precisión ni conocimientos de ingeniería. Solo necesitas un palillo de dientes de madera (preferiblemente de los planos o uno redondo al que le hayas sacado un poco más de punta) o un clip de plástico.
Antes de nada, haznos caso y evita siempre objetos metálicos como agujas o alfileres, ya que podrías provocar un cortocircuito en los pines o doblarlos, y entonces sí tendrías una avería real de 50 euros.
Una vez que tengas el palillo, sigue estos pasos:
- Apaga el móvil
- Colócate bajo una fuente de luz o usa la linterna de otro móvil
- Introduce la punta del palillo y recorre el fondo del conector con un movimiento de «gancho», hacia ti, con suavidad. No presiones hacia adentro.
- Con cuidado, verás como empiezan a salir pequeñas motas de polvo y pelusa
- Una vez extraída la suciedad, sopla con fuerza (o usa un spray de aire comprimido si tienes uno a mano) para eliminar los restos que queden alrededor.
¿Cómo saber si ha funcionado?
La prueba de fuego es conectar el cable original. Si notas que ahora el conector entra hasta el fondo sin esfuerzo y escuchas el característico clic, el problema está resuelto. La carga debería ser estable y no interrumpirse, aunque muevas el teléfono.
Si después de limpiar a fondo el puerto sigue sin cargar, entonces sí es momento de descartar otros culpables. Prueba con otro cable y otro adaptador de pare, pero si tras hacerlo sigue sin cargar entonces sí que tendrás que gastarte el dinero en reparar el móvil.
