Los teléfonos móviles cuentan, cada vez más, con tecnología tan avanzada que no paran de sorprendernos. Los sensores son una parte fundamental de nuestro dispositivo que cumplen multitud de funciones. Lamentablemente, algunos parece que no han sido bien pensados del todo, pues fallan más que una escopeta de feria.
Aunque no sean perceptibles a simple vista, estos diminutos chips detectan cosas muy básicas como cuando nos lo colocamos en la oreja para hablar por teléfono, apagando de este modo la pantalla para no tocar nada con ella.
De hecho, seguro que en más de una ocasión has visto que aparece el mensaje “No tapar la zona del auricular” que advierte al usuario que evite cubrir el área del auricular ubicada en la parte superior frontal del dispositivo. El motivo es el mismo, ayudarse de un sensor de proximidad que trabaja sobre la pantalla y la apaga automáticamente cuando acercamos el móvil al oído, evitando toques accidentales.
Si esta zona se cubre con una funda inadecuada, polvo, o incluso un dedo, el sensor puede funcionar incorrectamente y provocar fallos como que la pantalla no se apague durante una llamada o que no se reactive al separarlo del oído. Por eso, los fabricantes incluyen este aviso para garantizar un funcionamiento óptimo del dispositivo. En resumen, mantener libre esta zona ayuda a preservar la experiencia de uso y el correcto desempeño de varias funciones automáticas del móvil.
Sin embargo, más allá de esto, también es probable que en más de una ocasión estés realizando una llamada y sin intención de ello acabes pulsando los botones numéricos, algo que puede resultar muy molesto para la persona que está al otro lado de la conversación.
Si esto ocurre, es posible que el sensor de proximidad no funcione correctamente, pero tranquilo, tiene solución.
Calibra el sensor con apps
Cuando nos encontramos realizando una llamada telefónica, el sensor detecta la presencia a cierta distancia para que la pantalla se apague. Si el sensor no está calibrado correctamente, puede ocurrir que al colocarnos nuestro terminal en la oreja la pantalla siga encendida y, como consecuencia, que pulsemos teclas de manera accidental.
Lo primero que debes hacer antes de todo es limpiar la zona superior de tu dispositivo, pues es ahí donde se encuentra el sensor. En ocasiones basta con esto para que funcione, puesto que su mal funcionamiento puede deberse a que es incapaz de detectar nada por la suciedad o que hay algo entre nuestro cuerpo y el móvil que el teléfono está detectando de forma errónea.
Si esto no te ha sido de ayuda tendrás que recurrir a un calibrador. En Google Play hay una larga lista de ellos, pero para saber si ejecuta su función debidamente es recomendable que descargues Proximity sensor test 2.
Si los resultados son negativos, busca una aplicación para restablecer de fábrica el sensor. Nosotros te recomendamos esta app que acabará con el error siempre y cuando no tengas un grave problema de hardware.
Entra a ella, presiona el enorme botón denominado «Fix It» y sigue las instrucciones de pantalla para restablecer este componente sin grandes esfuerzos.
Hazlo manualmente
Pero, más allá del uso de apps de terceros. es posible hacer lo mismo desde nuestro propio teléfono móvil. Sin embargo, este método solo es útil para dispositivos Android, nada de iPhone. Para ello dirígete a la app teléfono e introduce *#*#6484#*#* y pulsa llamar.
Tras ello accederás a un menú oculto donde puedes calibrar los diversos sensores del terminal. Entre las distintas posibilidades busca Proximity sensor y accede a él. Tras ello verás un número cinco que debería disminuir a cero cuando tapemos el sensor. Si lo haces, es que todo marcha bien.
Si no funciona como debería, sigue los pasos que te indicará tu móvil para ver si se soluciona. Aquí comprobarás si el fallo se debe al sensor es problema del hardware. Si es lo segundo, la solución más sencilla es enviarlo a que lo arreglen unos profesionales o ejecutar la garantía siempre y cuando el teléfono esté dentro del plazo de reparaciones.
¿Y si el problema es en iPhone?
Si hablamos de un iPhone, el sensor funciona de manera similar, pero no cuenta con códigos de calibración manual como en Android, algo que os hemos comentado más arria. Si la pantalla no se apaga durante llamadas o se reactiva antes de tiempo, nos tocará limpiar el área del auricular con un paño suave y sin pelusa.
Otro punto a realizar es quitar la funda o protector de pantalla que cubra el sensor. Si el problema sigue, lo mejor será reiniciar el dispositivo, manteniendo pulsados lo botones volumen abajo + lateral hasta el slider, También es importante mantener iOS a la versión más reciente vía Ajustes > General > Actualización de software, ya que no es la primera vez que se corrigen fallos en este sentido. En última instancia, siempre podremos pasar por una Apple Store para un chequeo gratuito. En foros como Apple Support Communities, usuarios reportan que remover accesorios resuelve el 70% de casos, evitando toques accidentales que silencien llamadas inadvertidamente.
Otras dudas sobre el sensor de proximidad
Ya hemos visto cómo calibrar y resetear el sensor en Android, pero es normal tener más dudas con este sensor. Vamos a intentar resolver alguna de esas dudas que hayan podido quedar en el tintero.
¿Qué pasa si el problema surge después de una reparación?
Es algo más habitual de lo que parece, sobre todo si se ha realizado un remplazo en la pantalla, ya que el alineamiento puede desajustarse o usarse componentes de baja calidad. Eso suele ocurrir cuando se lleva a cabo una reparación sensible en lugares poco profesionales. Nos tocará volver al sitio para ver si pueden arreglar el fallo sin estropear otra cosa.
¿Afecta el sensor de proximidad al consumo de batería?
Indirectamente sí, ya que si no apaga la pantalla correctamente, la luz de la pantalla se mantiene encendida, consumiendo hasta un 20% más de batería en llamadas largas. En dispositivos con Always-On Display, un sensor calibrado optimiza esto.
